OJALÁ
(la esencia del casco)
Dicen que en tiempos convivieron en esta ciudad y en armonía judíos, moros y cristianos. Y a mí me cuesta creerlo, la verdad, primero porque no estuve allí para dar fe y segundo porque, a estas alturas de la vida, sé muy bien que al final quien tiene la sartén por el mango manda y los otros se acogen al mandato con más o menos aquiescencia.
Y es por ello que me fascina ver cómo a veces fluye la vida por mi barrio a través de pequeñas escenas que se dan en diferentes rincones de lo viejo.
Como hoy. Cuando volvía a casa y un grupo de gitanillos participaba en un juego coordinado por uno de los monitores de la Romaní, que jaleaba y hacía jalear los triunfos de los participantes al resto de la chavalería. Niños y niñas en bañador, a pleno sol y disfrutando del placer de hacer comunidad, de saberse parte de una raza y aprender a amarla y a sentirse orgullosos de la sangre que corre por sus venas. Y junto a ellos, una trabajadora del servicio de limpieza, con su escoba y su cubo y el velo musulmán ocultando sus cabellos. Y el hombre gitano diciéndole que si tenía que limpiar se trasladaban a otra zona de la plazuela. Y ella que no. Y el hombre insistiendo. Y al final la mujer negando una vez más el ofrecimiento mientras se oían las risas de la chiquillería. Y yo alejándome, con una sonrisa bobalicona pintada en el semblante, y a traída por un nuevo griterío y la sorpresa de ver un camión de muebles aparcado junto a la urbanización. Y la plaza de esta nueva barriada ocupada por un grupo de chiquillos jugando al balón y chillando como solo lo hacen quienes gozan de unos pulmones a pleno rendimiento. Y de nuevo la sonrisa y el pensamiento de que ojalá, que ojalá este barrio se llene de gentes de diferente identidad que sean capaces, como esos gitanillos, de mantener su esencia y convivir, aportando y enriqueciendo, con el resto de los habitantes de esta ciudad en la que, dicen, convivieron un día en armonía judíos, moros y cristianos.
Ojalá.
Imagen: ribera_inesperada
#SafeCreative Mina Cb
Los cuentos de Minina
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
lunes, 24 de agosto de 2026
domingo, 23 de agosto de 2026
COMO EL FUEGO
Apareciste un momento
como el fuego por mi vida
y tus llamas dibujaron
en el aire una sonrisa.
Quise que no amaneciera,
que nunca llegase el día,
que las horas no pasasen,
que el sol no tuviera prisa
por robarme tus palabras
tus besos, tu compañía,
tu alegre cara de niño,
tu radiante simpatía.
Fuiste dulce y comprensivo
y me diste, sin pedirla,
una explicación, sabiendo
que a lo mejor al oírla
te insultaba con desprecio,
me levantaba y me iba.
Entonces no me importó
pero ahora le tengo envidia.
Nunca va a saber la suerte
que tiene, tu muñequita.
21/7/85
#SafeCreative Mina Cb
sábado, 22 de agosto de 2026
SEÑALES DEL UNIVERSO
Empezó buscando un lugar para hacer pis. Que ahí era complicado porque el paraje está próximo a una carretera en la que hay bastante tráfico de modo que tuve que patear un rato. Y a la vuelta del recado fue cuando la vi. Que estaba boca abajo y claro, la curiosidad me pudo.
Y la volví y la sonrisa que me brotó en la cara fue de las que terminan de forma inevitable en carcajada. Empecé a imaginarme, por el sitio donde la había hallado, que lo de la chapa podía haber sido profético. Y que esperaba que en tal caso el condón hubiese terminado en la papelera del coche, que si no igual la próxima tiene que decir te quiero papá.
Pero vamos, que como soy así de positiva lo interpreté como una señal del universo. Porque precisamente en este momento de mi vida puede ser una señal. Bueno, por eso y porque para que te pongan la melena como un nido de cigüeñas siempre es un buen momento.
