miércoles, 25 de febrero de 2026


 

YO, GATO

Que vale que será una moda pero ha llegado a mi bloque. El hijo de los vecinos, que llevaba un tiempo raro y al final se ha dado cuenta de que era eso. O sea que su mundo no es de este reino. Del humano digo. Ah, y después de pasar como por una docena de cambios de tendencia sexual, que menos mal que no lo hormonaron porque si no ahora mismo, con el par de tetas que quería, se le iban a reír todos los gatos del barrio.

Porque es gato. Quiero decir therian. Pero él se siente gato. Eso sí, de angora, que siempre ha sido un poco pijo. Se pega al día a cuatro patas por el pasillo, enfundado en una pelliza y lamiéndose los dedos. Y menos mal que está prácticamente calvo porque si no le hubiera llenado a su familia la casa de pelos.

Y maúlla. Muchísimo. Ahora sobre todo, que ha llegado el celo. Sale al balcón, que tiene terracita, se coloca en posición y nos da unas nochecitas toledanas. Y para colmo, la chica de los de enfrente, que se cree una sphynx (lo cual es una paradoja porque menuda pelambrera tiene) le sigue el juego del cortejo y nos tememos lo peor, o sea que el día menos pensado queden en un tejado de la zona y se nos caigan a la calle mientras le dan al ñaca ñaca.

Pero en fin, que en general, y salvo lo de las serenatas nocturnas, la cosa no parece grave. Salvo para mis vecinos, claro. Los padres quiero decir. Porque el chaval, economista con máster de carrera, ha dejado el curro y no piensa volver. Dice que atenta contra su identidad y que el director no le permite desplazarse por la oficina bancaria a cuatro patas ni mearse en las macetas porque espanta a los clientes y ha pedido la baja.

Y se la han dado. Y anda tramitando la incapacidad permanente con algún sindicato, no me preguntéis cual. Y mientras dale que te pego al galanteo con la sphynx. Y a mearse por todo. Y a no decir palabra. Que solo responde a los maullidos.

Así que su familia está fatal. En fin, sus padres sobre todo, que su hermana pasa. Pero su padre anda desesperado. Se ha comprado un manual del gato persa y se pega todo el tiempo que pasa en casa a gatas por el piso, maullándole al zagal. En cuanto a su madre, que es un pelín menos empática, ha donado toda su ropa, le ha tirado a la basura el móvil, las tarjetas de crédito y el ordenador, le ha desactivado el wifi, le ha comprado unos comederos donde le pone pienso y agua, lo tiene durmiendo en una cesta, está gestionando lo de la incapacitación judicial y ha pedido cita en el veterinario para cortarle los pilindinguis.

A ver si por lo menos ya no tiene celos y la deja dormir.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 24 de febrero de 2026


 

LA VIRGEN DE LA CUEVA

Se ha cansado la Virgen de la Cueva
de los memes en Facebook e Instagram
o se ha fundido su memoria ram
y todavía no tiene una nueva.

El caso es que lo mismo que llegaron
las nubes y la lluvia persistente
se fueron este finde de repente
y, la verdad, bien anchos nos dejaron.

Pero en fin, que aunque bien se le extrañaba
tras de tanto chubasco torrencial
pudo salir el sol en Carnaval
y no en Cuaresma…
Lo ha hecho a mala baba.

#SafeCreative Mina Cb 

lunes, 23 de febrero de 2026


 

SONETO EXPLICATIVO

Es lícito escribir para encumbrarse
en el Parnaso azul de los poetas
como lo puede ser hacer croquetas
con el único fin de realizarse.

Y puesto que es humano el obcecarse
y mandar a la gente a hacer puñetas
si no se curra mucho las cuartetas
a veces creo que hay que moderarse.

Que un soneto, catorce cual la norma,
once por verso, exacto y consonante,
se nombra por su métrica y su forma.

Otra cosa es que el texto resultante
no encaje en las medidas de la horma
de un vate refinado y petulante.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 22 de febrero de 2026


 

NUNCA ME ENSEÑARON

Nunca me enseñaron a dejar de amar
y ahora que te has ido, no sé cómo hacerlo.
No encuentro las alas para levantar
como el Ave Fénix, nuevamente el vuelo.

Nunca me enseñaron a dejar de amar.
Sé que es necesario, pero tengo miedo.
No sé ni siquiera por dónde empezar.
¿Quién puede ayudarme a no echarte de menos?

Nunca me enseñaron a dejar de amar.
No puedo lograrlo, siempre que lo intento
lo más que consigo es solo transformar
el amor en rabia o en resentimiento.

Nunca me enseñaron a dejar de amar,
Quisiera explicártelo, pero no puedo:
te niegas a oír, te niegas a hablar
y no intentas nada para comprenderlo.

Nunca me enseñaron a dejar de amar
y gracias a ti ya voy aprendiendo.
Ya me voy cansando de tanto llorar
y de suplicarte…
¡pero estás tan ciego!

#SafeCreative Mina Cb

Octubre del 86

sábado, 21 de febrero de 2026


 

LO DEL ALCALDE

Ayer era un día triste para entrar en estos barros pero hoy ya me lanzo porque creo que hay límites que nadie debería rebasar.

El hospital cumple 40 años y algunas personas, por nuestra edad, recordamos la diferencia entre el antes y el después. Esta que redacta, por ejemplo, pasó hace mil vidas una noche en la Milagrosa, muy bien atendida por cierto, cuando lo de disponer de un centro a la altura de una ciudad como Tudela era un sueño de marcianos.

