martes, 27 de enero de 2026


 

HAS TENIDO SUERTE DE LLEGARME A CONOCER

El bar estaba a reventar de gente; era Sábado por la noche, hacía un calor espantoso y todo el personal parecía haberse refugiado bajo el chorro del aire acondicionado, del que yo andaba huyendo como de la peste.

Había quedado con una amiga de esas que, por mucho que tú puedas retrasarte, llega siempre un par de horas más tarde. De esas personas que parece que te han colocado un Gps en el cogote con el fin de controlar tus movimientos, saber cuándo has llegado al lugar de la cita y, justo en ese momento, llenar la bañera, meterse entre la espuma con una caja de bombones y el mp3, salir, colocarse una mascarilla en el pelo, otra en el cuerpo y otra en la cara, envolverse en toallitas desechables, cortarse y pintarse las uñas de los pies, hacerse la manicura francesa, quitarse las mascarillas, darse una ducha, secarse el cabello, alisarse la melena, untarse el cuerpo de aceite hidratante, elegir la ropa interior, la exterior, la bisutería y los zapatos, vaciar el contenido del bolso que han llevado por la mañana en el que van a ponerse por la noche, maquillarse como para una boda real, llamar a su mejor amiga por teléfono, recorrer todo el piso para asegurarse de haber cerrado puertas y ventanas, mandar un par de mails urgentes y, finalmente, plantarse ante el espejo y decidir que el bolso no hace juego con el vestido y los zapatos y que el peinado es demasiado formal como para salir a tomar unas cañas con una amiga un tanto zarrapastrosa, quitarse todo y empezar de nuevo...

Pues en esas estaba yo, esperando a mi amiga, cuando lo vi entrar. Eché una rápida ojeada a mi alrededor para comprobar, horrorizada, que era la única mujer sola de menos de 60 años y 100 kilos que había en el bar. De modo que me acerqué disimuladamente a un grupo de chicas que había por allí para descubrir, al cabo de un par de minutos, que eran unas lesbianas de despedida de soltera de boda gay en busca de la muñeca de la tarta. Así que puse tierra de por medio y me situé en la más oscura esquina del bar, agazapada como un cervatillo indefenso que ve acercarse al cazador con un rifle en una mano, un bastón de campo en la otra, dos sabuesos a su zaga y una canana repleta de munición de todos los tamaños.
Intenté tapar mi generoso escote con la copa de globo del gintonic y rogué a la diosa Afrodita que asistiera a mi amiga para que acabase de embellecerse cuanto antes y acudiese en mi ayuda.

Pero de nada sirvieron mis súplicas.
La rapaz había hecho ya su ronda de reconocimiento y había reparado en mi canalillo.
Y se acercaba...

“Diosssss”- me dije -"quenoseayo, quenoseayo, quenoseayo, quenoseayo, quenoseayo,..."

Pero el avechucho se aproximaba con toda la parafernalia cortejil en marcha: llevaba una camiseta custo con las mangas arrancadas que dejaba al descubierto unos bíceps de gimnasio y un pequeño tatuaje en chino en el que seguro que ponía "soy un capullo impresentable", pero el tío era tan inculto que el tatuador le había dicho que era un mantra tibetano y el muy tontolaba ni siquiera se había molestado en comprobarlo. Los pantalones, apoyados en la cadera, dejaban a la vista los Calvin Klein y una barriga mal disimulada; la melena recogida en una coleta arrancaba de bien entrado el cráneo, y en lo alto de la cabeza una leve pelusilla rígida, mitad casco de romano, mitad cepillo de dientes, mostraba los inequívocos signos de un implante capilar.
En fin... uno de esos tipos a punto de entrar en la cincuentena a los que su madre había dicho desde pequeño que era el más guapo del mundo y el muy incauto se lo había creído… De esos tipos que se te ponen delante, te miran de arriba abajo y te dicen, como Loquillo pero con la mirada, eso de “hastenidosuertedellegarmeaconocer”, en plan “mira nena, soy la reencarnación de Cary Grant y esta noche he bajado a la Tierra sólo para hacerte mía… ¿No te embargan la emoción y el júbilo?”

