sábado, 7 de diciembre de 2024


 

DE NOVIO PRÊT À PORTER A MARIDO CUSTOMIZADO

Y es que, si bien es cierto que el amor es ciego, no es menos verdad que el matrimonio es el mejor de los oftalmólogos. Y una vez dado el sí todo se transforma.

Yo pienso que la raíz del problema está en que los cuentos, las novelas, los culebrones, acaban siempre el día de la boda. Y nunca nos dejan ver qué pasa después.
Y lo que pasa es que el aro que nos colocamos en el dedo el día de la boda no es una arandela de oro sin más…

¡¡No!!

Eso es lo que nosotros pensamos, pero las alianzas matrimoniales no las construye un joyero…. Las hace un brujo. De hecho, yo pienso que Tolkien se inspiró en uno de esos talleres para escribir el señor de los anillos: “Un anillo para gobernarlos a todos, para encontrarlos, para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas”. Lo que pasa es que, aun siendo anillos mágicos, el efecto no es exactamente el mismo del que usaba Frodo Bolsón. Esto es, lo que realmente molaría es que funcionase al revés que el de la peli; o sea, que te lo quitases y te volvieras invisible. Pero no; en primer lugar, el anillo de boda, una vez que te lo has puesto ya no te lo vuelves a quitar. Y no por falta de ganas, sino porque, como los primeros meses lo llevas tan a gusto, el metal se amolda al dedo y luego no hay quien se lo saque. De hecho, la mayoría de las personas a las que les falta el dedo anular derecho no es por un accidente laboral, ni por tirar un petardo. Es a causa del divorcio.
Y luego, hay otra diferencia sustancial con el anillo de Tolkien… Y es que tarda en hacer efecto…. Al principio no hay motivo de preocupación porque no notamos nada…

Es al cabo de un año, más o menos, cuando la magia empieza a funcionar.

Y cuando empiezas a ver a tu marido como realmente es; o sea, que esa melenita que te parecía tan simpática antes de pasar por la vicaría, o el juzgado, se convierte en una masa de greñas grasosas; la acompasada y sibilante respiración con que te arrullaba al acostaros se manifiesta como un ronquido atronador que te impide conciliar el sueño; las apasionantes partidas de pócker que le gustaba organizar en casa una vez al mes con sus amigos se transforman en interminables timbas de borrachos que te dejan el piso como un apartamento de estudiantes… y esa forma suya, tan personal, de vestirse, de la que te sentías tan orgullosa, se te va antojando un pelín hortera, la verdad, lo mismo que su manía de subir el volumen de la radio del coche cuando suenan los Camela o de ir a la playa con un gorro de la Keler y una camiseta de los Sanfermines.
Es entonces cuando empiezas a pensar en el divorcio, pero antes de dar un paso en falso te informas bien. Y haciendo números, llegas a la conclusión de con tu sueldo no te da ni de lejos para pagarte un piso tú sola, y que de volver a casa de los padres ni hablar de la peluca. Así que decides tirar por la calle de en medio y echar mano de la alternativa más barata:

Cambiarlo.

Sí, si, cambiarlo…
Pero no por otro, que a estas alturas ya estás convencida, vista tu experiencia y la de tus amigas, de que no vas a encontrar nada más decente. Lo que quieres es que se transforme…
Y para cuando el pobre se quiere dar cuenta ya lo has inscrito en un gimnasio, le has comprado una colección de clásicos del rock, has contratado a un maestro zen para sustituir las timbas por sesiones de meditación con música chill-out, le has tirado a la basura todo su repertorio de bermudas de flores, pantalones de pinzas, camisas de botoncito en el cuello y gorras de publicidad y le has apuntado a un curso de cocina naturista y a unas sesiones de terapia de pareja, porque el pobre hace el amor como un chimpancé.
La verdad es que al principio se antoja complicado; los hombres son vagos por naturaleza y se rebelan, pero como también es cierto que la otra alternativa que le ofreces (el divorcio y la vuelta a casa de su madre), le resulta todavía más indigerible, te acaba haciendo caso. Y porque, en el fondo, está perdidamente enamorado de ti, con tus mil virtudes y tus dos mil defectos.
Pero el caso es que, para tu sorpresa, le acaba cogiendo el gusto a lo del zen, y a la cocina macrobiótica, y al gimnasio, y a la ropa de diseño, y a arreglarse el pelo con estilo… y, casi sin darte cuenta, al cabo de menos de un año, tu marido es otro. Bueno, no exactamente otro, sino el que tú querías: el hombre con que siempre habías soñado.

Y es precisamente entonces cuando el muy desagradecido decide abandonarte para largarse a meditar al Tíbet con una veinteañera zen.

#SafeCreative Mina Cb
Del blog "Bridget Jones era anglosajona y además de mentira"

viernes, 6 de diciembre de 2024


 

LA DE TUS “LUCES”
(con énfasis en el entrecomillado)

Las nueve: noche cerrada
por las calles de Tudela.
Se despliega el poderío
de las luces navideñas
que por toda la ciudad
relumbran con su presencia.

