sábado, 11 de julio de 2026


 

Querida Bonnie:

Ayer no me salió escribirte nada, no sé, tal vez sea el calor o quizá el hartazgo de ir sumando bajas a la banda sonora de mi vida, tantas que ya no sabe una qué decir cuando una estrella más se apaga y empiezas a recordar lo que ha sido para ti.

Porque las canciones, Bonnie, son las chinchetas con que los recuerdos se quedan prendidos para siempre a la memoria. Son esa luz que permanece, como una chispita rutilante, adherida eternamente al corazón.

Eras tan guapa, Bonnie. Tan guapa y tan elegante que resulta imposible definirte. Tenías esa carita de estudiante aplicada del colegio, ese aspecto de niña candorosa que se quebraba en dos cuando tu garganta entraba en juego. Porque tu voz, Bonnie, se destacó desde el principio sobre todas las voces de tu tiempo. Te recuerdo en Aplauso, con tu melena rubia y tu flequillo a medio lado, agarrada al micrófono entonando el It's a heartache (Dolor de corazón, lo tradujeron aquí) cuando nadie en España hablaba inglés, sorprendiendo a la audiencia con tu tono desgarrado. Y luego más veces, en la era del videoclip, con el mítico My hero y los cabellos al viento. Y después, al cabo de unas décadas, tan mayor y correcta, siempre digna, siempre elegante, siempre tú.

Te has ido con esa sencillez con que se van las grandes. Sin ruidos ni aspavientos. Y ha sido como cuando se acaba una película y no aparece la palabra Fin en la pantalla. Y el personal se queda en la butaca del cine esperando a ver si ocurre algo tras los primeros títulos de crédito y al no ser así, los asientos van siendo abandonados poco a poco en medio de un silencio algo inquietante. Como si a la cinta presenciada le faltase algo.

Pues eso, Bonnie, que nos vas a faltar.

Que ya nos faltas.

#SafeCreative Mina Cb 

viernes, 10 de julio de 2026


 

LAS GLORIOSAS TARDES DE INDURAIN

Que no existía el Feisbu ni nos hacía falta. En fin, ni el Feisbu ni internet. Al menos como ahora. De hecho, creo que ni las cámaras digitales existían. Y, de hacerlo, no le daba a cualquiera para una.

Pero nada de eso nos hacía falta, porque aquellas gloriosas sobremesas se nos quedaron en la memoria como el Hola don Pepito. Y eso ya no nos lo quita nadie.

Me acuerdo de una vuelta a Navarra en que mi cuñado anduvo trasteando con la organización. “Hay un chaval muy alto que promete”, nos decía. Pero claro, en los tiempos de Perico prometía todo el mundo. Porque después de ver a un español vestirse de amarillo en París la cosa ya no tenía vuelta atrás. Y el chaval era del Reynolds, que era nuestro equipo, y además de aquí.

Y así comenzó todo, con esa escapada tonta con Ciapucchi que lo vistió de amarillo en Val Louron. Fue en el 91 y con el mismo maillot entró en los Campos Elíseos y se subió al pódium con el leoncito del Crédit Lyonnais. Y durante cinco años, cinco, los navarros y navarras nos quedamos sin siesta el mes de julio por culpa de las ruedas lenticulares de Miguel, que rodaba con el pañuelico rojo el día de San Fermín. Y aprendimos lo que eran un sprint y una pájara y una meta volante. Y les cogimos manía a Rominger y a Bugno. Y botamos del sofá cuando doblaba a sus rivales en las contrarrelojes. Y coreamos, dando botes, el grito de Induráin, Induráin a ritmo de bombo de charanga después del chupinazo. Y cuando ya ganó también el Giro al rosado de Murchante lo empezamos a llamar Induráin. Y nos sentimos orgullosos de compartir con él terruño, y de que un tío de aquí, aunque fuera un poco sieso, llevase el nombre de Navarra por el mundo de una forma tan gloriosa. De que nos representara. De que nos pusiera en el mapa. Y de que lo hiciera, además, con tal modestia y generosidad. De que cediera las victorias de etapa a sus compañeros de aventura. De que hiciera partícipe de sus éxitos al equipo. De que tuviera ese pedazo de actitud ante cualquier rival. De que ocultase el sufrimiento. De que no culpase a nadie de sus errores o desgracias.

De que fuera, en definitiva, un campeón de los que marcan una antes y un después. De los que hacen escuela. De los que asombran.

