UN RECONOCIMIENTO A LA MÚSICA
Estoooo… a ver por dónde empiezo que al paso que va la burra me van a salir subtítulos.
Bueno, sí, empezaré por decir lo que me alegro de que el chupi lo vaya a tirar Diego. Ya no por lo de los cincuenta años del conservatorio sino porque lo merece y punto. Por creador. Por musicazo. Por currela. Por estar siempre ahí y por apoyar iniciativas de todos los pelajes. Por ser un modelo a seguir y porque se ha ganado el afecto y la confianza de alumnos, compañeros y paisanos. Porque es la imagen y la voz del centro y porque quién mejor.
Pero bueno… de ahí a que se nos venda el tema como un reconocimiento a la música va un mundo.
¿A qué música?
¿A la del concierto que unos municipales interrumpieron en un bar, colocando al propietario un multazo del copón?
¿A la del que se prohibió, nada más llegar esta agrupación a la alcaldía, un viernes por la tarde en la terraza de una cafetería de Herrerías?
¿A la de la suspensión de otro concierto, el pasado viernes, cuando no eran ni las 11 de la noche y dentro de las actividades prefiestas de una peña, porque un vecino (me jugaría una cena a que acierto con la apuesta) llamó a la policía?
¿A la de los componentes de una orquesta que se pusieron a tocar en la calle hace unos años y fueron invitados por los munipas a recoger los instrumentos y largarse?
¿A la del permiso concedido para un recital poético en cuyo condicionado figuraba la cláusula “en ningún momento podrá escucharse música por el equipo de sonorización”?
¿A la de ese gitano virtuoso que andaba tocando flamenco en una terraza de lo viejo y a quien un agente de la autoridad le dijo “o recoges la guitarra o te la quito”?
¿A la de esas autorizaciones que se cursan para llevar a cabo eventos con música en la calle y son denegadas, amparándose en nuestra arbitraria ley del ruido?
¿A la de la suspensión de Des Adarve por parte del anterior equipo de Cultura cuando este aún tenía pendiente otra edición?
¿A las trabas para la celebración del concierto de Aguerraldia?
¿A la fallida edición del Brisadela?
En definitiva:
¿A la denegación o autorización del uso de espacios públicos para la realización de actividades musicales, según quién sea el demandante?
No sé… A lo mejor lo entiendo mal o resulta que el “homenaje” va para los Dj, las jotas, las carpas que monta el Muyilustre, la programación del Gaztambide o, en general, cualquier acontecimiento que sea del agrado de nuestro primer edil.
Pero vamos, Alejandro, que la música, en general y en este pueblo, necesita más apoyo institucional y menos pólvora.
Y eso sí que sería un reconocimiento.
#SafeCreative Mina Cb
Los cuentos de Minina
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
miércoles, 22 de julio de 2026
martes, 21 de julio de 2026
JULIO DEL VEINTISÉIS
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios:
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón
(Antonio Machado)
El domingo, mientras la plaza en rojigualda se llenaba de gente para ver a la selección, yo me puse la peli de Gila (biopic se dice ahora) e hice un viaje de hora y media al treintayseis, a esa España convulsa que iniciaba una guerra que duró más de tres años para muchos. Porque aunque lo de los tiros acabó en el treintaynueve, los perdedores lo fueron durante mucho más tiempo del que duró la contienda. Tanto que algunos aún hoy lo son. Y muchos lo siguen siendo, no debemos olvidarlo, abandonados sus restos en lugares que sus familias desconocen.
Y es que hay muchas maneras de seguir una guerra sin tener que disparar.
Y una de ellas es humillar a los vencidos. Restregarles por la cara la victoria todo el tiempo y recordarles que si siguen vivos es porque se lo permite el régimen. Porque se les podría dar el pasaporte de una forma más o menos impune sin que nadie moviera un dedo para defenderlos. Porque las dictaduras, me da igual de qué signo, son así. Se ataca a la democracia, se la doblega y se impone una forma de gobierno que obedece, más que a una ideología, a los santos cojones de un señor. O una señora. Y a quien no le gusta tiene dos opciones: o largarse, si dispone de viruta para ello, o quedarse con la boca bien cerrada y esperando a que palme el dictador.
Que es lo que hicieron muchos españoles de esos a quienes obligaron a cantar el Cara al Sol y a honrar una bandera que se impuso sobre la de la legítima República.
Y que por eso muchos odian tanto.
Y puntualizo ese “odian”, que no odiamos, ya que no es mi caso. Porque, pese a detestar el futbol, me alegré del triunfo de la selección por la parte que me toca. Como me enorgullezco de Barbacid, de Bunbury, de Moneo y de Induráin del mismo modo que voy presumiendo de las cuatro palabras en euskera que he sido capaz de asimilar en mi primer año de aprendizaje. De aproximarme a esa lengua y de poder compartirla con quienes la conocen. Lo mismo que hablo, escribo y entiendo francés y soy capaz de comunicarme en inglés en plan navajo.
Pero a lo que iba. Que la rojigualda fue una imposición de Franco. Que vale que antes era la institucional y blablablá, pero también los moros ocuparon la piel de toro muchos años y ya está. La historia es lo que es, y cambia para bien o para mal. Y esos cambios se suelen producir violentamente. Y a la bandera republicana la derrocó la dictadura. Y es por ello comprensible que haya quienes renieguen de la enseña que un tirano impuso. Porque Franco fue eso: un tirano. Un fulano que preparó un golpe de estado, que se erigió en caudillo tras la “desaparición” de algún colega y que, durante el resto de su existencia, machacó a quienes no pensaban como él, abolió derechos que se habían conseguido con gran esfuerzo y condenó a la mujer a ser esposa y madre, impidiéndole acciones tan normales en la actualidad como viajar, adquirir propiedades o abrir una cuenta corriente sin la autorización de un hombre. Y de eso, que no se nos olvide, hace como quien dice cuatro días. Pregúntale a tu abuelo.
