viernes, 25 de septiembre de 2026


 

UNA CASA

Una casa no es solo un conjunto de ladrillos. No es solo un espacio, compartimentado o no, en el que metes tus muebles. No es solo el pago mensual de la hipoteca, la luz, el gas y el agua. No es solo la calle, el número y el piso donde está ubicada.

Una casa, tu casa, es tu refugio. Es el lugar en donde duermes, comes y te tiras pedos. Es el rincón en el que puedes ovillarte cuando te sientes triste. Es la confortable estancia que calientas en invierno. El sitio en el que te das esa ducha caliente que te quita la pesadez de la jornada. La dulce caverna donde te sientas a leer o a ver la tele.

Pero es también el ambiente en el que crías a los hijos. Las paredes donde vas colgando los retratos de las comuniones y las bodas. Los estantes que rebosan de pequeños objetos llegados de mil sitios y que te recuerdan tantas cosas. Los cajones donde guardas las cartas que te mandaba tu marido, cuando aún erais novios y le tocó la mili en Ceuta. El armario en el que duerme el ajuar que te bordó tu madre. Los cristales que tus nietos llenan de siluetas de muñecos de nieve en Navidad.

Una casa es tu vida. Los ojos invisibles que te han visto hacerte vieja. Los fieles oídos que te han escuchado llorar a escondidas cuando no te llegaba para pagar esa factura. El visor en el que han quedado registrados cada beso, cada risa, cada discusión. Es el escenario de muchas velas de muchas tartas apagadas. De hijas e hijos apareciendo con su novia o novio y tú alegrándote y entristeciéndote a la vez porque la vida vuela. Es el llanto al fin desatado por quienes han partido.

Es ese fuego que siempre permanece llameando.

Es eso y más.

Así que no me seas gilipollas. No me vengas con que todo es una manipulación. No aproveches para afirmar una vez más que a los inmigrantes sí que les dan casa. No argumentes que tenía alternativas y las rechazó…

De verdad, no seas tan borrico y piensa un poco. No sé, en tu abuela, en tu madre… en alguien a quien quieras de verdad, si es que eres capaz de querer a alguien. Piensa en tu madre o en tu abuela, con casi 90 años, vaciando cajones, removiendo muebles, descolgando cuadros…

¡Piénsalo, joder!

Y dime si no se te encoge el corazón.

#SafeCreative Mina Cb 

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