lunes, 7 de julio de 2014



LA DANZA

Cerró la puerta y nada sucedió. Se sentó en la vieja mecedora, las luces apagadas, la tarde agonizante enredándose entre las rendijas de las cortinas del salón y esa palidez polvorienta que cubría los muebles desde hacía varios días.

Cerró los ojos, levantó los pies del suelo y se dejó acunar, adelante y atrás, adelante y atrás, indolente e ingrávida como antes del origen, como en aquel tiempo en que flotaba en el vientre materno, ajena incluso a la circunstancia de su propia soledad, tranquila al fin y en paz consigo misma.

Y se sintió flotar entre las nubes, la cabeza vacía, casi hasta borracha, un poco mareada por el vaivén y los recuerdos que se iban escapando por los agujeros de sus orejas (podía percibirlo), y jugueteaban un poco alrededor de ella, como cenicientos duendecillos destellantes, para luego partir por la ventana, filtrándose entre las cortinas como lo hacía la pálida luz del sol de atardecida.

Y aquel silencio que durante semanas había sido un denso jarabe amargo e indigesto se convirtió en música inaudible, y resonó en su interior como una melodía pegadiza y vital que terminó por apoderarse de su espíritu hasta casi hacerla enloquecer, Y se levantó, desnuda y sin zapatos, y se dejó llevar por toda la estancia, girando sobre sí misma, los brazos tendidos como si fueran alas, el tronco balanceándose de un lado a otro… Deprisa, muy deprisa… Una anárquica y desenfrenada danza liberadora en la que nada le importaba…
Porque nadie la oía. Porque nadie la veía.

Porque nadie la juzgaba.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 6 de julio de 2014



CÁSPITA Y RECÓRCHOLIS

Y con un poco de suerte, “voto a Bríos”. Esto va a ser lo poco que nos quede como una de las últimas mamarrachadas de don Vladimiro (prohibir el uso de palabras malsonantes en medios de comunicación, espectáculos y obras de arte rusos) se extienda . Que puede hacerlo, vistos por una parte el despotismo de los gobernantes que se ocupan de velar por nuestras vidas y por otra esa mojigatería que va acabando poco a poco con el vocabulario, desterrando al baúl del olvido palabras como viejo, como moro, como negro… que antaño fueron calificativos y que hoy se han convertido en insultos que son sustituidos por otros vocablos que, al referirse al mismo concepto, pasan rápidamente a engrosar el diccionario de términos prohibidos.

Y ha llegado un momento en que ya a nada se le llama por su nombre. La comunicación es hoy un campo minado en el que uno tiene que andarse con cien ojos para no ofender a nadie. El léxico se va complicando y empobreciendo y, al tiempo que las palabras ofensivas se arrinconan y se pudren como peras malolientes, vemos cómo ganan terreno los apócopes, las abreviaturas y ese lenguaje tan igualitario y enrevesado de los guapos y las guapas que convierte los discursos en diálogos de besugos dignos de un sketch de Tip y Coll.

Y es que la palabra es el único desahogo que nos queda. Y los tacos la única arma. Porque esos vocablos malsonantes que tanto molestan a algunos forman parte del acerbo cultural y del vocabulario. Y los usaron Cervantes y Quevedo. Y hasta Cela. E incluso el llorado García Márquez, que cierra con un “Mierda” una de sus novelas. Porque que hay situaciones en las que uno suelta un taco por no soltar dos guantazos. Por no gritar. Por no llorar en público. Por no mostrarse débil ante quien le está pisando los juanetes con un tacón de acero. Porque matar es irreversible y además te llevan a la cárcel. O porque en ocasiones no existe una forma más descriptiva de referirse a algo, o a alguien. O porque, mal que le pese a mucha gente, están en el diccionario.

Y porque, bien empleados, son un poderoso e insustituible recurso literario.

Y porque hasta ahí podíamos llegar…

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 5 de julio de 2014



ESCAPAR


Las paredes de la casa se fueron aproximando poco a poco y ya sólo le dejaban el espacio justo para abrir la puerta y salir a la calle, donde también los muros amenazaban con juntarse y aplastarlo, motivo por el cual su paso se aceleró hasta convertirse en una carrera desbocada que le sacó primero de la ciudad y después de la provincia. Y atravesó carreteras y autopistas e incluso mares, raudo e invisible, aleteando sus pies, despegados ya del suelo, desprendidas sus ...ropas a causa de la fricción del viento y de las nubes. Y sucedió que su propio impulso lo hizo salir fuera del planeta, y sintió como su cuerpo ingrávido continuaba flotando más veloz que los cometas, ligero y tenue mas con el mismo ímpetu. Y sólo entonces pudo al fin aullar como un coyote, un alarido agudo y prolongado que extrajo todo el aire de su cerebro y sus pulmones, de forma que al fin perdió el conocimiento y continuó planeando, esta vez ya sin fuerzas, a merced de las corrientes del estrellado firmamento.
#‎SafeCreative‬ Mina Cb

jueves, 3 de julio de 2014




TUVE UN AMOR
Tuve un amor un día que fue como un botón
de rosa que estallaba con los rayos del sol.
Tuve un amor fragante de pétalos marinos
que me hacía coronas de azucenas y lirios.
Tuve un amor enorme que todo lo envolvía,
que todo lo abarcaba, que todo lo podía.
Tuve un amor florido que, al llegar el invierno,
se me quedó sin hojas y se acabó muriendo.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 2 de julio de 2014



