LAS GLORIOSAS TARDES DE INDURAIN
Que no existía el Feisbu ni nos hacía falta. En fin, ni el Feisbu ni internet. Al menos como ahora. De hecho, creo que ni las cámaras digitales existían. Y, de hacerlo, no le daba a cualquiera para una.
Pero nada de eso nos hacía falta, porque aquellas gloriosas sobremesas se nos quedaron en la memoria como el Hola don Pepito. Y eso ya no nos lo quita nadie.
Me acuerdo de una vuelta a Navarra en que mi cuñado anduvo trasteando con la organización. “Hay un chaval muy alto que promete”, nos decía. Pero claro, en los tiempos de Perico prometía todo el mundo. Porque después de ver a un español vestirse de amarillo en París la cosa ya no tenía vuelta atrás. Y el chaval era del Reynolds, que era nuestro equipo, y además de aquí.
Y así comenzó todo, con esa escapada tonta con Ciapucchi que lo vistió de amarillo en Val Louron. Fue en el 91 y con el mismo maillot entró en los Campos Elíseos y se subió al pódium con el leoncito del Crédit Lyonnais. Y durante cinco años, cinco, los navarros y navarras nos quedamos sin siesta el mes de julio por culpa de las ruedas lenticulares de Miguel, que rodaba con el pañuelico rojo el día de San Fermín. Y aprendimos lo que eran un sprint y una pájara y una meta volante. Y les cogimos manía a Rominger y a Bugno. Y botamos del sofá cuando doblaba a sus rivales en las contrarrelojes. Y coreamos, dando botes, el grito de Induráin, Induráin a ritmo de bombo de charanga después del chupinazo. Y cuando ya ganó también el Giro al rosado de Murchante lo empezamos a llamar Induráin. Y nos sentimos orgullosos de compartir con él terruño, y de que un tío de aquí, aunque fuera un poco sieso, llevase el nombre de Navarra por el mundo de una forma tan gloriosa. De que nos representara. De que nos pusiera en el mapa. Y de que lo hiciera, además, con tal modestia y generosidad. De que cediera las victorias de etapa a sus compañeros de aventura. De que hiciera partícipe de sus éxitos al equipo. De que tuviera ese pedazo de actitud ante cualquier rival. De que ocultase el sufrimiento. De que no culpase a nadie de sus errores o desgracias.
De que fuera, en definitiva, un campeón de los que marcan una antes y un después. De los que hacen escuela. De los que asombran.
De los que no se olvidan.
#SafeCreative Mina Cb
Los cuentos de Minina
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
viernes, 10 de julio de 2026
jueves, 9 de julio de 2026
LUZ
Luz se ha hecho mayor. Tanto que he tenido que comprarle otra maceta. Llegó a mi vida en diciembre y de improviso y la verdad es que no daba un céntimo por ella. Jamás una planta me soportó durante tanto tiempo, ni siquiera aquel pobre rosal que me regaló el amor de mi vida y que se acabó secando o ahogando, no sé bien, en un sabio pronóstico de lo que iba a suceder con esa relación.
Pero Luz aguanta, frondosa y expansiva, en un piso chiquito con más bien poca luz. Y en el balcón, a la sombrita. Hace poco le compré un fluflú para que no se me achicharrara y la rocío varias veces. Hablarle no, que después de lo del loro ya sufrieron bastante los vecinos. Aunque le digo guapa. Vamos, porque lo es. La más guapa del barrio. En fin, qué digo del barrio, la más guapa del mundo. Mi Luz, con sus hojitas verdes y su alegre presencia. Mi Luz, que fue un regalo de los buenos, de los que valen, de los que se hacen desde el corazón, sin el objeto de obtener algún favor a cambio.
Es por eso por lo que creo que no ha muerto.
#SafeCreative Mina Cb
miércoles, 8 de julio de 2026
LA SABATER
Me ha cortao la digestión
de la cena la noticia.
Que va a venir la Leticia,
y no es en esta ocasión
esa estilosa regente
que para el Opera Prima
hasta Tudela se arrima
educada y diligente
sino la otra, la marchosa,
la rubia recauchutada,
la que canta más bien nada
y cobra cual virtuosa,
la que amenizó con ganas
a medio día, alegría,
a aquella chiquillería
que hoy en día peina canas,
la muchacha pizpireta
que al crecer les dijo sí
al bótox y al bisturí
y, echando a la vida jeta,
cual diva del elepé
se luce de gala en gala
disfrazada de chavala
y montando el paripé.
Y a ver, que a mí me parece
que si una peña o un bar
la desean contratar
le paguen lo que establece
pero me infla la neurona
que regula la cultura
pagarle a esta criatura
el tinte y la silicona.
