MARISA LA PITONISA
Tenía más cara que espalda y un diploma de psicología por la facultad de Salamanca que nunca había necesitado utilizar, puesto que su padre era el propietario de una importante empresa constructora de las que chuparon del frasco de la administración durante décadas. Eso le había permitido viajar, conocer mundo, aprender idiomas y sobre todo impregnarse con la cultura de otros países. Porque, pese a ser vaga como una manta, era lista como un delfín. Y había sido dotada por la naturaleza de un agudísimo instinto para calar al personal. En compensación, tenía muy pocos escrúpulos. Más bien ninguno.
A la muerte de su padre heredó el negocio familiar, del que se desentendió, dejando la gestión en manos de un grupo de asesores aún más sinvergüenzas que su progenitor. Entre eso y la crisis el chiringuito se fue al garete en menos de dos años. Pero para entonces ella, que como ya os he dicho era cualquier cosa menos tonta, había sacado del país una buena parte de la pasta. Y de este modo, para cuando llegó la suspensión de pagos su porvenir estaba más que asegurado, no como el de los pobres empleados que salieron con una mano por delante y otra por detrás.
Se instaló en Moscú, pero era una ciudad muy fría y bastante cara y los ahorros se le estaban acabando. Así que trazó un plan. Se apuntó a varios cursos de meditación trascendental, esoterismo y otras disciplinas similares y cuando consideró estar lo bastante preparada agarró los trastos y se volvió a Madrid. Hizo una escala en Londres donde se dio una vuelta por los mercadillos y se hizo con un atuendo de lo más apropiado: faldas de colores, blusas cerradas con un cordón, pañoletas… y mucha quincallería… pulseras, aros, collares de cuentas… Y unas gafas enormes, que a alguno le habían dado resultado.
Se instaló en un ático de la Gran Vía. Sin ascensor, que le daba un aire más bohemio. Lo llenó de gatos, lo decoró con velas y cretonas floreadas y colocó una mesa camilla en el salón. Todo muy recargado, muy cíngaro. Y muy very typical, que al final es lo que vende. Contrató a un detective privado para que propagase el rumor de que una célebre pitonisa rusa acababa de llegar a la cuidad. Se construyó un pasado turbio, relacionado con la trata de blancas y el tráfico de armas. E hizo correr la voz de que había huido del país perseguida por la mafia, que la estaba buscando por todo el mundo para ajustarle las cuentas. Eso y el acento que ensayó cuidadosamente antes de poner en marcha el tenderete, así como la puesta en escena, maquillaje incluido, hicieron el resto.
En un menos de un mes no daba abasto con los clientes. Gente sobre todo de la aristocracia, políticos, empresarios…
La mayoría de las consultas versaban sobre cuestiones amorosas. No era difícil… sólo había que mirarlos de arriba abajo y una sabía qué era lo que querían oír… Si la alianza era brillante les hablaba de los hijos que iban a tener… si se veía ajada por el tiempo les contaba que su vida iba a dar un cambio. Y si no la llevaban que en breve iban a encontrar al amor de su vida. Y en cuanto a lo demás, si iban de punta en blanco les auguraba fortuna, si llevaban colores chillones felicidad, y si se les veía demacrados salud.
Y ahí sigue ella, en su ático sin ascensor, leyendo manos y bolas y posos de té. Forrada de pasta. Y sin pegarle un palo al agua.
Una chica lista… ya os lo había dicho.
#SafeCreative Mina Cb
Los cuentos de Minina
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
jueves, 9 de abril de 2026
miércoles, 8 de abril de 2026
LO DE LOS TETONES
Dicen que las opiniones con como los culos, o sea que cada quien tiene el suyo, y con esto de la movida de las Norias y los Tetones mi criterio difiere bastante del de la mayoría del rojerío, que creo que van un poco despistados.
Me explico desde el principio:
Al dictarse la prohibición de acudir a las Norias con carpas y demás elementos abandonables, ciertos sectores se rasgaron las vestiduras y no tardó en oírse aquella frase de “Nos quieren quitar la fiesta”, como si ese día fueran a confinar a la juventud en plan Coronavirus. Y no. Lo que se pretendía desde medio ambiente era meterle mano a un enojoso asunto que ningún alcalde (porque todos han sido hombres) había tenido los huevos de solucionar. Porque prohibir el uso de las Norias como un vertedero era algo con lo que a todas las corporaciones les hubiera gustado hacer pero ninguna ha hecho, bien por la imposibilidad de dictar una prohibición o por el carácter impopular de hacerlo.
A lo que voy. El caso es que entra medio ambiente y la culpa, claro, es de la Chivite que nos odia. Y la juventud, que para lo de la fiesta es muy de echar la carne al asador, se moviliza crenado un perfil en Instagram en el que alguien publica una nota introductoria muy bien redactada, con sus puntos, sus comas, sus tildes y sus “ques” en vez de “kes” (muy sorprendente, oiga) en la que se propone buscar una ubicación alternativa que no reste al evento la esencia de barro y blablablá. Que casualmente quien está al mando puede ser alguien cercano a la ideología que preside el consistorio pero hasta aquí voy a escribir porque no quiero delatar mis fuentes.
Los días pasan y se cuelga en la página más información a través de comunicados redactados con menos esmero que el primero, pero en los que se va dejando ver una consigna:
Que este año hay que limpiar.
Y no lo dice el alcalde ni la Chivite ni los de medio ambiente. Lo dicen los cabecillas de la iniciativa, tal vez (dada su tendencia) por darle en el morro a la presidenta de la comunidad. Porque claro, el alcalde, supuestamente, se ha quitado de en medio tras la fachaleta que le había producido lo de la imposición de ciertas normas para festejar en las Norias.
