OVILLEJO MUNDIAL
¿Es redondo y bien rotundo?
El mundo.
¿El que vino y ya no está?
Se va.
¿Si no hay brío y desparpajo?
Al carajo.
Por arriba y por abajo,
entre un loco y otro loco,
más veloz que poco a poco
el mundo se va al carajo.
#SafeCreative Mina Cb
Los cuentos de Minina
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
martes, 20 de enero de 2026
lunes, 19 de enero de 2026
EL ÚLTIMO BAR
Era tarde, presintió, para escapar de aquel abrazo. Había detrás del mismo un intenso recorrido de miradas y sonrisas que hacían presagiar lo peor. Que a veces es el mejor de los augurios. Deberían de haberse separado antes. Antes del último vaso. Antes de que el bar cerrase y los dejase en la puerta, embarrancados entre el acorde y la palabra, él hablando de poetas malditos y ella jugueteando con los pliegues del vestido. Y al fin, ese abrazo constrictor en plena calle, ese apretón estrecho y desgarrado en el que sólo buscaban fundirse con el otro, atravesar su piel y su osamenta y sumergirse en su interior, inquisitivos y anhelantes, para beberse los cuerpos y las mentes y poder componer una balada inolvidable.
#SafeCreative Mina Cb
domingo, 18 de enero de 2026
Eres una tía de puta madre, PERO…
Eres una tía de puta madre,
pero…
estoy en mal momento.
Eres una tía de puta madre,
pero…
no me veo a tu altura.
Eres una tía de puta madre,
pero…
he conocido a otra.
Eres una tía de puta madre,
pero…
ya no siento lo mismo.
Eres una tía de puta madre,
pero…
tengo mucho trabajo.
Eres una tía de puta madre,
pero…
mis hijos son pequeños.
Eres una tía de puta madre,
pero…
busco algo más normal.
Eres una tía de puta madre,
pero…
no me veo contigo.
Eres una tía de puta madre,
pero…
me agobias demasiado.
Eres una tía de puta madre,
pero…
tienes mucho carácter.
Eres una tía de puta madre,
pero…
demasiado fogosa.
Eres una tía de puta madre,
pero…
necesito estar solo.
Eres una tía de puta madre,
pero…
me gustan las morenas.
Eres una tía de puta madre,
pero…
no me esperaba esto.
Eres una tía de puta madre,
pero…
somos muy diferentes.
Eres una tía de puta madre,
pero…
sospecho que soy gay.
Eres una tía de puta madre,
pero…
tengo mujer e hijos.
Eres una tía de puta madre,
pero…
quiero tomarme un tiempo.
Eres una tía de puta madre,
pero…
me recuerdas a ella.
Eres una tía de puta madre,
pero…
no tenemos futuro.
Eres una tía de puta madre,
pero…
me pillas muy liado.
Eres una tía de puta madre,
pero…
no quiero nada serio.
Eres una tía de puta madre,
pero…
no entiendo de qué vas.
Eres una tía de puta madre,
pero…
estoy yendo a terapia.
Eres una tía de puta madre,
pero…
no me apetece sexo.
Eres una tía de puta madre,
pero…
tienes ideas raras.
Eres una tía de puta madre,
pero…
soy un poco cobarde.
Eres una tía de puta madre,
pero…
esto no es un adiós.
#SafeCreative Mina Cb
sábado, 17 de enero de 2026
COLONIZABLES
Me lo veo. La situación estratégica y tal y cual. El Ebro. Las carreteras. La atalaya del Corazón de Jesús. El mar a un par de horas y Francia a tiro de piedra. Las fiestas. Las verduricas. El Volatín y al Ángel. Las corridas de toros. Los cuatro cuerpos de policía con competencias. Y esa afición a lo castrense y lo marcial. Y sobre todo las Bardenas. Con su Raya y su Rayón y sus leyendas de bandidos. Y su polígono con sus militarcicos. Y la base de Ablitas como apoyo logístico. Y luego esta situación insostenible de que Pamplona no nos haga caso.
Lo intuyo. Lo barrunto. De hecho, está tardando. Risketo digo. En darse cuenta de que Tudela existe, llegar con los marines, secuestrar a Toquero y liberar a la población haciéndose con la alcaldía sí o sí.
#SafeCreative Mina Cb
viernes, 16 de enero de 2026
INTRÉPIDA
No me vendas afeites de colores
y enséñame a crecerme en la batalla,
a no ser la pazguata que se calla
y oculta por vergüenza sus temores.
No me adornes de lazos y de flores
ni me pongas collares de rocalla:
vísteme de rockera, de canalla,
de pirata del mar de las Azores.
Deja que sea libre y dame pista
para que elija lo que quiero hacer.
No me vengas con roles de revista
de esas de las que tú sueles leer.
Que no quiero ser guapa en vez de lista
y que me maten porque soy mujer.
#SafeCreative Mina Cb
jueves, 15 de enero de 2026
LA VERDADERA HISTORIA DE PINOCHO
Gepetto le sacudió suavemente para despertarle.
¿Has dormido bien, mi niño?- le preguntó.
Pinocho se desperezó ruidosamente, sus articulaciones emitiendo arbóreos crujidos mientras respondía:
-No sé, abuelo. Ha sido todo muy raro. Imagínate que he soñado que era de madera… De madera, ¿te das cuenta qué tontería? Y que había un hada buena que me convertía en niño de verdad. Como en los cuentos que tú me contabas de pequeño. En fin, menos mal que sólo ha sido un sueño. ¿Qué hay para desayunar?
Gepetto lo miraba sonriendo mientras el muchacho engullía con ganas. Y es que al buen carpintero se le había ido la mano y en vez de un chiquillo había tallado un adolescente de 16 años que comía como una lima, un mozalbete atlético y bastante guapetón a su juicio. Lástima de ese nudo de la madera que no pudo eliminar completamente y que le había dejado esa nariz tan fea.
Una vez terminado el desayuno, el anciano le entregó dos cosas: un grillo y una cartera. El grillo, le dijo, se llamaba Pepito y sería su guía. Y la cartera era para ira al colegio, donde sin duda lo convertirían en un hombre de provecho. Él ya había soñado con que Pinocho fuera abogado, o médico. O incluso, quién sabe, presidente de la nación.
¡Ay! Pero el mal nunca descansa y cuando el chaval llegó al cole se encontró con una profesora que le hacía morritos. Era pelirroja y simpatiquísima, y tenía las curvas de Sophia Loren y la mirada de Gina Lollobrigida. Pepito Grillo se dio cuenta de inmediato de que la espectacular hembra no era sino la acérrima enemiga del hada buena que había dotado de vida al muñeco y se aprestó a alertar a Pinocho.
-Ni se te ocurra escucharla- le dijo- Es la reencarnación del mal. Te llevará derecho a la perdición. Condenará tu alma y el pobre Gepetto morirá de la tristeza.
Pero Pinocho estaba ya atrapado entre las pestañas de la diosa. Y cuando ella le pidió que se quedara después de clase para darle unas lecciones particulares, al chaval se le pusieron los ojos como platos. Cogió al grillo, que ya lo tenía frito con tanta moralina, lo metió en un frasco con formol y lo llevó al laboratorio de la escuela.
Luego volvió al aula donde le esperaba la maestra, que debajo de la bata blanca llevaba un body negro y unas ligas rojas.
Y fue entonces cuando a Pinocho empezó a crecerle la nariz.
#SafeCreative Mina Cb
Imagen creada con I.A. por José de Tolosa





