sábado, 31 de enero de 2026


 

GRINTEMPEL

Ojalá que levantase
la cabeza Sancho el Fuerte
y viniera con la maza
a castigar a esta gente.

Un templo de ringorrango
de la ciudad de Tudela
convertido en chiringuito
del vicio y la francachela.

Tinto, cerveza, diyéis,
música y luces de baile
y el edil número uno
en plan líder de la rave.

Y los pobrecicos muertos
que yacen bajo el parquet
revolviéndose en sus tumbas
y sin llegar a entender

que lo que antaño fue iglesia
y lugar de excavaciones
es hoy un antro de moda
donde hacer degustaciones.

Grintempel lo han bautizado,
(que mola lo anglosajón)
con agua en lugar de vino
porque la pila voló.

#SafeCreative Mina Cb

Imagen: Ángel Álvaro

viernes, 30 de enero de 2026


 

POR BRUJAS

Las quemaron por brujas
por rebeldes, por sabias.
Por célibes, por libres,
por magas y herbolarias.

Las quemaron por locas,
por levantar sus voces.
Por gozar de sus cuerpos
y adorar a otros dioses.

Las quemaron y el fuego
que emanó de esas piras
alumbró su memoria
para que hoy sigan vivas.

#SafeCreative Mina Cb

Imagen: W.H. Fox Talbot

jueves, 29 de enero de 2026


 

SONETO MENTIDOR

Miénteme, por caridad,
que después de tanta trola
lo que de verdad me mola
es ignorar la verdad.

Miénteme con claridad,
que vea que es una bola.
Y hazlo en modo carambola
que se te da cantidad.

Miente, pues de tu garganta
la mentira fácil brota
y a tu conciencia no espanta.

Miente, que a mí me alborota
(digamos que hasta me encanta)
que me tomes por idiota.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 28 de enero de 2026


 

IMAGÍNATE QUE PASA…

Imagínate que pasa. Vamos, que ya está pasando. Lo de la ultraderecha digo. Y sí, está pasando por los bulos y la manipulación mediática y todo lo que quieras. Pero también por los acosos y las putas y las chistorras y los cogollos y los parientes colocados a dedo. Que eso no es nada socialista pero ahí está. Y los otros, los del caralsol, pues aprovechándose de la sombra del alcornoque. O de los alcornoques, que me da que hay muchos. Y alcornocas también.

Pero a lo que iba. Imagínate que pasa. Que llegan las elecciones generales y toda esa gente que está hasta el moño chorongo va y los vota. Que vale, que es una irresponsabilidad pero que puede suceder. Bueno, que está sucediendo. Y sacan un número de escaños como para hacer presión. Y empezamos a retroceder a toda ostia y aún encima la mayoría (quienes los han votado al menos) tan contentos. Que pasa aquí. Que tú no tragas al Toquero pero ha salido dos veces. Con mayoría absoluta la segunda. Y los votantes meándose de gusto cada vez que cuelga en las redes un video criticando a la Chivite. O cuando sale en las procesiones todo hueco, no como los rojos, que no iban. ¿Qué eso no es lo importante? Vale, pero ahí lo tienes. ¿Qué hay gente currando en la administración local que está amargada con el ordeno y mando? Vale, pero ahí lo tienes. ¿Qué ha ido restringiendo las libertades poco a poco hasta llegar al punto de censurar manifestaciones creativas? Vale, pero ahí lo tienes.

Mira lo de Trump. Dos veces, oye. La primera mal pero esta ha puesto el mundo del revés. Y eso a nivel externo, porque los Yunaited se han llenado de cherifs con derecho a disparar a quien les dé la gana. Y luego sí, protesta, pero el muerto muerto está. Por no hablar de la detención de niños y otro tipo de barbaridades.

Pero ¿sabes? Lo malo no son ellos. O sea sí pero en fin, no lo más malo. Digamos que ellos son lo más visible. Ellos y los que le pegan un tiro a un inmigrante porque sí, porque obedecen órdenes. Que estos al fin y al cabo pues algo de poder ya tienen.

Aunque mira, lo peor, lo peor, son los que no son nadie y se vienen arriba de repente. Los ciudadanos de mierda que se levantan a las seis de la mañana para coger el tren o el metro y se creen, por ser blancos, con derecho a avasallar al mestizo. Los que se tragan el discurso del odio y la supremacía y lo van aplicando a rajatabla. Los que odian porque sí, por el color de la piel o por la raza. Los que se creen superiores. Los que no se dan cuenta de que, cuando ya no queden negros ni latinos ni orientales sobrarán los calvos o los gordos o los cojos. Los que no son conscientes de que no hay un límite y de que el fascismo es una carrera de fondo que va ganando ventaja poco a poco y que cuando se acerca la meta es muy difícil de parar. Los que delatan, en caso de que las cosas se pongan muy muy chungas, a ese amigo de toda la puta vida que siempre pensó en rojo pero que no importaba. Ese tipo con el que jugabas en la calle de pequeño, que estaba cuando conociste a la que fue la madre de tus hijos, que te acompañó en lo bueno y en lo malo aunque a veces estuvierais enfurruñados varios días por temas de política. Ese compañero al que, de repente, empezaste a mirar de un modo diferente `porque te lo creíste. Porque te convencieron. Porque llegaste a la conclusión de que, en realidad, la sociedad iba a estar mejor sin él.

