MEJOR NO PREGUNTAR
Pues eso. Que entras a hacer un pis en la estación. De las que no cobran, que mira, igual cobran por eso pero no es el asunto que tratamos. O sea, que entras, haces el pis y toca lavarse. Y no hay jabón, que igual también por eso cobran. Y bueno, por lo menos hay agua y el chorro no es ni raquítico ni tipo aspersor. Y oye, que tú te das las cuatro friegas y ahora toca secarse y es entonces cuando te percatas.
De lo suyo digo. O sea de lo del secamanos. Porque secamanos sí hay, pero lo tienen en modo Guantánamo, que no le falta más que el buzo naranja. Y tú lo miras raro y te preguntas qué habrá hecho para que lo encierren. Quiero decir si habrá atacado a algún usuario o es que se escapará por las noches, cual gato en celo, a tirarle los tejos al expendedor de chicles. O que lo mismo es él el responsable de la desaparición del dispensador de jabón, cuyo soporte luce, vacío y desolado, a su derecha. O que a lo mejor se cree dragón y suelta fuego cuando le da un arranque. O que lo mismo tiene cierta querencia a la abducción de manos y ha dejado manco a algún viajero. O que está a dieta y le han puesto el corsé para que no sobrepase ciertas dimensiones. O que, simplemente, está mal instalado, da calambres y te puedes electrocutar si se te ocurre acercarte demasiado. O que se cree pájaro y el psicólogo de las toberas ha recomendado el enjaulado. O que su pareja es celosa y le ha puesto un cinturón de castidad. O que…
En fin, que me sequé con un pedazo de papel higiénico.
#SafeCreative Mina Cb
Los cuentos de Minina
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
jueves, 28 de mayo de 2026
miércoles, 27 de mayo de 2026
VIAJES DE ANTAÑO
Hace unos días, callejeando por Gijón, me tropecé con el museo ferroviario que ocupa la antigua estación de la ciudad. La visita, muy recomendable, es un viaje a través de la historia del ferrocarril que tiene como ilustración una interesante colección de antiguas locomotoras, viejos vagones y diferente material en desuso.
Algunos de los vagones se podían visitar y, además, como era temprano no había casi nadie, con lo cual la sensación de hallarse en otro tiempo era algo bastante fácil de sentir. Y por ello allí, con el sol de la mañana filtrándose por las ventanas, se me encogió el corazón al pensar en todas esas personas que salieron, hace décadas, llevando consigo sólo lo que podían transportar en el vagón, rumbo a las ciudades para escapar de la miseria de los pueblos. Pensé en las locomotoras de vapor, en la incomodidad de los asientos, en la carbonilla suspendida en el ambiente, en las toscas maletas, en las cestas y en los bocadillos y las charlas compartidas. Gentes que coincidieron en la odisea y quizá ya no volvieron a verse nunca más. Viajes inacabables, asfixiantes en verano y heladores en invierno, a la búsqueda de una vida mejor, del trabajo en la fábrica y la universidad para los hijos. Humildes odiseas de españoles (españolas no en aquellos días) para quienes el billete de tren era como un décimo que podría estar premiado con el gordo. Viajes a la aventura, sin otra planificación que el familiar que los aguardaría en la estación de destino y los alojaría durante los primeros meses. Viajes de un tiempo y una España que no pillan tan lejos y que nos han convertido en lo que somos.
Para bien o para mal.
#SafeCreative Mina Cb
martes, 26 de mayo de 2026
LA MEMORIA DEL CHAPISTA
Del mismo modo que el cerebro tiene memoria en cuanto al dolor, y si de pequeño tocas un radiador y te quemas les coges miedo para toda la vida, con el coche pasa lo mismo. Tú sales del chapista después de una avería de esas tontas de mira que tengo que hacer esto mientras das marcha atrás y ya te montas como si fueras pilotando un cartón de huevos de dos yemas. O sea que ves obstáculos por todas partes. Y la maniobra que antes habías ejecutado con la mayor naturalidad se convierte en una pirueta de ballet clásico el día del estreno y con dos mil espectadores en el patio de butacas. Y muy estirados además. Y cada vez que ves la farola, el bolardo, la columna, el bordillo, el coche del vecino… te entran sudores fríos y te desaparece nuevamente del bolsillo el importe de la última factura. Y ya nada es lo mismo. Ya no conduces sino que más bien te trasladas temerosamente de un lugar a otro, a la espera de que tu cerebro vaya borrando poco a poco la nefasta impresión y recuperes de nuevo la confianza…
Que volverás a perder con el próximo chufazo.
#SafeCreative Mina Cb
TOUT NOUVEAU, TOUT BEAU
Me gusta ir a lugares donde no conozco a nadie:
Sé que hay gente incapaz
mas en mi caso
resulta estimulante
El anonimato me da seguridad
y el encontrarme con personas
de las que no sé nada
me permite descubrir y descubrirme.
Las observo, las voy analizando,
escucho sus historias
completamente nuevas.
Y es un poco como ir abriendo libros
redactados en lenguas diferentes.
No tienen un pasado,
carecen de defectos
y no me han defraudado todavía.
Es, como dicen los franceses
“tout nouveau, tout beau”*,
un eventual,
puntual renacimiento
a lo largo del cual hasta yo misma
me voy regenerando.
Absorbo sus ajenas realidades
y poco a poco voy
vamos
fundiendo en un crisol nuestras esencias
y volviéndonos otras.
#SafeCreative Mina Cb
Tout nouveau, tout beau*
Todo nuevo, todo bonito.
UN CORAZÓN
Soy pelirroja de frasco
poco más de uno cincuenta
me gusta el chicle de menta
y estoy aprendiendo vasco.
Independiente y moderna,
ni fea ni guapa soy,
trato de vivir el hoy
pues no espero ser eterna.
Me mandaste un corazón
y un hola que respondí.
Si quieres saber de mí
ya tienes mi descripción.
#SafeCreative Mina Cb
Tú defiendes tu opinión
y yo no veo concierto.
Me quieres llevar al huerto.
No vale la oposición.
Crees que tienes razón
y ante tamaña porfía
nuestra relación se agría
hasta rozar lo burlesco.
Me largo con viento fresco
y que te aguante tu tía.
#SafeCreative Mina Cb
SANTA QUITERIA
Tarde de bollos y amigas
a la salida del cole,
de confidencias pueriles,
de los primeros dolores
de tripa y de corazón.
De profe, sus exigencias
y sus miradas lascivas
al pie de la adolescencia.
De la primera calada
ocultas entre los pinos,
creyéndonos más mujeres
por aquel humo furtivo.
De las broncas con mamá,
de la paga, de los chicos,
de las canciones que suenan
en la disco los domingos.
Primavera de la vida
junto a la ermita encalada.
Santa Quiteria, qué lejos
queda ese fin de la infancia.
#SafeCreative Mina Cb






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