Claro que una vez desarrolladas todas estas reflexiones llegaba el momento de tomar la decisión. O sea, si llevármela o dejarla allí. Y finalmente opté por lo primero. Me la eché al bolsillo y al pasar ante una farola que llevaba una brida alrededor allí la puse, enganchada al alambre. Para que todo el que pase pueda beneficiarse de tan halagüeño sortilegio.
Que tampoco hay que ser tan egoísta.
#SafeCreative Mina Cb
viernes, 21 de agosto de 2026
LOS KIOSCOS DE CHUCHES
Imagino que fue cosa de la normativa sanitaria. Lo de la desaparición de los kioscos digo. No sé, por esos temas de no tener agua corriente o baños o lo que sea. Pero el caso es que un día empezaron a cerrar y acabaron dejando de existir. Y solo cuando a veces pasas por delante de alguno notas en el estómago esa ausencia que te hace torcer el rictus y preguntarte cómo fue. Quiero decir en qué momento de tu vida dejaste de acercarte a ellos con tu puñado de monedas en las manos y una lista digna de los deseos del cuponazo de la Once. De cuando salías de casa y te juntabas con las amigas del cole o del barrio y os encaminabais al kiosco a ver para qué os daba. De cuando te descuadraba el presupuesto y empezabas a cambiar de planes y a introducirte, a través de esa práctica banal, en los entresijos de la vida adulta, donde cada decisión supone una renuncia. De cuando veías que si cogías el sidral no te llegaba para el regaliz y eso era una tragedia. De cuando te dabas cuenta de que la bolsa de gusanitos te arruinaba el presupuesto. De cuando tomabas conciencia de que la paga de las de la Compañía de María daba para más que la tuya.
Y además es que entonces no se compartía, como se hace ahora con los chopitos de los bares, porque andabais todas tan justas que cada cual disfrutaba de lo suyo mientras miraba de reojo lo de las demás. Y porque el rato delante del mostrador había sido tan duro que, qué demonios, había que gozar de la recompensa sin darle nada a nadie.
Pero a lo que iba. Que el caso es que un buen día nos empezaron a gustar los chicos. Y cambiamos el kiosco por la cocacola en los recreativos. Que eso sí que nos fundía el presupuesto de un tirón. Y luego ya llegó la discoteca. Y las primeras cervezas. Y ya una tardenoche te encontraste en Carnicerías con el Wins, que tenía frutos secos y palomitas recién saltadas que se convertían en una irresistible tentación durante la ronda de zuritos. Y la Chacha cerró y ya para entonces apenas sí quedaban kioscos…
Aunque tú no hubieras ido reparando en ello.
Porque ya vivías a años luz de aquellos tiempos.
#SafeCreative Mina Cb
jueves, 20 de agosto de 2026
ÉRASE UNA VEZ
(un cuento sobre la desaparición de las Efímeras)
-¡¡Waaaala mamá, qué foto tan chula!! ¿Quién es?
-Soy yo, tesoro.
-¿En serio? ¿Así de pequeña?
-Pues claro. Más o menos como tú ahora, mi vida.
-Y es el puente ¿no? El del río. ¿Ya estaba entonces?
-Pues claro, cielo, ya estaba. Ese puente es muy viejo.
-¿Más que los yayos?
-Muchísimo más.
-¿Y esa lluvia tan rara era granizo?
-No, corazón. Eran maripositas.
-¿Mariposas? ¿En serio? ¿Llovían mariposas en el puente?
-No exactamente, cariño. Más bien permanecían en el río, en larvas, como los gusanos de seda del cole, y unas cuantas noches del verano rompían el capullo y volaban hasta el puente atraídas por la luz de las farolas.
-Jopetas, pero eso es fantástico. ¿Y cuándo va a pasar? ¿En verano? ¿Me llevarás a verlo?
-Ya no sucede, amor.
-¿Cómo que no? ¿Y por qué? No es justo. Yo quiero verlo.
-Pues porque ya no pasa.
-¿Pero es que ya no viven en el río? ¿Por qué se fueron? ¿Quién las asustó?
-Nadie las asustó, pequeña, pero pasaron cosas…
-¿Qué cosas? Dímelo.
