sábado, 18 de enero de 2020





Ya

no debo nada a nadie
ni tengo que cumplir promesas

o saldar deudas
contraídas por otros en mi nombre.

Ya

no siento que me observen desde arriba
ni tengo miedo a defraudar a aquellos

que un día compartieron
espacio y tiempo conmigo en este mundo.

Hoy

sé que el final de duelo

es el pasaje hacia la libertad.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 17 de enero de 2020







MICROCLIMA

Vivir en este pueblo, junto al río,
es, a nivel del clima, una experiencia
que en un concurso de supervivencia
te puede hacer ganar, amigo mío.

Saltamos de la niebla al cierzo helado.
del sol ardiente al temporal lluvioso,
del invierno inclemente y tenebroso
al verano implacable y despiadado.

Y todo sin un plazo mediador
para ponerte o bien quitarte el sayo
mientras vas de lo malo a lo peor.

“Microclima” le dicen a este horror
y culpan a Bardenas y al Moncayo
de pasar del abrigo al bañador.

#SafeCreative Mina Cb
Imagen: Jose Miguel Jiménez Arcos

jueves, 16 de enero de 2020





Volver a despegar 

por los amigos 
los besos y las risas,

por la inspiración 
que se esconde en cada gesto,

por la próxima llegada de la primavera,
por el sol que me alumbra,

por el suelo que piso 
y el techo que me cubre,

por la gente bonita,
por los bellos momentos.

Por todas las canciones que me quedan por cantar.

#SafeCreative Mina Cb
Imagen: Leandro Lamas

miércoles, 15 de enero de 2020






Hoy me siento

padre

huérfana de ti

de tus manos abiertas y tu silencio largo 
de tus palabras cortas y tus sentencias justas 

y de todos los besos 
que no supiste darme 

tal vez porque ambos 
éramos tan iguales 
y nos amamos tanto 

que nunca 
pudimos demostrárnoslo. 

#SafeCreative Mina Cb

martes, 14 de enero de 2020





Me juré que no lo haría. Que sería valiente. Que podría soportarlo. Que tomaría otro tipo de medidas... Pero la verdad es que ya no puedo más. La situación me desborda. Lo he intentado todo. El café. La ducha caliente. La sopa de fideos. Las tres mantas. Los patucos. Hasta me he llegado a poner un poncho de lana y los mitones cuando me siento ante el ordenador. Y ni aún así. De modo que voy a echarle valor. Voy a atreverme a hacerlo, aunque ello me suponga convivir con la imagen de la lucecita roja del contador parpadeando de continuo. Y aunque a primeros de febrero la factura de Iberdrola me haga vomitar un rosario de blasfemias. 

Me da igual. Asumo el riesgo.

Voy a encender más horas la calefacción.

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 13 de enero de 2020





No me llames porque no cogeré el teléfono. 
No me mandes watshapss porque no voy a leerlos. 
No toques en el timbre porque no te voy a abrir. 
No andes metiendo el morro por detrás porque me pongo muy nerviosa si me enfado. 
No me reclames si me estás esperando porque no me entero de la hora. 
No me digas escúchame un momento porque no te voy a hacer ni caso. 
No hagas ruido porque me voy a cabrear. 
No me ofrezcas nada porque nada necesito.

No me toques.
No me hables.
No molestes.
No respires.
No existas.
No seas.

No...
#SafeCreative Mina Cb

sábado, 11 de enero de 2020






TELECRÁTER

Tuve un profesor de derecho usual que me contó que había visto a unos hermanos reñir por un orinal. Así como suena. Un orinal de loza, de los de toda la vida, que no valía nada pero uno de los herederos lo quería por joder. Y así se lió la bronca en el despacho del letrado. Claro que no me sorprendió porque para entonces yo ya conocía la historia de una señora que, al volver de misa, había encontrado a su anciana madre muerta y, antes de llamar a la funeraria, fue al banco y sacó de la cartilla hasta el último real. Y luego le arrancó las hojas.
A la cartilla digo.

Y es que esto de las sucesiones saca lo peor del ser humano. Hay quien va a degüello. Aunqu esté podrido de pasta va a por todas nada mas que por hacerle la puñeta al adversario. Que, como normalmente lo conoces bien, pues sabes darle donde más le duele. Y se lían pardas en torno a huertos que nadie ha pisado durante décadas, coches que están para el desguace o acciones que llevan sin rentar más de mil años.

Pero lo peor son las casas. Y es que una casa puede ocasionar un puertourraco. Tú pones cuatro hermanos, un testamento sin arreglar y una casa en ruinas y ya tienes el argumento para una peli del Álex de la Iglesia. Da igual que medien jueces, notarios, abogados o hasta el sabio Salomón que eso no hay quien lo arregle. La tragedia se masca y asoma la nariz a cada instante y a la peña le salen de los más profundo el Al Capone y el Mac Gyver que todos llevamos dentro: mensajes disuasorios, amenazas veladas, silicona en las cerrajas, objetos que desaparecen misteriosamente, okupas que se amparan en el no nos moverán.... y el mal rollo que nunca se termina porque con ese plan no hay forma de acabar con el problema, de manera que, a menudo, los hijos acaban heredando la rencilla y al final la casa un buen día se viene abajo y se acabó lo que se daba. Con lo sencillo que sería que alguien pusiera en marcha un Telecráter, o sea un servicio al cual facilitases las coordenadas del inmueble y, una vez la aplicación se asegurase de que está vacío, se produjera bajo el mismo un intenso seísmo que convirtiera el edifico en un montón de escombros.

Y aquí paz y después gloria.

#SafeCreative Mina Cb