Pues uno de ésos
Y lo peor, es que, pese a mis esfuerzos por hacerme invisible, el tipo seguía acercándose...

Se sentó en la mesa de al lado con un vaso de wisky, dejando caer ruidosamente sobre el cristal un llavero Mercedes y colocando la abultada cartera junto al mismo. De cerca era todavía peor; tenía la sonrisa de Jocker, se debía de haber dado bótox hasta en las encías.
Sorbió un trago de wisky… sacó un carísimo tarjet e hizo como que leía las cotizaciones de la bolsa. Llamó a alguien para hablar de negocios, de grandes cantidades de dinero, todo en voz lo suficientemente alta como para que yo escuchara las escandalosas cifras incluso por encima del soniquete de la insufrible Lady Gaga. Y todo ello al tiempo que iba desplazando su silla hasta colocarla justo al lado de la mía, sus preciados objetos personales cuidadosamente custodiados por el rabillo del ojo. Yo me iba retirando conforme él se acercaba hasta que el respaldo de mi silla alcanzó la pared, y el tipo se fue aproximando, lenta, lasciva, patéticamente….

“¿Te apetece otro gintónic, bonita?”-babeó a mi oído.

Miré a mi alrededor en busca ya no de mi amiga (daba por sentado que no iba a aparecer), sino de cualquier espécimen del sexo masculino, conocido o no, que se hallase en soledad y lo bastante borracho como para soportar el abordaje repentino de una mujer desesperada.
Porque tenía muy claro que el fulano de marras era de los que te siguen cuando te das a la fuga.

Pero el horizonte nocturno no tuvo piedad de mí: parejitas acarameladas, pandillas de adolescentes acnéicos, jovencitas con tops ajustados…

De pronto lo vi claro:
“¡¡Eureka!!”- me dije.
De modo que me levanté rápidamente de la silla (seguida muy de cerca por el mamarracho, que no estaba dispuesto a dormir solo esa noche), atravesé el bar en dos zancadas, me coloqué frente a la lesbiana de la despedida gay y le estampé un beso de tornillo que hizo que mi pretendiente pusiera pies en polvorosa y el camarero nos invitase a todas a otra ronda. Acabamos bañándonos desnudas en la fuente de un parque. Les pareció estupendo haber contribuido a espantar al impresentable casanova y, pese a sus esfuerzos por convencerme de que debía abandonar la heterosexualidad y pasarme a su bando, finalmente comprendieron que yo no tenía remedio y me dejaron en casa, ya de día, después de haberme invitado a desayunar a su apartamento.

Hasta me invitaron a la boda.

#SafeCreative Mina Cb
Del blog "Bridget Jones era anglosajona y, además, de mentira" 

lunes, 26 de enero de 2026


 

PIRATA

Esta noche me ha sobresaltado varias veces tu recuerdo. Y es raro, porque apenas te traté y por tanto digamos que no había motivos.
Salvo, claro está, las circunstancias bajo las que tu adiós se ha producido.

Sostienen quienes te conocían bien (mi sobrino entre ellos) que eras buena gente y no lo dudo. Un espíritu libre que renunció a vivir como la mayoría lo hacemos y que paseaba, siempre con la sonrisa en los labios, su peculiar estampa por la geografía tudelana, lugar que habías elegido en lugar de que él te eligiera como nos pasa a casi todos. Era difícil no reparar en ti, la verdad, con los tatoos, los percings, el pañuelo anudado como los piratas y ese acento en el hablar que se gastan quienes han decidido ir por libre en esta sociedad tan complicada. Te sabía cocinero y tatuador, pero ayer, y a través de una lectora, supe de tu faceta de artista del mural. Y así, y no pasando por el trance que atravesaste ayer, he decidido recordarte. Y pienso hacerlo cada vez que pase por este rincón que hace unos meses nos regaló tu talento y que se ha convertido, al menos para mí, en el lugar donde reposan tus cenizas.

