SE ME ACABA EL AMOR
Se me acaba el amor como se acaba
la luz de una candela incandescente.
Se me acaba el amor súbitamente
sin que yo pueda hacer por ello nada.
Se me acaba el amor, y no consigo
reencontrar la ilusión del primer día.
Se me acaba el amor como mentira.
Se me acaba el amor, amado amigo.
Se me acaba el amor y quiero amarte
aunque el amor se acabe y me confunda.
¡Que se acabe el amor o que se pudra!
Nunca podré mi amor dejar de darte.
20/2/89
#SafeCreative Mina Cb
Imagen: Kassandra Sánchez
Los cuentos de Minina
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
domingo, 4 de octubre de 2026
sábado, 3 de octubre de 2026
GRIETAS
Flor del asfalto:
La vida se abre paso
no importa dónde.
#SafeCreative Mina Cb
Imagen:
"Floreciendo entre las grietas"
de Miriam Serna Morcillo
viernes, 2 de octubre de 2026
POR AMOR AL ARTE
Por amor al arte, tío,
hazlo por amor al arte
que ahora no puedo pagarte.
Tú te fías, yo me fío
y ya está montado el lío.
Horas de tecla y ensayo,
medio siglo dando el callo
y, como nací poeta,
lo voy a hacer por la geta.
¡Anda y que te parta un rayo!
#SafeCreative Mina Cb
Imagen: Portada de un libro de Andreu Martín
jueves, 1 de octubre de 2026
PRIMERA CITA
Un soneto a vuela pluma
te esbocé por el watsap.
Eras cantante de rap
y me envolvió cual espuma
la dulce y fragante bruma
de tu verbo seductor.
Pero al saberme mejor,
intuyo, como rapsoda
dejaste de hablar de boda
y se disipó el amor
que decías profesarme.
Ya no recibo mensajes,
ya no vamos a hacer viajes.
Te has cansado de rondarme
y tendré que conformarme,
encerrada en mi casita,
con hacerme pequeñita
para que ningún varón
me vuelva a dar el plantón
desde la primera cita.
#SafeCreative Mina Cb
miércoles, 30 de septiembre de 2026
LA BOLA NEGRA
Ahora que todo el mundo habla de ella, no creo que La bola negra sea una película.
Es una experiencia. Un viaje en el tiempo. Un ejercicio de honestidad y valentía que trata con naturalidad de algo que rara vez se trata naturalmente. Es un relato de amor y hombres valientes en una España donde el valor no se demostraba con actos sino con adhesiones. Es la confirmación de que los tiempos cambian y el mundo evoluciona, por mucho que les joda a algunos. Es una cinta de visión imprescindible en estos años de vuelta a las andadas. Es el reflejo de la integración de una clase perseguida y marginada. Y es un homenaje a Lorca, a su obra y a este idioma nuestro tan maltratado a veces.
La bola negra es pura poesía. Y no por el poeta sino por su propia factura. Por la belleza de sus imágenes, por ese exquisito guion y porque retrata el amor entre dos hombres con una elegancia y una delicadeza que hace que te estremezcas de emoción en el asiento. Y también por todas las historias secundarias (la hermana, la madre, el italiano) que nos muestran algunas de esas individuales realidades que han de permanecer ocultas. Y, sobre todo, porque es una obra necesaria y potente, hermosa y triste y hasta sobrecogedora. Una de esas vivencias que se agarran a la piel y te dejan como huérfana, pegada a la butaca reponiéndote cuando terminan, y te acompañan durante muchas horas tras haberlas disfrutado, vibrando en tu interior como lo hace el sonido de un arpa tras haberse detenido el paso de los dedos.
#SafeCreative Mina Cb
martes, 29 de septiembre de 2026
“AYER COMÍ VERDURA”
Son las palabras mágicas. La coartada que desmonta cualquier argumento adverso. Por adverso que sea. El mantra que te protege de todas las desgracias. La oración que recitas ante cualquiera que te intente convencer de lo contario.
“Ayer comí verdura”.
