sábado, 17 de noviembre de 2018

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Se adivina la luz aunque es temprano
y a estas horas
hace aún frío en la calle.

Me estiro
como un gato
hasta oír el crujido de los huesos
y sentir que las puntas de los pies
se topan con el muro de las sábanas.

Sonrío para adentro:

No hay nada relevante que hacer hoy.


#SafeCreative Mina Cb

viernes, 16 de noviembre de 2018

 




SOSTENIBLE

Tiene muchos bemoles el revuelo
que ha montado el gobierno en torno al coche:
más aviones que estrellas por la noche
y el automóvil sigue a ras de suelo.

El carburante me es indiferente
si los gases resultan perniciosos,
aunque intuyo que a muchos poderosos
les importa muy poco el medio ambiente

Pero, si en los dibujos animados
y tebeos, veía, de pequeña
que a partir del dos mil, toda la peña
rularía en vehículos alados.

Y ahora, camino ya del dos mil veinte,
seguimos aún esclavos de la rueda,
del claxon, del foral, de la humareda,
de si el otro le da al intermitente...

Así que, ni gasoil, ni gasolina;
pasando treintaytrés del combustible:
yo me pido un DeLorean sostenible
que funcione con caca de gallina.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 15 de noviembre de 2018

 




HINCAR LOS CODOS

Hace bastante tiempo que no veo un recién nacido. En el hospital quiero decir. Pero la última vez iba recubierto de fundas por todas partes... en fin; no por todas: la cabeza para no herirse y los dedos de las manos para no hacerse daño en la piel con las uñas. Yo flipé ante la visión de esa especie de David el gnomo paliducho (y bastante feo, todo hay que decirlo, porque el niño en cuestión – mi sobrino por más señas- era feo de cojones al nacer... menos mal que cambió) metido en un recipiente de metacrilato y con un brazalete en plan pulsera solidaria con su nombre. Como si a unos padres les pudieran cambiar el rorró una vez que se lo han puesto en los brazos.

Pero a lo que voy: los profilactizamos desde que nacen, con tanta funda y tanta vacuna y tanta tontería, y a partir de ahí lo demás va sobre ruedas, por decirlo de algún modo. Porque desde luego que mola, y mucho, que se proteja a la infancia y que no suceda como cuando nosotros éramos pequeños, que cualquiera nos podía zurrar la badana y si se nos ocurría protestar nos teníamos que oír eso del “algo habrás hecho”, y lo mismo hasta llevarnos otro bofetón, y sin que el Carrefour, que aún no estaba en España, hubiese inventado el dos por uno. Y eso estaba muy mal. Pero también está muy mal que ahora un crío pueda pitorrearse de todo el mundo sin que nadie le tosa. Padres, profes... toda la clase adulta se halla expuesta a la tiranía que algunos peques ejercen con total impunidad. Y es que hemos perdido el norte con eso de la protección a la infancia, y entre actimeles, vacunas, ausencia de deberes, penalización de los castigos, prohibición de los cachetes y demás estamos creando una generación de chiquilicuatres que van a pasarlas canutas cuando crezcan. Porque la vida adulta, ahora más que nunca, es una selva. Y peor que va a ponerse tal y como están las cosas. Y estas tiernas criaturitas a las que preservamos de todo, a las que hacemos adictas al Dalsy y a los nebulizadores desde que no levantan tres palmos del suelo y que acaban pareciendo figuras de Lladró, van a ser las que habiten en el futuro este planeta loco. Y las que nos limpien el culo en el asilo y nos paguen la pensión. Y lo que tendríamos que hacer con ellos, por tanto, es prepararlos para este mundo cainita; no enseñándoles a ser unos hijos de Satanás, que no se trata de eso, sino inculcándoles la cultura del esfuerzo y la superación, que no la competitividad salvaje. Pero no; en lugar de eso vamos hacia lo contrario: les quitamos cargas para que no sufran, los pobrecillos, y no se estresen, que ser niño es una labor muy dura y más si tus papás no tienen para llevarte a Eurodisney porque cobran una mierda. Y precisamente por eso, para que no se frustren, es por lo que este gobierno que nos ha tocado en suerte pretende que les aprueben el Bachiller sin que tengan que pasar la camisa, como hicimos nosotros, y se partan los cuernos lidiando con las mates, o con cualquiera que sea su bestia parda en el ring educativo. Y que lleguen a la Uni sin tener ni puta idea de lo que es el logaritmo de Euclides, que es más o menos lo que me pasa a mí pero con la diferencia de que yo soy cajera de súper. Y estos lo mismo llegan a astronautas. O que escriban “ola ke ases ” y lleguen a abogados y luego el juez se parta la caja leyendo sus informes.

… A no ser que él también escriba así.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 14 de noviembre de 2018

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EN COLORES

Pinto en colores cada amanecer.

No importa si no hay sol
o si la lluvia
cae con violencia.

Yo me invento la luz
y la dibujo

y así

mantengo a raya al desencanto.


#SafeCreative Mina Cb

lunes, 12 de noviembre de 2018

 



Confieso
que hubo un momento en que tomé conciencia
de haber desperdiciado parte de mi vida.

Fue ese instante en que
(como ya dijo la gran Begoña Abad)
supe de la existencia de mis alas

y decidí volar.

Y confieso, además, que solo a veces
lamento no haber descubierto mucho antes
ese talento mío de ser libre...