Continúo:
Se decide el lugar y el muyilustre lo autoriza y coloca, como en los años anteriores en la zona de las Norias, contenedores en el soto de los Tetones para que la mocina no deje el paraje hecho unos zorros. Y esta que redacta, que tonta no es, les dice a sus colegas que este año va a ser diferente porque van a limpiar. Y van a hacerlo porque hay un insistente interés en (textual) “dejar todo bien patena”.
Y bien patena no quedó, pero la verdad es que al menos la diferencia entre los años anteriores fue notable. Y me daba un poco de cosa leer los foros de izquierdas en los que el personal alababa la medida de la prohibición como efectiva cuando yo pienso que no. Que no ha sido la prohibición. Ha sido que alguien ha insistido mucho en que el lugar se quedase recogido solo para darle sopas con honda a la Chivite. Y que la peña, según quién y cómo la dirijan, actúa de una forma o de otra. Porque, no nos engañemos, quienes este año recogieron los desechos son seguramente los mismos que en ediciones anteriores emprendieron, tras la fiesta, el camino de regreso sin importarles cómo se quedaba aquel lugar.
En fin… Que bienvenida sea la venturosa novedad, pero yo tengo la mosca tras la oreja.
#SafeCreative Mina Cb
martes, 7 de abril de 2026
JUNTOS
Berta era muy mona pero también una auténtica salvaje y lo tenía frito. Todo eran golpes y tirones y maltrato. Bueno, si hasta una vez lo había sumergido en la bañera y luego se pegó tres días colgado del tendedor por las orejas, que se le reía todo el barrio. Pero era estoico y todo lo aguantaba. Hasta que llegó ella, con sus lacitos y su pelaje rosa. Y esa sonrisilla pícara que tanto le gustaba. Se enamoró perdidamente y ella de él. Y Berta, que no era tonta, se dio cuenta enseguida y procuraba separarlos para que lo pasasen mal. Y los golpeaba el uno contra el otro. Y un día hasta los ensartó a ambos en una cinta azul usando para ello la aguja de coser alpargatas de su abuela. Y a él se le partió el corazón la mañana en que sometió a su enamorada al mismo suplicio que él había sufrido de antemano, o sea sumergirla, esta vez en un barreño, hasta que el agua le chorreaba por cada poro y hubo de ser expuesta en el balcón a escarnio público.
De modo que no se lo pensó. Vio la ocasión de huir al alcance de la mano. Se escondió entre las sábanas y terminó en la lavadora. Y cuando el padre de Berta fue a tender lo vio y lo colgó, de nuevo, de las orejas en el tendedero. Y entonces él y ella comenzaron a agitarse y el propio peso de sus cuerpos aumentado por el agua los hizo desprenderse de la cuerda y huyeron, juntos, lejos para siempre de las garras de esa malvada niña malcriada.
#SafeCreative Mina Cb
lunes, 6 de abril de 2026
MISIONES ESENCIALES
Perdona, Pedro Duque, si me meto
en materia de viajes espaciales
mas hay otras misiones esenciales
que abordar. Y lo digo con respeto.
Existen, y eso no es ningún secreto,
algunos elementos terrenales
que podríais llevar, por criminales
a la Luna y montarles allí un gueto.
Y es que desde que Trump, el gringo loco,
pilló la silla de la Blanca Casa
se va a la mierda el mundo poco a poco.
A ver, que yo no quiero dar la brasa,
pero aquí hay mucha peña mal del coco.
¡Enrolláos! Que pa eso sois la NASA.
#SafeCreative Mina Cb
domingo, 5 de abril de 2026
EL ÁNGEL
Dicen que va a hacer calor
y las nueve ya están dando.
La chiquilla está temblando
como ante el viento una flor.
La plaza está a rebosar
y la gente ha madrugado.
Lo tiene bien ensayado.
Sabe que no va a fallar.
Las puertas se van a abrir.
Emma sale y se santigua.
La tradición es antigua.
Solo la ha de revivir.
Vuela hasta el velo tener
al alcance de la mano.
Pronuncia el mantra cristiano
y a la Virgen hace ver.
Nada sucede al albur
en este bendito evento.
Patrimonio y testamento
de la Navarra del Sur.
#SafeCreative Mina Cb
sábado, 4 de abril de 2026
TUDELA Y EL VOLATÍN
Las diez, din don, ahora dan
en el reloj de la plaza.
Con bastante mala traza
se ha despertado el gañán.
Esperando en el balcón
tiene ya al volatinero
Un cigarro mañanero
inicia la tradición.
Se oye de fondo un runrún
mientras la mecha se prende
y al consumirse desprende
un humo negro y un “pun”.
Queda el muñeco cual tren
que se salió de la vía.
Se ha repetido este día
más de cinco veces cien.
Y al final, sobre el jardín
de la chillona mocina
llueven globo y golosina.
Tudela y el Volatín.
#SafeCreative Mina Cb
viernes, 3 de abril de 2026
ONE MORE DE TAMBORE
Un año más, y van muchos
llegan con la tamborrada
(ya sé que soy muy pesada)
estos cofrades flacuchos
y largos como avechuchos.
Y, pues me estáis regañando
quienes amáis ir rogando,
mientras multen al rockero
y aplaudan al costalero
yo seguiré protestando
pues el ruido ruido es
y aunque en este ayuntamiento
haya algún que otro elemento
que al gato busque tres pies,
del derecho y del revés
no me cabe en la sesera
que pague una tabernera
un multón por un concierto
en su bar, y a cielo abierto
se permita esta ruidera.
#SafeCreative Mina Cb





