jueves, 26 de noviembre de 2020


 

COMO EN ALASKA

Ya tengo las katiuskas 
y la bufanda, 
los calcetines largos 
de gruesa lana,
el pantalón con felpa
de alta montaña,
el polar y los guantes 
de la escalada,
la braga para el cuello 
y las polainas,
el chaleco de monte 
de piel de cabra, 
y el anorak con forro 
de 15 capas.

Hasta el viejo y raído 
pasamontañas
saqué ayer del trastero 
por si hace falta.

Y con todo eso a cuestas, 
algunas mantas 
y el paraguas que tengo 
siempre a la entrada 
(como hacen, me imagino
allá en Alaska)
esta noche, os lo juro...

¡¡Me voy de cañas!!

#SafeCreative Mina Cb

martes, 24 de noviembre de 2020

  

CARTA A UN PESCADOR

Hola:

Llevo mucho tiempo pensando en escribirte esta carta y la verdad es que no sé muy bien cómo plantearla para que no te ofendas. Aunque sé que no te ofenderás a no ser que te des por aludido, en cuyo caso dudo que llegues hasta el final de estos párrafos. Porque esto, te dirás, no va contigo.

Hace algún tiempo limpié, junto a un amigo, una zona de pesca. Sacamos diez sacos de basura de los industriales. Diez. Y podían haber sido más ya que plegamos tanto las botellas de plástico como las latas de refrescos. Recogimos, además, botes de cebo, sedales, plomadas y un sinnúmero de objetos de todo tipo que se habían ido amontonando en el lugar y, finalmente, clavamos en un árbol un cartel en el cual podía leerse: “Llévate tu basura”. De poco sirvió puesto que al poco tiempo los desperdicios reaparecieron: hoy una bolsa de plástico, mañana dos latas de cerveza, pasado una tarrina de gusanos, al siguiente el envase de un anzuelo... por no hablar de sedales, plomadas, excrementos humanos tapados con una bolsa y depositados en cualquier lugar o las omnipresentes y asquerosas colillas de tabaco.

Me tienes harta, de verdad. Y no digas que no eres tú porque no trago. Ya no. No me vengas de salvaespecies ni de ecologista porque ya no me la das. Estoy hasta el gorro de recoger tus bolsitas de hielo y tus latitas de refresco. Hasta el gorro de estrujar envases para que me quepan más en una bolsa. Hasta el gorro de agacharme para nada, de cabrearme al llegar a la semana siguiente y ver el resultado de otra fiesta, de recoger tu mierda y, sobre todo, de que cuando te dispones a arrancar el coche en el que has transportado toooooodas esas mercancías cuyos desechos abandonas en el campo, no te salga una patrulla de forales armada hasta los dientes y te disparen a bocajarro como si fueran un terrorista peligroso. Porque para mí lo eres, cerdo de mierda. Eres un egoísta y un desconsiderado. Y mereces que te salga del río, no un jabalí ni un siluro, sino un tiburón de 400 kilos y te arranque los huevos de raíz. Y te deje desangrándote en la orilla para que alguien te encuentre, al cabo de unos días, descomponiéndote junto a toda tu basura.

¿Te lo he dicho con bastante claridad?

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 23 de noviembre de 2020


 

 SUPERMININA

Me he plantado, digamos
en una edad indigna
en la que el calendario
llega a causar inquina.

Lo llevo, y mal está
que sea yo quien lo diga
mejor, y eso me consta,
que no pocas amigas.

Mas el no maquillarme,
el no andar de puntillas
o el ignorar molestas
costumbres femeninas

me ha costado, sumando
lo que llevo de vida,
que tres churris me cambien
por mujeres más finas.

“Algo hay aquí que falla”
- me planteé a mí misma -
y no hallé más remedio
que el de la cirugía.

Me hicieron presupuesto
y en sólo un mes... ¡Albricias!
Me miro en el espejo
y soy Superminina.

Hazme caso y no escuches
a los esteticistas:
no te agrandes las tetas
y quítate dioptrías.

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 21 de noviembre de 2020


La distancia se agranda y se hace abismo.

Cada vez eres otro
aún más distinto,

más lejano a ti mismo
y más próximo a aquél
que ya no está.

Lo peor del pasado es la memoria.

#SafeCreative Mina Cb

 

viernes, 20 de noviembre de 2020


 

 Existen sueños que una ni siquiera sabe que ha soñado. Quiero decir en cuanto al modo en que se materializan. Porque este libro que acabas de abrir nació para ser música. Y en música se convirtió, efectivamente, una noche de Julio al dulce amparo de la guitarra del gran Alejo Huerta. Y ahí pensaba dejarlo hasta que un día en que, supongo, andaba un tanto ociosa, se me ocurrió que tal vez sería buena idea poner en negro sobre blanco algunos de los textos de Tudela que habían ido apareciendo en mi página de Facebook “Los cuentos de Minina” a lo largo de los ocho últimos años para, con este gesto, añadir un capítulo más a la historia de la literatura costumbrista local y demostrarme a mí misma que me estoy haciendo vieja.