Pero llegó, como acaban por llegar todas las cosas importantes. Y la sanidad ribera se transformó y mejoró gracias a un centro moderno y equipado que apareció, además, en el tiempo en que las vacas flacas ni de lejos se arrimaban al sector sanitario. O sea, cuando Navarra era una comunidad a imitar por sus carreteras y sus servicios médicos.

En ese hospital nacieron mis sobrinos. Y falleció mi madre. Y en él, y por temas familiares, pasé hace unos cuantos años muchas noches en vela, pendiente de pruebas, diagnósticos e ingresos de algunos seres queridos. Fue entonces cuando se empezó a notar. Cuando de repente las sábanas estaban remendadas y te ibas dando cuenta, a través de mil detalles, de que las cosas estaban cambiando para mal. De quién gobernaba entonces (rondando el cambio de siglo) no me acuerdo, pero sí de esa triste percepción de que se había iniciado una carrera que alguien debería haber parado.

Pero nadie lo hizo. Y la pandemia vino a dejar en pública evidencia algo que llevaba décadas gestándose. Y a la sanidad le salieron goteras por todas partes pero, pese a ello, las personas que trabajan en nuestro hospital han seguido al pie del cañón, día a día, entregando lo mejor de sí mismas al servicio del paciente.

El miércoles me tocó consulta en gine (ese cribado del papiloma que, junto con el del cáncer de mama, la sanidad nos regala a las mujeres de avanzada edad) y flipé con la mejora de la zona. Entré a la consulta con retraso debido a la huelga de médicos y me atendió una facultativa que lo primero que hizo fue darme información acerca de la prueba. La atención fue absolutamente exquisita, pese a la placa de “médico en huelga” que colgaba de la bata de la ginecóloga. Lo mismo puedo decir de un celador que ayudó a una chica con la máquina de las citas o atendió a una mujer que andaba un poco despistada. Me imagino que, además, el mozo tendría algo que hacer, pero en ningún momento demostró impaciencia por dicha circunstancia.

A lo que iba; que el hospital, con más o menos medios, lleva cuarenta años velando por nosotros. Y salvando vidas.

Lo voy a repetir por si alguien no se entera.

SALVANDO VIDAS.

Salvando vidas, que significa entrar a toda pastilla con alguien en situación crítica y que el personal pierda el culo para atender a ese paciente. Y sí, los que están con la almorrana se tendrán que esperar tres horas. Pero es que la plantilla es la que es. Y no dan para más. Y bastante hacen. Puede que incluso más que bastante. Porque son gente normal, no superhéroes.

Y es por ello, por las vidas salvadas, que hay que celebrar este cuarenta cumpleaños. Con todas las puntualizaciones que haga falta, pero celebrarlo. Y no aprovechar la onomástica para colocarse ante la cámara y echar pestes contra la sanidad de la Chivite. Porque hay momentos, cuando se habla de gente que salva vidas, en que sobra todo lo demás. Uno va al evento, se hace fotos con quien toque y se toma un vinito con un pincho de tortilla. Ah, y sonríe. Mucho y a todo el mundo. Que para eso es quien es.

Y ya, si tiene que evangelizar, lo hace otro día. Otro rato.

En otra circunstancia.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 20 de febrero de 2026


 

JAO

Hoy el underground de Tudela está de luto. Se nos ha ido la más genuina de las taberneras, la más borroka de las punkis, la más auténtica de las raras avis que pululaban por lo Viejo.
Y la noticia, como no podía ser de otra manera, se ha propagado a la velocidad de una bala. Y ha producido casi el mismo impacto al dejarnos a todos con la boca abierta y el corazón encogido.

La recordaré hasta que la memoria me abandone rebobinando cintas con el boli Bic en el Pekín, cuando este era el garito más transgresor de Tudela y para ser feminista y decirlo había que tenerlos muy bien puestos. Se ha llevado al otro lado el significado de ese enigmático tatuaje que al final no sé si se quitó y ha dejado flotando en el ambiente su voz particular y un tanto áspera y algunos comentarios ácratas del Facebook que de vez en cuando se marcaba, amén de la herencia de lucha y valentía que tantas mujeres singulares han ido construyendo y esa poderosa presencia que siempre habitó en su menudo cuerpo.

El adiós de la Jao nos pone a todos los de su generación al borde del abismo, mirando hacia abajo y sabedores de que somos los próximos obligados a saltar. Y es que esta mujer enérgica y fibrosa parecía inmune a todo pero no lo era, y ha acabado marchando, por la senda que hace poco dejaron Chema y Toni, rumbo hacia ese lugar al que sin duda van los espíritus irrepetibles e indomables.

Nos queda, aparte de la congoja, su perpetua lección de irreverencia y lucha y los lejanos acordes que acompañaron nuestra divina juventud de la mano de su dedo pulsando el play del equipo del sonido del Pekín.

Hasta siempre, valquiria. Espero que donde vas te pongan rocanrol.

#SafeCreative Mina Cb 

jueves, 19 de febrero de 2026


 

TELEDEPORTISTA

Es un invento genial
la cinta de andar por casa
pues ejercita la masa
(entiéndase corporal)
aunque sople un vendaval

o aunque borrascas constantes
turben a los caminantes,
pues las anegadas millas
convierten las zapatillas
en esponjas ambulantes.

Solo hay que darle al botón
para elegir la potencia
y luego, con diligencia,
prender la televisión
y ponerse un culebrón

sin alejar de la vista
al podómetro, que enlista
los pasos que debes dar.
Son 10.000 para aprobar.

¡Hazte teledeportista!

#SafeCreative Mina Cb