Aunque luego lo piense un poco más
y en vez de lamentarme

dé la definición de aprendizaje a lo que otros

llaman perder el tiempo.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 11 de noviembre de 2018

 




ESENCIA DE MUJER

Acabo de enterarme de un negocio mucho mejor que que te toque el Gordo. Que la jubilación anticipada. Que echarse un novio rico... Y es que el otro día me dijo una amiga que hay sujetos que llegan a pagar hasta 200 € por unas bragas usadas. Y que cuanto más usadas estén y más variados hayan sido los usos más se cotizan. En fin... lo que poéticamente vendría siendo lencería con esencia de mujer. Así que yo, que parece que tengo imán para los locos y/o los pervertidos he decidido que me voy a lanzar a la aventura. Voy a abrirme un perfil falso con una foto trucada en plan hembra neumática y en cuanto los tíos empiecen a hacer cola venderé mi lencería a precio de oro. Mientras tanto, claro está, me iré al Eroski o a algún sitio de esos baratillos, y me haré con un buen surtido bragueril. Porque, por lo que veo en internet, no hace falta fundirse un pastizal en prendas en plan Victoria Secret. De hecho, he visto bragas que más parecen de niña que de zorriputi. Lo importante, según mi escaso entendimiento, es echarle imaginación al tema: buen montaje fotográfico y una ocurrente descripción del proceso de formación de los manchurrones (lo que viene siendo un making off, que dicen los modernos), con mucho dato escatológico y mucho diminutivo calientapollas y ya está: con un paquete de esos de seis unidades de los hiper, un mínimo de habilidad photoshopera y algo de culturilla pornográfica para redactar un texto sugerente te sacas, por lo menos, 30 napos por culote. Y eso de debutante, porque ya cuando vas pillándole el tranquillo y te vas haciendo un nombre flipas de la pasta que puedes conseguir. Y libre de impuestos además, que a ver cómo justifica el comprador ante su legítima (una buena parte tiene pareja formal) que se ha fundido los euros en lencería usada. Y aún encima de una desconocida con la que ha contactado por la red y a la que ha dado su dirección para el tema del envío. Que esa es otra: lo del envío. Claro que por partes: yo primero al centro comercial a por materia prima y luego lo siguiente: actividades varias y bien de olor y mugre. Que lo mismo hasta se las refroto al gato. Y después las afotos, el texto y a la red. Y un alias sugerente al tiempo que sesudo, que no en vano una es un tanto intelectual. Nada de Minina, que me pueden calar y no me molaría... algo en plan “Moja tu pluma en mi tintero”, que suena como intelectualoide. Y desde luego dejar muy claro que una tiene una edad, que me he dado cuenta de que ese factor a determinados tíos les pone muy verracos. Y guardar las bragas en una bolsa hermética, que si no me va a oler el piso como “La casa del bacalao” y mis amigos normales no querrán venir a verme. Y es importante que vengan para dar pedigrí a la lencería... a ver si no. Las iré guardando en un lugar discreto y luego ya me podré con la logística. A ver si encuentro un mensajero que me lo haga en plan pirata, que tampoco es cuestión de mandar al guano mi reputación, y le invito a cambio, no sé yo, a contribuir al negocio de la forma que él considere más estimulante. Y luego, con el tiempo y ya bien rodada en estos menesteres, a lo mejor me compro una maquinita de esas que envasan al vacío y así, según me quito la prenda, la enfilmo, escribo de puño y letra un texto calentorro, la sello bien sellada y al furgón, con todas sus cualidades organolépticas intactas, como le gusta a la clientela.

De oro me voy a hacer

(antes de que las feromonas se me acaben)

#SafeCreative Mina Cb

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sábado, 10 de noviembre de 2018

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DIÁLOGOS DE BESUGOS

Debo de estar haciéndome mayor porque cada vez me da más pereza discutir.

Con lo que me gustaba. Pero ahora no hay manera, oye... aunque me lo pongan a huevo. Aunque el tema sea el machismo, que me cabrea tanto. O las aperturas en festivo, que aún me cabrean más. Paso. Para qué, me digo. Sobre todo cuando el interlocutor es de los que van pidiendo guerra. Provocando. Tocando la moral. Buscando enemistarse. Con lo bonito que es quererse y respetar al otro y no andar por ahí tocando las narices a la peña.

Así que yo me abstengo. Me hago el longuis. Ni me inmuto. En cuanto intuyo que la persona busca gresca empiezo a echar balones fuera y a otra cosa mariposa. O me quito de enmedio si insiste en seguir con la batalla. Le digo que yo no. Que yo ya no. Que eso era antes, cuando iba de Agustina de Aragón y me creía en posesión de la verdad. A los veinte años, que montaba unas tanganas de cágate lorito. Pero es que ahora ya dudo hasta de mi misma mismidad. Como para no dudar del resto. Y como para ponerme a defender mis argumentos y arriesgarme a que me pillen con el culo al aire. Al escarnio y la mofa. A tener que pasar por el vergonzoso trance de retractarme. Que no, que no... que ya no tengo edad ni ganas. Y que a estas alturas lo único que sacas es que te suban las tasas de algo malo. Que la salud ya no va estando para grandes sobresaltos. Así que yo me estoy volviendo un poco como aquel del chiste ese de miraquenoquierodiscutir, y el otro puesyosí, y el primero puesvale.

Y media vuelta.

#SafeCreative Mina Cb