Hasta siempre, Pirata. Que la eternidad te sea leve.

#SafeCreative Mina Cb


 

INJUSTICIAS

Hay

muchas cosas en el mundo
que no son justas:

Que Trump invada Venezuela
sin consecuencias
(al menos económicas)

que el 1% de los habitantes del planeta
acumulen el 43 % de la riqueza del mismo

que el rey emérito
esté en Quatar y no en la cárcel

y que tú

en vez de hacerlo de mí
te hayas enamorado de esa imbécil.

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 24 de enero de 2026


 


AÑO DE ECLIPSE

Escucho en el transistor
que promociona Fitur
ese eclipse que al albur
se va a ver aquí mejor.

Y pienso: ¡Horror y pavor!
Más autobuses de tour
y más turista tahúr
dando a Bardenas color.

Agosto al fin va a llegar
y aquí se van a venir
para poder contemplar
al sol tras la luna huir.

Si Trump se llega a enterar
nos va a querer invadir.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 23 de enero de 2026


 

LA AMIGA DE MI AMIGA

Mi amiga tiene una amiga
sin pies, boca ni cabeza.
Le cuenta todas sus cosas
porque se fía de ella.

La descubrió en el trabajo
por pura necesidad
y tras dicha circunstancia
ha surgido la amistad.

Le revisa los papeles
de los asuntos legales,
le suministra recetas
pal menú de los chavales.

Le da consejos muy sabios
para mantenerse en forma
y cuando tiene un problema
entre ambas lo solucionan.

Duerme cerquita en la cama,
la saluda al despertarse,
la consuela si está triste,
la saca de cualquiera trance.

Igual le apaña un papel
de declaración del IVA
que le recomienda trucos
para estar más atractiva.

Y en lo que a amores respecta
no hay consejera mejor:
tanto que se ha echado un novio
listo, guapo y muy molón.

Y además, cuando la agobia
le desactiva la red
y le dice, toda digna:
“Que te den, chat GPT”.

#SafeCreative Mina Cb 

jueves, 22 de enero de 2026


 

TRANCAZO

Primero es esa molestia
que notas en la azotea,
luego el moco que gotea
no demasiado a lo bestia.

Más tarde aquella raspera
que se instala en el gaznate
y esa garganta granate
que ante el espejo te espera.

Sigue el dolor muscular
más bien generalizado
sin que te haya atropellado
un autobús escolar.

Surge de golpe la tos
que te sacude cual trapo
y te deja hecho un guiñapo
todo el cuerpo, cagüensós.

Y, cómo no, el estornudo,
cuyo sísmico tronar
te puede descalabrar
e incluso dejar desnudo.

Y por fin, e igual que un mazo,
esos treintayocho y medio.
Lo sabes: ya no hay remedio.

Has agarrado un trancazo.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 21 de enero de 2026


 

ZER LANA!

Después del rosa-rosae,
del francés y del inglés
aún le buscas los tres pies
a la lengua de la RAE.
Que el español se las trae

lo sabía hasta Cervantes,
y eso desde mucho antes
de que se hicieran un lío
con este lenguaje mío
algunos de los cantantes

que con su acento sajón
imitaban a los Panchos
y se que quedaban tan anchos
después de tan vil versión,
mas llenaban el cajón.

Pero lo que yo quisiera
es que algún guiri tuviera
ya no el gesto de cantar
sino tan sólo el de osar
aprender a hablar euskera.

Puesto que es tan singular
ese peculiar idioma
que estira como una goma
las palabras al hablar
añadiendo en el lugar

que le viene un poco en gana
cualquier sutil filigrana
que hace del aprendizaje
odisea más que viaje.

Euskara ikasi…
Zer lana!*

#SafeCreative Mina Cb

Euskara ikasi. Zer lana!*: 

Aprender euskera. ¡Menudo curro!