Sí, porque esta es una de esas obras de las que yo siempre renegué. Y es que a mí Marín Royo y Verdoy y Javier Calvo y toda esa cuadrilla me parecían unos carcamales que sólo hablaban de los tiempos de Maricastaña. Y que esa temática populachera y un tanto nostálgica era un mal perecedero que la modernidad se encargaría de borrar más tarde o más temprano.

Pero la memoria es un bicho traicionero que siempre acaba por clavarte su aguijón. Y así, a través de “Cierzo”, la editorial de los chicos de “Letras a la Taza”, una pequeña parte de las vivencias de la generación que vio nacer la democracia, creció sin móvil y pasó más horas en el Tubo que en el salón de casa se ha convertido, lo que son las cosas, en este puñado de relatos que nacieron, repito, sin intención de ser papel.

Bienvenidos a “Tudela en cuento”: el sueño que nunca fui consciente de soñar.

Inma Benítez

jueves, 19 de noviembre de 2020


 

 OBJETOS PERDIDOS
(la Guayana Francesa)

- Hola, buenas.

- ¿Cómo que hola buenas? ¿Paglevufgansé?

- ¿Locuálo?

- Fgansé. Que esto es la Guayana francesa. Fgansé.

- Pues no, mire. Yo hablo euskera y luego algo de gallego y catalán. Es por lo de las oposiciones, que me presenté en varias comunidades pero al final me enchufaron, la verdad... Un tío, ya sabe usté.

- ¿Un tío?

- Sí... un hermano de mi madre que andaba de consejero de no sé qué y me colocó en un buen puesto.

- Aaaaay, l'Espagne, l'Espagne... siempre con recomendaciones. Menos mal que yo hablo un poco de castellano de cuando veraneaba en Benidorm... Qué barata la cerveza, oiga... Y unas paellas... Dí que aquí estoy como un rey, nada que ver con Francia, que son unos aburridos. Cuando me jubile no vuelvo a Europa ni loco, mire usted.
¿Pero qué se le ofrece?

- En fin... es que se nos ha perdidoooo... una cosa.

- Pues está usted en el lugar adecuado, la Oficina de Objetos Perdidos precisamente.

- Ya, por eso... Pero mire, es que tiene que ser usted discreto. Que aún no queremos que se sepa en España.

- Pero Mondieu... Quesquevusaveperdi? ¿Qué se le ha perdido a usted?

- Estoooooo... Pueeessss... El caso es queeeee...

- Vamos, hombre, no sea tan enigmático, que tampoco será para tanto. Aquí traen cosas de lo más inverosímil... Una vez alguien vino con un maletín lleno de dinero, un español también que no sé que película contó de un furgón blindado. No lo han reclamado todavía y ahí está, en una caja fuerte. Hasta niños nos traen... Que nadie pasa a recogerlos y hay que llamar a los servicios sociales... Oiga ¿no habrá perdido usted un niño? Por la cara que pone...

- No, la cara es por lo del furgón blindado, que me quiere sonar.

- ¿Y un abuelo? Que también se pierden muchos.

- Pues no. Digamos que es algo más inusual.

- Explíquese, por favor... ¿Es grande?

- Pues bastante, la verdad.

- ¿Y valioso?

- 200 millones de euros.

- ¡Cojones!, quiero decir, Putain!

- Y diez años de trabajo, así a ojo.

- Un niño entonces.

- Y dale. Que no es un niño.

- ¿Entonces?

- Pueeeessss... Estoooo... Es que me da vergüenza. ¿No hay cámaras por aquí?

- No que yo sepa.

- Pues mire, se trata de.... (se lo dice al oído)

- ¿¿UN SATÉLITE??

- Chssssttttt... No hace falta que grite usted tanto.

- (con la mano sobre la boca) ¿Un satélite? ¿Pero cómo se puede perder un satélite?

- Pueees... Estoooo... Mire que lo habíamos calculado bien, ¿eh? Pero no aparece por ninguna parte. Lo lanzamos desde aquí y todo iba de fábula hasta que a los ocho minutos le perdimos la pista... o sea que si alguien lo trae le ruego nos avise. Y séame discreto, porfa...

- Haré lo que pueda. ¿Algún dato en particular?

- Sí. Atiende por “Ingenio”.

- Anda queeeeee...

- Por cierto, ya que estamos podía darme el maletín ese del blindado. Es que creo que conozco al dueño, ¿sabe?

#SafeCreative Mina Cb