jueves, 19 de octubre de 2017

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 NO ME LLAMES BONITA

No me llames bonita;
yo no quiero ser guapa,
es demasiado esclavo
demasiado banal.

No me hables de mis ojos,
de mi piel, mis cabellos;
no alabes mis medidas
ni mi forma de andar.

No ensalces mi sonrisa,
no imagines mis senos;
no me digas palabras
que no voy a escuchar.

No me llames bonita
sin saber si te engaño,
sin saber si mi rostro
no es más que un antifaz.

No me llames bonita
si sólo me ves guapa
pues más que sorprenderte
... te voy a defraudar.

#‎SafeCreative‬ Mina Cb

miércoles, 18 de octubre de 2017

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HORMONAL

Sensaciones
dormidas y cubiertas
por decenas de mantas

que un día
de repente

reaparecen en forma de rubores
risas tontas
absurdos sarpullidos
y alocadas resacas matinales

impropias de la edad.

#‎SafeCreative‬ Mina Cb

martes, 17 de octubre de 2017

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AMARGAS CENIZAS

Solo una vez he sido testigo de un incendio. Fue en la Sierra de Francia, hace muchos años. Yo iba de vacaciones y las llamas se presentaron tras una curva, pavorosas y vivas, tras haber sido anunciadas por una densa cortina de humo irrespirable. El calor era raro y sofocante pese a que las lenguas de fuego caían lejos de la carretera. Decenas de bomberos se afanaban en extinguir la quema mientras los pobres vecinos, armados con barreños de plástico y sin medir el riesgo, echaban agua a la desesperada en un intento de conservar lo que la mano del hombre estaba intentando arrebatarles. Aquel día descubrí que la naturaleza puede ser tremendamente vengativa con sus verdugos. Y que la especie humana es lo bastante generosa como para arriesgar la piel cuando siente lo suyo amenazado.
Algunos helicópteros sobrevolaron la zona, rociando agua hasta que al fin los trabajos de extinción finalizaron. Era de noche y desde la zona de acampada el resplandor dorado se iba empequeñeciendo hasta convertirse en un chispeante reguero de ascuas amarillas. A la mañana siguiente, la claridad dejaba al descubierto un paisaje calvo y ceniciento del que brotaban humaredas que esparcían cenizas por el cielo. Recuerdo el gris inmenso y los palos retorcidos que salían de la tierra. Y ese color negruzco de las nubes, que parecían llorar de rabia y de tristeza.

No saben esas pobres gentes de Galicia que la extinción del fuego no es sino el comienzo de un calvario. Que probablemente los territorios afectados se declaren zona catastrófica y comience para los afectados una peregrinación de oficina en oficina. Que el Consorcio de Compensación entrará en escena, con su burocrática y exasperante lentitud, y enviará a sus legión de peritos a que se aseguren de que no mienten los damnificados. Que tasarán sus propiedades a valor venal y les darán una mierda por bienes que, probablemente, aún estén pagando. Que las compañías de seguros se quitarán de en medio porque no es asunto suyo. Y que los altos funcionarios, los políticos, los gestores y los técnicos urbanísticos, que vienen a ser la misma mafia con el bolsillo lleno de billetes sucios, se negarán a recibirlos cuando pidan cita para reclamar lo que les pertenece y que los tratarán como a molestas moscas cojoneras que no saben hacer otra cosa que quejarse todo el tiempo. Y que intentarán asociarse para lograr justicia, pero en esos grupos aparecerán cobardes que se venderán y obstaculizarán el proceso de reclamación. Y que a nadie les importará su suerte, ni su prisa por recuperar sus casas, sus coches, sus negocios. No saben aún que solo ellos tiene prisa por retomar sus vidas. Que solo para ellos es urgente resolver este problema. Y que solo a ellos el tiempo les apremia.

A los otros no. A la poderosa maquinaria del poder le da lo mismo todo. El fuego, las casas destruidas, los montes arrasados... ellos no tienen prisa y además disponen de todos los medios. Y de todo el tiempo. Y esa, lo saben bien, es su mejor defensa. Porque al final David se cansará y recogerá su honda, y comprará otra casa, y buscará otro curro. Y seguirá adelante como pueda, con la impronta de la injusticia y el rencor siempre adherida al alma. Mientras ellos, los poderosos, los que todo lo saben, continuarán ahí, apalancados en sus sillas, ajenos al dolor y a la impotencia que generan a su alrededor, dueños de las vidas de sus súbditos, firmando documentos que a menudo ni se molestan en leer y determinando, con su soberbia y su ambición, el destino de los hombres, los animales y las plantas.

¡Maldita raza!

#‎SafeCreative‬ Mina Cb

domingo, 15 de octubre de 2017

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AL COMPÁS

Nada sucede mientras la ignorancia
y el miedo
establecen fronteras intangibles.

Pero... ¡Ay
el día
en que al fin ambas partes se descubren... !

 
Entonces

es la guerra.