RETAZOS

Es curioso cómo el olvido se va filtrando por entre los muros, las ventanas y las puertas. Cómo, por mucho que queramos impedirlo, por mucho que intentemos retener esas presencias únicas y amadas, por muchos burletes con que tapemos las ranuras, por muchas capas de plaste que apliquemos sobre las grietas, la suave y renovadora brisa del olvido se va adueñando de todas las estancias. Y poco a poco los objetos adorados van rompiéndose, o volviéndose inútiles a causa del... desgaste, o siendo condenados al oscuro y apolillado exilio de un cajón. Y cada vez ya más de cuando en cuando nos asalta la nostalgia en forma de presencia silenciosa, de fugaz evocación ante el espejo, donde vemos reflejada por tan sólo un instante la imagen de un rostro del pasado, una sombra difusa que se arregla la barba y se atusa el cabello, y que desaparece al instante, más rápido que el vaho, pero que nos deja un regusto amargo y dulce a un tiempo: amargo por el siempre incierto poso de la pérdida y dulce por la indulgente paz con que el olvido nos obsequia más tarde o más temprano.


Hace un momento acabo de sentirlo tras de mí: una ráfaga helada y penetrante que me ha traspasado como la corriente que se produce en los salones de las casas de las películas antiguas. Era él, el olvido, una más de sus idas y venidas dedicado a la ardua tarea de aventar los retazos de tristeza que han quedado incrustados entre los ladrillos de los muros de mi casa.
#‎SafeCreative‬ Mina Cb



LEVAR ANCLAS

Levar anclas en tierra
sin haberse jamás hecho a la mar…
Levar anclas…
Moverse…...
Sentir que el engranaje
se pone al fin en marcha.

Levar anclas sin miedo
del puerto al que podamos arribar.
Levar anclas…
No importa
si acechan los peligros
o está lejos el Norte.

Levar anclas… ¡Quién sabe
cuántas millas nos quedan por surcar!
Levar anclas…
Ser libres:
dejar que a la deriva
navegue el corazón.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 1 de julio de 2014



CERVEZA MULATA

Había pasado toda la jornada envuelto en ese frenético sinsentido que siempre acompaña a las vísperas de vacación. Entre eso y que después hubo de ocuparse de todos los preparativos para acoger a sus hijos al día siguiente (compras, limpieza, camas, coladas…), para cuando quiso darse cuenta era más de medianoche.
Llevaba horas soñando con tomar una cerveza bien fría. Se lo había ganado. La noche era asfixiante y mañana no tenía que madrugar puesto que su ex mujer había quedado en llevarle a los niños hacia el mediodía.
Pero, vayapordios, no le quedaba ni una en la nevera. Qué contrariedad, pensó, mientras evaluaba la posibilidad de bajar al bar de la plaza y tomársela sentado en la terraza, fumando un cigarrito. Aunque, dedujo después, seguro que a esas horas ya estaba cerrado. Y más un lunes.

Pero es que la cerveza le apetecía muchísimo. Así que se estrujó las neuronas y se acordó de un locutorio latino que había dos calles más allá y que cerraba a las tantas. El garito tenía un pequeño mostrador que hacía las veces de barra de bar y desde el cual lo mismo se podía hacer un giro postal que comprar un paquete de café.
De modo que venció los prejuicios (un hombre solo a esas horas en un tugurio como aquél) y allá que se fue.
Regentaba en antro una mulata de más de ciento veinte quilos disfrazada mitad de flamenca mitad de cabaretera del Folies Bergère y componía la parroquia lo mejor de cada casa. La cerveza para venta al público estaba caliente, pero si quería, le dijo la morena guiñándole un ojo, podía tomarse una bien fresquita allá, en el mostrador.

Y ahí se detenían sus recuerdos. Porque ya no fue consiente de nada más hasta que el sonido del timbre lo despertó. Eran los peques. Se levantó, se vistió, se lavó la cara como los gatos y salió a abrir la puerta. Quiso morirse cuando, de camino, se encontró el salón hecho unos zorros, vasos rotos y ropa interior por todas partes y a Mami Panchita disfrazada de Eva sin hoja de parra roncando en el sofá.

#SafeCreative Mina Cb