Me jode, y lo hago saber,
que malgasten mi dinero
en llenar el monedero
de Leticia Sabater.
#SafeCreative Mina Cb
martes, 7 de julio de 2026
EL VALLADO
Ya están aquí, ya se huelen
por las calles las costillas.
Ya preparan las cuadrillas
sus cuartos. Ya se remueven
los armarios donde tienen
camisa, faja y pañuelo,
solaz, reposo y consuelo
tras todo lo disfrutado.
Ya están poniendo el vallado.
Tudela ya mira al cielo.
#SafeCreative Mina Cb
Imagen: Cesar Ridruejo
lunes, 6 de julio de 2026
(DE LEIVA)
Hay lugares
en donde siempre hay un refugio,
un hábitat íntimo
en el cual una puede desnudarse,
cerrar los ojos y sentirse a salvo,
hacerse melodía y olvidar el mundo
tarareando en bucle
canciones escuchadas ya un millón de veces
mientras ruedan las lágrimas
por todo lo perdido
y brota la esperanza
de lo que ha de llegar.
#SafeCreative Mina Cb
domingo, 5 de julio de 2026
TORMENTA
Dicen que tras la tempestad viene la calma,
pero la calma es algo pasajero;
se ve turbada turba por tan solo una mirada,
una voz, por una queja, por los celos.
Estabas tan segura de ti misma,
habías puesto en orden todos tus sentimientos
y te hallabas feliz y confiada.
Pero oíste esas palabras y sentiste miedo:
Y volaron la paz y la alegría,
y las dudas rompieron esos sueños
que tú habías tejido día a día
y ahora se desplomaban ante tus ojos quietos.
Y no sabías cómo levantarlos.
Por un momento quisiste retenerlos
más te sentiste débil e impotente,
te derrumbaste al ver que estaban muertos.
Pero aún queda en tu vida un rayo de esperanza,
una mano amiga, una voz de aliento,
que te dice, mirándote a los ojos
con sus ojos sinceros y serenos:
¿Qué motivo hay para rendirse ahora?
¿Por qué ahora dudas de sus sentimientos?
Si lo único que quiere es ocultar
lo que tú y yo sabemos que es bien cierto?
Si por tan poca cosa te derrumbas
después de haber pasado ya el peor momento
¿Cómo la tempestad has dominado
si una nube te causa tanto miedo?
#SafeCreative Mina Cb
Marzo del 82
sábado, 4 de julio de 2026
HABÍA UNA VEZ TRES MUCHACHITAS…
Ya me perdonaréis, pero vivo en la luna de Valencia y hasta ayer no vi las imágenes. Pero reconozco que causaron en mí un impacto tal que he tenido que dedicarles unas líneas. Porque ante tal atentado a mi infancia ni un mal pareado me ha salido de la tecla.
Son ellas; Sabrina, Kelly y Chris. Jill no, que hace algunos años que está criando malvas, pero las otras son las genuinas. Las muchachitas que fueron a la academia de policía y les encargaron tareas muy peligrosas, pero yo las rescaté de todo aquello y ahora trabajan para mí.
Pordiosbendito.
Esas tardes de sábado después del Aplauso y Vacaciones en el mar. Esa previa a los apretujones de la entrada al Aladino. Esas quedadas en casa de mi amiga Inés, que tenía tele en color y las podía ver a gusto. Ese echar horas con el secador y el cepillo redondo para llevar el pelo como ellas. Ese morderme la parte interior de las mejillas para emular sus pómulos. Ese desabrocharme dos botones para parecer más sexy. Ese amar el riesgo, la carrera en tacones y al final la desesperada rendición del malo, la liberación del rehén, la desenfadada charla en el despacho con Bosly, las copichuelas y el interfono emitiendo la sugerente voz de Charly, al que nunca se veía pero que siempre estaba acompañado de alguna tiarrona.
Que sí, que muy machista. Que sí, que muy cosificador. Que sí, que muy lo que te dé la gana pero yo quería ser como ellas. Todas queríamos ser como ellas. Y llevábamos en las carpetas su póster del Super Pop y las venerábamos como a auténticas divas. Y es por eso que al ver ayer la foto dije nononoesposiblenoipuedenserellas. Y me las imaginé al coincidir, un millón d eños más tarde, habituadas a verse ante el espejo divinísimas, por el progresivo al tiempo que devastador efecto de la cirugía, mirando a la otra y pensando, “joder, ¿también yo estaré así?”, mientras se daban besos y se decían las unas a las otras lo bien que se encontraban.
Y mira, de verdad que, después de tantos años, si me las cruzase por la calle lo mismo hasta eran ellas las que querrían parecerse a mí.
#SafeCreative Mina Cb