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 14 de octubre de 2017

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MALOS ROLLOS

Quien piense que lo peor que te puede ocurrir a la hora de ir al baño es haber comido pimientos del padrón teniendo una almorrana es que, o tiene menos de 40 años, o ha pasado su infancia fuera del país. Porque los que hemos cumplido dos veces la veintena sabemos perfectamente que existe algo muchísimo peor que llegar al baño, terminar la faena, darnos cuenta de que el rollo de papel está vacío, no tener a nadie a mano para que nos acerque otro y tener que apañarnos con esa piltrafilla áspera e insuficiente que resulta de deshacer el canuto en que va enrollada la lámina de celulosa. Algo mucho peor que tener un apretón en el campo y limpiarse con una hoja, con un calcetín, incluso si me apuran con una ortiga. Algo peor que ir al retrete por primera vez después de que te operen una fístula, cuando te da miedo abrir el esfínter porque lo mismo se te saltan los puntos, te tienen que volver a coser y se dejan olvidada la tijera.

El papel del Elefante.

¿A que ya no te acordabas de él, eh? ¿Y a qué, una vez que te lo he traído a la memoria, me das la razón al cien por cien?

Y es que el papel del Elefante se halla incrustado en el ideario popular de manera indeleble, como lo están el atentado de Carrero Blanco, la muerte del caudillo o la toma del congreso del 23 F.

Recuerdo perfectamente la textura del papel, ligeramente satinado por la parte exterior y áspero por dentro. Claro que eso no era de ninguna utilidad. Lo de que tuviera dos caras digo. Porque la cara satinada era resbaladiza y la otra rígida como una piedra. Y en cuanto a absorbencia, cero patatero. Por no hablar de los atascos que aquello producía en las cañerías. De hecho, yo he llagado a sospechar que el mismo individuo que prensaba el papel del Elefante se dedicaba en sus ratos libres a la fabricación de tuberías. Y claro, con la pasta que sacaba financiaba una red de extorsión que intimidaba al resto de los industriales celuloseros del país para evitar que aparecieran fibras, ya no más absorbentes, sino simplemente menos agresivas para la epidermis… Y los esfínteres.

Porque esa es otra: en aquellos tiempos no existía la profusión cosmética que hoy conocemos; ni argán, ni aloe vera, ni ácido glicólico, ni placenta de esturión ni nada de nada. Entonces teníamos la Nivea, los polvos talco y el Bálsamo Bebé. Y pare usted de contar. Y a los niños no les ponían pañales desechables, sino unas bragas de plástico que eran como bolsas de basura abiertas por los lados dentro de las que se metía un trozo de celulosa cortada a tijera y que luego se cerraba con un lazo, que entre la fibra y el plástico los pobres churumbeles se pegaban escocidos la mitad del año. Que ahí me hubiera gustado a mí ver a la corporación dermoestética, enfrentándose a esas ronchas en el nacimiento de los muslos.

La década de los 70 trajo el despegue industrial, y con él llegaron el agua caliente, el jabón líquido, los pañales de usar y tirar, las compresas adhesivas…

Y los primeros rollos de papel de celulosa, caros como un Rolex y que al principio eran como la tele en color, que sólo los encontrabas en casa de los ricos. Pero que con el paso del tiempo se instalaron en nuestras vidas convirtiendo en un placer el hasta entonces amedrentador acto de limpiarse el culo.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 13 de octubre de 2017

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Ha pasado hace tiempo la hora en que cierran los bares
y el silencio se quiebra entre voces y risas
que se van alejando

pero aún velan
ajenas al resto del mundo
las almas que roban caricias
al filo del alba.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 12 de octubre de 2017

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PUIGDEMONT A LA GALLEGA

A ver... que sé que llego un poco tarde pero yo es que tengo cosas más importantes de que preocuparme que de la situación de Cataluña. Aunque sea asunto de interés prioritario. Y la tarde del martes me pilló en otros menesteres. Pero en un sinvivir aún así, cavilando acerca de qué habría hecho al final el señor Piugdemont, a quien seguramente no llegaré a conocer personalmente nunca ni él a mí, pero que ahora mismo pues lo tengo muy presente. Más que nada por saber si para escaparme a Salou en fiestas voy a necesitar cambiar divisa.

Ya andaba yo cuitada a la mañana, pensando en el pobre hombre y en que más le valía tener alguien a mano que lo controlase un poco. No vaya a ser que le diera, yo qué sé, por irse de vermú y pasarse con el blanc del Penedés, que es un tanto cabezón y además puede nublar el entendimiento y llevar a quien lo consume a tomar decisiones incorrectas, cuando no directamente a provocar catástrofes irresolubles. Pero parece que no, que el Puigdemont se contuvo y en lugar de enchisparse y llevar a la frontera un cargamento de piedras para empezar a construir el muro divisorio, decidió montar el número de cabrear primero a unos y después a los otros. Que está muy bien, porque así todos le odian y se acabó la discrepancia. En lugar de insultarse los unos a los otros se lían a insultarle a él y así no hay que montar más que un patíbulo. Que se trata de ahorrar. Al menos hasta que el Sabadell y la Caixa vuelvan al redil, que parece que la banca le ha salido respondona al Guillem Wallace. Y como se olió que tras la banca podían ir el resto de los poderes económicos, pues decidió, y puesto que Madrid es quien de momento corta el bacalao y el rey ha demostrado ser un perfecto inútil, que a quien había que camelarse era al Rajoy. Y se montó una decisión a la gallega, en plan sí pero no que ni subo ni bajo y así se puso a la altura del notario de las barbas, que seguro que, en señal de gratitud, le ha mandado unas botellas de Valdepeñas para que se monte un vino español un día de estos.

País...

#SafeCreative Mina Cb