De modo que no flipes. No te creas lo que te están vendiendo. No todos los que miramos con recelo a esos patriotas que se pintan la bandera hasta en el culo para hacer un calvo somos antiespañoles. Algunos somos descendientes de aquellos a quienes se obligó a comulgar con ruedas de molino, de aquellos a quienes se impuso una bandera en la que no se reconocían con una familia real que ha demostrado ser indigna de la función que desempeña, de aquellos que recelaban, muerto Franco, de una derecha terca, fatua y trasnochada que, no lo dudes, no tendría ningún problema en volver al treintayseis.
Y lo malo de la guerra, lo decía Gila en la película, es que allí la gente no se ríe.
#SafeCreative Mina Cb
domingo, 19 de julio de 2026
FELICIDAD
La vi llegar ayer veloz y libre
de forma inesperada.
Gozó mi corazón por un momento
ante aquella visita deseada.
Se encendió en mi semblante una sonrisa,
Me sentí entonces llena de esperanza.
Pero hoy, cuando he querido retenerla
vi que en mis manos ya no había nada,
Se había ido, me había abandonado
y el dolor hizo un nudo en mi garanta.
Y sentí muchas ganas de llorar
y de correr veloz para alcanzarla.
Felicidad… me dije…
¿Qué cosa es tan extraña?
Que bien hoy y, sin apenas verme,
para mi desesperación, se va mañana.
Y me deja tan triste y solitaria,
y me deja tan rota y trastornada
que me pregunto, sin hallar respuesta:
¿Para qué me visita si después se marcha?
#SafeCreative Mina Cb
Marzo de 1982
sábado, 18 de julio de 2026
FUEGO
Pensaba que era amor pero era fuego.
Nació conmigo,
estuvo siempre ahí.
Tú solo lo prendiste,
aun sin ser muy consciente
y por eso quizás
te sorprendió la altura de las llamas
y tuviste que huir.
Tranquilo…
No te lo tengo en cuenta.
#SafeCreative Mina Cb
viernes, 17 de julio de 2026
Mojito:
Por verde.
Por exótica.
Por canicular.
Por refrescante.
Mojito:
Por dulce.
Por alegre.
Por nocturna.
Por desinhibida.
Mojito:
Por líquida.
Por elegante.
Por prolongada.
Por transparente.
Mojito:
Tan dulce y mentolada tentación.
#SafeCreative Mina Cb
jueves, 16 de julio de 2026
LOS DÍAS DEL GINGORO
“Que no te cierren el bar de la esquina”
(Joaquín Sabina)
Todavía se me encoge el corazón cuando paso por delante. Y son ya muchos meses varias veces cada día. Es más, hay ocasiones en que durante el estival paseo vespertino aún me sorprende la necesidad de la cerveza en jarra helada de la vuelta. Y sentarme en la puerta, sola, la espalda apoyada en la pared, y mirar hacia arriba para ver a los vencejos volar haciendo círculos a la caída de la tarde. Y esperar. Esperar a que el recipiente se vacíe o a que llegue alguien con quien compartir líquido y charla.
Era un lugar hermoso. Un refugio en el que siempre hallabas tu lugar. Un antro acogedor y friki que Kule regentaba con su dispar humor, ora eufórico, ora furibundo, haciendo un hueco con su amistosa hosquedad a todo el mundo. Fue por excelencia el nido, junto con Letras a la Taza, de los breves y dorados tiempos de la bohème tudelana. Allí corrían de mano en mano vasos y guitarras y allí aprendimos a mezclarnos, a respetarnos y a querernos. Tanto, que las amistades aún perduran y a veces, al encontramos, evocamos con nostalgia aquellas noches largas preñadas de abrazos y de acordes.
Nunca fuimos tan felices ni tan libres. Nunca estuvimos tan a salvo de la vulgaridad. Nunca un lugar fue tan plural y tan distinto. Nunca tanta inquietud coincidió en un mismo espacio.
Nunca Tudela fue tan fascinante como entonces.
Pero nada es eterno, y el triunfo de la intolerancia cultural, sumado a la crisis del coronavirus, fueron acabando poco a poco con toda esa bohemia floreciente. Y cesaron los coros de payos y gitanos. Y el panorama creativo se fue difuminando poco a poco. Y las multas cayeron como grises misiles. Y finalmente el miedo a la sanción y el cierre acabó por dar sus frutos. Y todo enmudeció. Y un mal día don Miguel Ángel Martín Martín metió en una maleta su esencia, su generosidad y sus cuatro propiedades y puso rumbo a su lejana Extremadura, echando así el cerrojo triste y definitivamente a la etapa más inolvidable de las vidas de muchos de nosotros.
Lo cual, por cierto y pese a todo, no es un mal legado.
#SafeCreative Mina Cb
miércoles, 15 de julio de 2026
PROXIMIDAD
Terminaban ayer los Sanfermines
(esas fiestas son largas de cojones)
y toca ya esperar celebraciones
más cercanas aunque bastante afines.
Andan poniendo ya los banderines
que anticipan las grandes ocasiones
y arrastran hacia el cuarto los sillones
cuadrillas de exaltados chavalines.
El sábado comienza la novena
y el coro va entrenando la garganta.
Se prepara el tablao de la verbena
que siempre al gran momento se adelanta.
¡Qué ganas ya de ver la plaza llena
y de escuchar los vivas a la santa!
#SafeCreative Mina Cb