Y tomaste la dolorosa decisión de denunciarlo.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 27 de enero de 2026


 

HAS TENIDO SUERTE DE LLEGARME A CONOCER

El bar estaba a reventar de gente; era Sábado por la noche, hacía un calor espantoso y todo el personal parecía haberse refugiado bajo el chorro del aire acondicionado, del que yo andaba huyendo como de la peste.

Había quedado con una amiga de esas que, por mucho que tú puedas retrasarte, llega siempre un par de horas más tarde. De esas personas que parece que te han colocado un Gps en el cogote con el fin de controlar tus movimientos, saber cuándo has llegado al lugar de la cita y, justo en ese momento, llenar la bañera, meterse entre la espuma con una caja de bombones y el mp3, salir, colocarse una mascarilla en el pelo, otra en el cuerpo y otra en la cara, envolverse en toallitas desechables, cortarse y pintarse las uñas de los pies, hacerse la manicura francesa, quitarse las mascarillas, darse una ducha, secarse el cabello, alisarse la melena, untarse el cuerpo de aceite hidratante, elegir la ropa interior, la exterior, la bisutería y los zapatos, vaciar el contenido del bolso que han llevado por la mañana en el que van a ponerse por la noche, maquillarse como para una boda real, llamar a su mejor amiga por teléfono, recorrer todo el piso para asegurarse de haber cerrado puertas y ventanas, mandar un par de mails urgentes y, finalmente, plantarse ante el espejo y decidir que el bolso no hace juego con el vestido y los zapatos y que el peinado es demasiado formal como para salir a tomar unas cañas con una amiga un tanto zarrapastrosa, quitarse todo y empezar de nuevo...

Pues en esas estaba yo, esperando a mi amiga, cuando lo vi entrar. Eché una rápida ojeada a mi alrededor para comprobar, horrorizada, que era la única mujer sola de menos de 60 años y 100 kilos que había en el bar. De modo que me acerqué disimuladamente a un grupo de chicas que había por allí para descubrir, al cabo de un par de minutos, que eran unas lesbianas de despedida de soltera de boda gay en busca de la muñeca de la tarta. Así que puse tierra de por medio y me situé en la más oscura esquina del bar, agazapada como un cervatillo indefenso que ve acercarse al cazador con un rifle en una mano, un bastón de campo en la otra, dos sabuesos a su zaga y una canana repleta de munición de todos los tamaños.
Intenté tapar mi generoso escote con la copa de globo del gintonic y rogué a la diosa Afrodita que asistiera a mi amiga para que acabase de embellecerse cuanto antes y acudiese en mi ayuda.

Pero de nada sirvieron mis súplicas.
La rapaz había hecho ya su ronda de reconocimiento y había reparado en mi canalillo.
Y se acercaba...

“Diosssss”- me dije -"quenoseayo, quenoseayo, quenoseayo, quenoseayo, quenoseayo,..."

Pero el avechucho se aproximaba con toda la parafernalia cortejil en marcha: llevaba una camiseta custo con las mangas arrancadas que dejaba al descubierto unos bíceps de gimnasio y un pequeño tatuaje en chino en el que seguro que ponía "soy un capullo impresentable", pero el tío era tan inculto que el tatuador le había dicho que era un mantra tibetano y el muy tontolaba ni siquiera se había molestado en comprobarlo. Los pantalones, apoyados en la cadera, dejaban a la vista los Calvin Klein y una barriga mal disimulada; la melena recogida en una coleta arrancaba de bien entrado el cráneo, y en lo alto de la cabeza una leve pelusilla rígida, mitad casco de romano, mitad cepillo de dientes, mostraba los inequívocos signos de un implante capilar.
En fin... uno de esos tipos a punto de entrar en la cincuentena a los que su madre había dicho desde pequeño que era el más guapo del mundo y el muy incauto se lo había creído… De esos tipos que se te ponen delante, te miran de arriba abajo y te dicen, como Loquillo pero con la mirada, eso de “hastenidosuertedellegarmeaconocer”, en plan “mira nena, soy la reencarnación de Cary Grant y esta noche he bajado a la Tierra sólo para hacerte mía… ¿No te embargan la emoción y el júbilo?”

Pues uno de ésos
Y lo peor, es que, pese a mis esfuerzos por hacerme invisible, el tipo seguía acercándose...