Puedes ir a un banquete. A una boda real, incluso, aunque no creo que allí se coma mucho. Te puedes presentar a un concurso de vaciadores de cucuruchos de palomitas en el cine. A un certamen de devoradores de hamburguesas. A la final de bulímicos anónimos. Y todo con el colesterol a tope. Que si alguien te alerta del riesgo de esa práctica dirás:
“Ayer comí verdura”.
Puedes tener a la mañana siguiente vez con el endocrino. O cita para una analítica completa. O para el dentista. O ir a someterte a una gastroscopia. O a un tracto rectal. O hasta una rinoplastia. Si alguien osa vaticinar un resultado adverso le dirás:
“Ayer comí verdura”.
Puedes beberte hasta el mistol. Fumarte hasta el tronco de una encina. Meterte por la nariz los polvos de lavar la ropa. Inyectarte quitaesmalte con una jeringuilla sucia. Lanzarte al Ebro donde haya remolinos. Y a quien te advierta del peligro le dirás:
“Ayer comí verdura”.
Puede ser martes y trece y que te cases. Que estés en paro y vayas a pedir una hipoteca. Que te toque la declaración de Hacienda. Todo saldrá bien y será wonderful. Y cuando la peña alucine y te pregunté el por qué responderás:
“Ayer comí verdura”.
Puedes ir a 280 por la carretera de Murchante. Atracar un banco. Atropellar ancianas. Asesinar gatitos. Vender droga en la puerta de un colegio. Violar monjitas. Desnudarte en la calle. Invocar al demonio. Hacer descarrilar un tren. Hasta matar al Papa. Da lo mismo. Tú te pones ante el juez y dices:
“Ayer comí verdura”.
Y va y el tío y te absuelve.
#SafeCreative Mina Cb
lunes, 28 de septiembre de 2026
FIRMAS
Estás muy equivocado si piensas que a ti no puede pasarte. Lo de quedarte en la calle digo.
Muy equivocado.
Es algo que ves surrealista e imposible. Algo que les sucede a los demás. Algo que vamos, ni de coña…
Pero mira, un día va y te quedas sin trabajo. Y al poco te separas. O se te muere alguien y no lo sabes digerir. Malas rachas que tocan. Y el mundo se te viene encima y no eres capaz de remontar. Y empiezas a beber. O simplemente a quedarte en el sofá sin ducharte, delante de la tele como un bobo. Y si tienes familia e intentan ayudarte pasas de ellos. Y cuando llega una oferta de trabajo el curro te dura cuatro días. Porque has tocado fondo y el problema es otro. O sea eres tú. Que la vida se te ha quedado grande. Y como no hay ingresos se acumulan las deudas. Y ya no te atreves a coger el teléfono, a mirar el correo, a abrir cuando llaman al timbre. Porque el descenso es vertiginoso y sin frenos además. Y le debes pasta a la compañía de la luz y a la del agua y a la comunidad. Y al banco, porque hace ni se sabe que no pagas la hipoteca. Y tus padres tienen una pensión de mierda y no pueden ayudarte. Y de verdad que no era tu intención pero ahora el pozo en que te hallas es tan hondo que igual te da ya ir hacia abajo que hacia arriba. Y pese a esa intachable trayectoria de no haber dejado un impagado hasta que empezó esta mierda ya nadie te cree. Nadie te fía y nadie va a tener piedad de ti. Y una mañana (esa gente no curra por las tardes), alguien que obedece órdenes va a estampar una firma. Y esos requerimientos judiciales que no cogías del buzón se van a convertir en dos agentes plantados en tu puerta. Y si tienes coche será el coche y si tienes casa la casa. Lo que pillen. Y sí, sé que suena dramático pero es así como pasa. Alguien que no te conoce, que no tiene ni puta idea de lo que estás pasando; alguien que se ha aprendido la legislación, o que simplemente manda y se limita a firmar legajos de papeles sin mirar siquiera dónde estampa la firma, va a trazar un garabato y se acabó, ya sabes, lo dicho: tu coche, tu casa…
¿A quién le importa?
#SafeCreative Mina Cb