-Bueno… Pues había personas que sabían mucho de la vida de estos insectos y decían que no era bueno para ellos lo que estaba pasando. Que subían engañadas por la luz artificial y la mayoría de los huevos no acababan en el agua.
-¿Y eso es verdad?
-No te sé responder, mi cielo. Yo no soy una experta. Pero creo que fue por culpa de las obras o del cambio de las luces. O de ambas cosas.
-¿Del cambio de las luces? ¿Y por qué las cambiaron?
-Hicieron obras en el puente y fue entonces. Aquel verano de las obras no salieron, me imagino que por los movimientos que hubo en el agua. Y ya al año siguiente, como también habían cambiado las bombillas de las farolas del puente, empezaron a eclosionar en otros sitios.
-¿Y qué es eclosionar?
-Eclosionar es cuando un montón de huevos se rompen a la vez y todos los bichitos que hay dentro de ellos salen al mismo tiempo.
-Cuánto sabes, mamá… Y dónde ecosquinaron.
-Eclosionaron, niña, eclosionaron.
-Es que es una palabra muy difícil, mami. Bueno ¿Dónde salieron?
-Pues por zonas habitadas próximas al río. Una noche, por ejemplo, hubo muchísimas en el Paseo de Pamplona, donde vive tu amiga Leire.
-¿¿Allí?? Pero eso está lejísmos del río. ¿Cómo pudo pasar?
-No sé, querida. Yo creo que fue la luz. Les gustaron las farolas y allí fueron.
-Ya… pero tú has dicho que salían para poner los huevos en el río.
-Y así es, chiquita mía, pero la luz las confundió y a la mañana siguiente la calle apareció cubierta de restos de mariposas muertas que acabaron, junto con sus huevos, en los cubos de los basureros.
-¿¿Muertas?? ¿y quién las había matado?
-Esos animalillos sólo vivían una noche. Rompían el capullo, salían del río buscando la luz, depositaban los huevos, caían al suelo y morían al poco tiempo.
-¡Pero eso no es justo!
-Son ciclos naturales, vida mía. Y ese es el de esas mariposas.
-¿Y por qué ya no hay?
-Bueno, pues me imagino que al no subir al puente no llegaban al río tantos huevos ya que muchos acababan en la basura, como te acabo de contar. Y poco a poco fue habiendo cada año unas pocas menos hasta que desaparecieron de nuestra ciudad.
-¿Y dónde están ahora? ¿Volverán?
-Pues no creo, tesoro.
-¿Y por qué las dejaron desaparecer? Si no pasó de golpe, como dices, si pudieron ser las luces, podían haber hecho algo para que volvieran a salir. Y así si no era eso, podían haber investigado ¿no?
-No lo sé, amor, ya te digo que de eso se ocuparon personas expertas que sabían muy bien lo que les convenía a esas maripositas.
-Pues mira, mami, si hubieran sido tan expertos igual hoy aún estarían en el río y yo podría verlas.
-Igual, cariño, igual…
#SafeCreative Mina Cb
Imagen: Jose Miguel Jiménez
Modelo: Olaia
miércoles, 19 de agosto de 2026
MAGIA BLANCA
Magia blanca, blancas manos,
largas mangas de tahúr,
maestro del calambur
y de otros artes arcanos.
Luce melena ondulada
bajo el sombrero de copa:
naipes que llegan por popa
y en proa ya no son nada.
Sonoro y desafinado
violín que nadie veía
mientras el genio tañía
notas de acento asombrado.
Televisiva nariz
que alberga ya una mortaja.
De luto está la baraja.
Ha muerto Juan Tamariz.
#SafeCreative Mina Cb
martes, 18 de agosto de 2026
TREGUA
Se atemperan los calores
aunque dicen los expertos
que no los demos por muertos
aunque las noches, señores
y señoras son mejores
con los balcones abiertos
y con los cuerpos cubiertos
por ligeros cobertores.
El día se acorta un poco
y cuando vas al trabajo
ni te vas pelando el moco
ni hace calor del carajo.
Aunque tras tanto sofoco
el listón está muy bajo.
#SafeCreative Mina Cb