Se sentó en la mesa de al lado con un vaso de wisky, dejando caer ruidosamente sobre el cristal un llavero Mercedes y colocando la abultada cartera junto al mismo. De cerca era todavía peor; tenía la sonrisa de Jocker, se debía de haber dado bótox hasta en las encías.
Sorbió un trago de wisky… sacó un carísimo tarjet e hizo como que leía las cotizaciones de la bolsa. Llamó a alguien para hablar de negocios, de grandes cantidades de dinero, todo en voz lo suficientemente alta como para que yo escuchara las escandalosas cifras incluso por encima del soniquete de la insufrible Lady Gaga. Y todo ello al tiempo que iba desplazando su silla hasta colocarla justo al lado de la mía, sus preciados objetos personales cuidadosamente custodiados por el rabillo del ojo. Yo me iba retirando conforme él se acercaba hasta que el respaldo de mi silla alcanzó la pared, y el tipo se fue aproximando, lenta, lasciva, patéticamente….

“¿Te apetece otro gintónic, bonita?”-babeó a mi oído.

Miré a mi alrededor en busca ya no de mi amiga (daba por sentado que no iba a aparecer), sino de cualquier espécimen del sexo masculino, conocido o no, que se hallase en soledad y lo bastante borracho como para soportar el abordaje repentino de una mujer desesperada.
Porque tenía muy claro que el fulano de marras era de los que te siguen cuando te das a la fuga.

Pero el horizonte nocturno no tuvo piedad de mí: parejitas acarameladas, pandillas de adolescentes acnéicos, jovencitas con tops ajustados…

De pronto lo vi claro:
“¡¡Eureka!!”- me dije.
De modo que me levanté rápidamente de la silla (seguida muy de cerca por el mamarracho, que no estaba dispuesto a dormir solo esa noche), atravesé el bar en dos zancadas, me coloqué frente a la lesbiana de la despedida gay y le estampé un beso de tornillo que hizo que mi pretendiente pusiera pies en polvorosa y el camarero nos invitase a todas a otra ronda. Acabamos bañándonos desnudas en la fuente de un parque. Les pareció estupendo haber contribuido a espantar al impresentable casanova y, pese a sus esfuerzos por convencerme de que debía abandonar la heterosexualidad y pasarme a su bando, finalmente comprendieron que yo no tenía remedio y me dejaron en casa, ya de día, después de haberme invitado a desayunar a su apartamento.

Hasta me invitaron a la boda.

#SafeCreative Mina Cb
Del blog "Bridget Jones era anglosajona y, además, de mentira" 

lunes, 26 de enero de 2026


 

PIRATA

Esta noche me ha sobresaltado varias veces tu recuerdo. Y es raro, porque apenas te traté y por tanto digamos que no había motivos.
Salvo, claro está, las circunstancias bajo las que tu adiós se ha producido.

Sostienen quienes te conocían bien (mi sobrino entre ellos) que eras buena gente y no lo dudo. Un espíritu libre que renunció a vivir como la mayoría lo hacemos y que paseaba, siempre con la sonrisa en los labios, su peculiar estampa por la geografía tudelana, lugar que habías elegido en lugar de que él te eligiera como nos pasa a casi todos. Era difícil no reparar en ti, la verdad, con los tatoos, los percings, el pañuelo anudado como los piratas y ese acento en el hablar que se gastan quienes han decidido ir por libre en esta sociedad tan complicada. Te sabía cocinero y tatuador, pero ayer, y a través de una lectora, supe de tu faceta de artista del mural. Y así, y no pasando por el trance que atravesaste ayer, he decidido recordarte. Y pienso hacerlo cada vez que pase por este rincón que hace unos meses nos regaló tu talento y que se ha convertido, al menos para mí, en el lugar donde reposan tus cenizas.

Hasta siempre, Pirata. Que la eternidad te sea leve.

#SafeCreative Mina Cb


 

INJUSTICIAS

Hay

muchas cosas en el mundo
que no son justas:

Que Trump invada Venezuela
sin consecuencias
(al menos económicas)

que el 1% de los habitantes del planeta
acumulen el 43 % de la riqueza del mismo

que el rey emérito
esté en Quatar y no en la cárcel

y que tú

en vez de hacerlo de mí
te hayas enamorado de esa imbécil.

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 24 de enero de 2026


 


AÑO DE ECLIPSE

Escucho en el transistor
que promociona Fitur
ese eclipse que al albur
se va a ver aquí mejor.

Y pienso: ¡Horror y pavor!
Más autobuses de tour
y más turista tahúr
dando a Bardenas color.

Agosto al fin va a llegar
y aquí se van a venir
para poder contemplar
al sol tras la luna huir.

Si Trump se llega a enterar
nos va a querer invadir.

#SafeCreative Mina Cb