- ¿Por toda, decís?
Por toda.
- Por toda y está bien bella.
- Pues desde aquí os lo rebato
y de ello os aporto pruebas.

Que anoche, volviendo a casa,
por estas calles añejas
la oscuridad era tal
que prendían sus linternas
las gentes que Transitaban
en torno a la Plaza Vieja.

El impresionante abeto
rezumaba de excelencia
con sus luces de colores
en tonalidad violeta
y los fanales que alumbran
la Catedral y sus piedras
bañaban hacia lo alto
los nidos de las cigüeñas.

Ni una farola encendida
alumbrando Cárcel Vieja.
La casa del Almirante
miraba, tetrica y negra,
la oscuridad de la Rúa
amedrentada y desierta.

Lo mismo que Pontarrón,
vía bien larga y estrecha
en que las luces mostraban
su desangelada ausencia.

Al apagarse a las once
la iluminación de fiesta
se convirtió la barriada
en un mundo de tinieblas
donde reinó la negrura
hasta el alba mañanera.

Tudela la de tus luces.
Quien la visita lo cuenta

#SafeCreative Mina Cb 

jueves, 5 de diciembre de 2024


 

DIEZ AÑOS

Golpe a golpe, verso a verso,
como decía Machado
estos chicos han montado
un literario universo

que embadurnó la ciudad
de estrellitas de colores,
de lecturas, de lectores,
de ciencia y curiosidad.

Tanto monta, monta tanto:
David y Miguel al frente
encandilan a la gente
con su saber y su encanto

junto con Txesko y Miguel
(casual tocayo del dueño)
que acompañan a este sueño
hecho de tinta y papel.

que hace más de tres mil días
(un cinco por la mañana)
levantaba la persiana
en su rincón de Herrerías

Diez años quedan atrás
llenos de buenos momentos.
Brindemos todos contentos
por otros diez años más.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 4 de diciembre de 2024


 

RETRATO

Ella divina cual diva.
Él elegante y marcial.

Él con medallas y banda.
Ella de largo y con chal.

Ella la luz a la espalda.
Él el espejo detrás.

Él acodado en la mesa.
Ella erguida y señorial.

Él con el semblante serio.
Ella con aire casual.

Posan ambos elegantes
para la foto real

representando a la patria
que les toca gobernar.

Guapetones, preparados
y en su papel cada cual.

Él guerrero, ella bonita.
¡Viva la modernidad!

#SafeCreative Mina Cb

martes, 3 de diciembre de 2024


 

¿TIENES SALDO?

Domingo. Voy dando un paseo. Bastante cerca de la civilización para lo que es habitual en mí. Escuchando rancheras, que hacía siglos. Y una mañana fría pero agradable. Quiero decir sin viento.

El chaval tendrá unos once años. Buen aspecto. Bici apañada y casco. Zapas molonas. Ropa normal. Se para y me dice algo. Yo me quito los cascos.

“¿Tienes saldo?”

Así, de tú, sin buenos días ni por favor ni hostias. Con un par.

No le he entendido bien. Me lo repite.

“¿Tienes saldo?”

Me lo quedo mirando. Me acuerdo de aquel día, con apenas cinco años, cuando mi madre me llevó a la escuela y me dijo (eran otros tiempos) por el camino: “Fíjate bien por dónde vamos porque no puedo venirte a recoger”. Y yo a la vuelta me perdí, como hago siempre. Pero vamos, que al final di con la casa. Y luego esa noche de fiestas en que me despisté en las escaleras de Le Bistrot con mi vestido rosa. Y que cuando mi padre apareció por el cuartel de los municipales fue como si saliera el sol tras la explosión atómica. Y tantas y tantas veces a lo largo de la vida en que me te tenido que sacar del fuego las castañas sola.

Y aquí estoy.

“No”, le he respondido.

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 2 de diciembre de 2024


 

T_ _ _ _ _ _ O

Apurar el presente:

lo que el tiempo permite
y la vida nos deja,

sin permitir que asome al pensamiento
el concepto “futuro”

y evitando que salgan de los labios
ese par de palabras

que lo complican todo.

#SafeCreative Mina Cb

Imagen: Yuval Robichek 

domingo, 1 de diciembre de 2024


 

DICIEMBRE

Diciembre ya, fun fun fun,
qué alegría, qué alboroto:
estoy de gozo que exploto.
No he puesto el árbol aún
y ya se escucha el runrún

de los peces en el río.
Muriéndome estoy de frío
y si enchufo el radiador
cambio un rato de calor
por el bolsillo vacío.

Las luces de Navidad
resplandecen como estrellas:
sus destellos y destellas
adornan con paridad
las calles de la ciudad.

Y me cabrea, y lo digo,
que habiendo tanto mendigo
se gasten nuestros dineros
en faroles verbeneros.

Este show no va conmigo.

#SafeCreative Mina Cb