De los que no se olvidan.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 9 de julio de 2026


 

LUZ

Luz se ha hecho mayor. Tanto que he tenido que comprarle otra maceta. Llegó a mi vida en diciembre y de improviso y la verdad es que no daba un céntimo por ella. Jamás una planta me soportó durante tanto tiempo, ni siquiera aquel pobre rosal que me regaló el amor de mi vida y que se acabó secando o ahogando, no sé bien, en un sabio pronóstico de lo que iba a suceder con esa relación.

Pero Luz aguanta, frondosa y expansiva, en un piso chiquito con más bien poca luz. Y en el balcón, a la sombrita. Hace poco le compré un fluflú para que no se me achicharrara y la rocío varias veces. Hablarle no, que después de lo del loro ya sufrieron bastante los vecinos. Aunque le digo guapa. Vamos, porque lo es. La más guapa del barrio. En fin, qué digo del barrio, la más guapa del mundo. Mi Luz, con sus hojitas verdes y su alegre presencia. Mi Luz, que fue un regalo de los buenos, de los que valen, de los que se hacen desde el corazón, sin el objeto de obtener algún favor a cambio.

Es por eso por lo que creo que no ha muerto.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 8 de julio de 2026


 

LA SABATER

Me ha cortao la digestión
de la cena la noticia.
Que va a venir la Leticia,
y no es en esta ocasión

esa estilosa regente
que para el Opera Prima
hasta Tudela se arrima
educada y diligente

sino la otra, la marchosa,
la rubia recauchutada,
la que canta más bien nada
y cobra cual virtuosa,

la que amenizó con ganas
a medio día, alegría,
a aquella chiquillería
que hoy en día peina canas,

la muchacha pizpireta
que al crecer les dijo sí
al bótox y al bisturí
y, echando a la vida jeta,

cual diva del elepé
se luce de gala en gala
disfrazada de chavala
y montando el paripé.

Y a ver, que a mí me parece
que si una peña o un bar
la desean contratar
le paguen lo que establece

pero me infla la neurona
que regula la cultura
pagarle a esta criatura
el tinte y la silicona.

Me jode, y lo hago saber,
que malgasten mi dinero
en llenar el monedero
de Leticia Sabater.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 7 de julio de 2026


 

EL VALLADO

Ya están aquí, ya se huelen
por las calles las costillas.
Ya preparan las cuadrillas
sus cuartos. Ya se remueven
los armarios donde tienen

camisa, faja y pañuelo,
solaz, reposo y consuelo
tras todo lo disfrutado.

Ya están poniendo el vallado.
Tudela ya mira al cielo.

#SafeCreative Mina Cb
Imagen: Cesar Ridruejo 

lunes, 6 de julio de 2026


 

NUCLEAR
(DE LEIVA)

Hay lugares
en donde siempre hay un refugio,

un hábitat íntimo
en el cual una puede desnudarse,

cerrar los ojos y sentirse a salvo,
hacerse melodía y olvidar el mundo

tarareando en bucle
canciones escuchadas ya un millón de veces

mientras ruedan las lágrimas
por todo lo perdido

y brota la esperanza
de lo que ha de llegar.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 5 de julio de 2026


 

TORMENTA

Dicen que tras la tempestad viene la calma,
pero la calma es algo pasajero;
se ve turbada turba por tan solo una mirada,
una voz, por una queja, por los celos.

Estabas tan segura de ti misma,
habías puesto en orden todos tus sentimientos
y te hallabas feliz y confiada.
Pero oíste esas palabras y sentiste miedo:

Y volaron la paz y la alegría,
y las dudas rompieron esos sueños
que tú habías tejido día a día
y ahora se desplomaban ante tus ojos quietos.

Y no sabías cómo levantarlos.
Por un momento quisiste retenerlos
más te sentiste débil e impotente,
te derrumbaste al ver que estaban muertos.

Pero aún queda en tu vida un rayo de esperanza,
una mano amiga, una voz de aliento,
que te dice, mirándote a los ojos
con sus ojos sinceros y serenos:

¿Qué motivo hay para rendirse ahora?
¿Por qué ahora dudas de sus sentimientos?
Si lo único que quiere es ocultar
lo que tú y yo sabemos que es bien cierto?

Si por tan poca cosa te derrumbas
después de haber pasado ya el peor momento
¿Cómo la tempestad has dominado
si una nube te causa tanto miedo?

#SafeCreative Mina Cb

Marzo del 82