CONTRADICCIÓN
Ayer, que podía quedarme
más rato de terraceo
a las nueve y media estaba
el los brazos de Morfeo.
El domingo, y aún sabiendo
que ya se podía ir fuera
en lugar de ir al Moncayo
me acerqué a Castildtrierra.
Y esta noche, que a las cuatro
no podía pegar ojo
en vez de echarme a la calle
me he puesto a hacer un bizcocho.
Y es que basta que me dejen
estar más rato en el bar
para que a las nueve en punto
me apalanque en el sofá.
Y basta que me permitan
ir de excursión al Aneto
para que a mí se me antoje
patear los sotos del Ebro.
Y basta que a la Chivite
le hayan jodido la alerta
para que a una le entren ganas
de quedarse en casa quieta.
Y es que, seamos sinceros:
lo que de verdad motiva
para querer hacer algo
es que alguien te lo prohíba.
#SafeCreative Mina Cb
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
miércoles, 12 de mayo de 2021
martes, 11 de mayo de 2021
ALIVIO DE LUTO
Veo Madrid
en alivio de luto
estallando de gozo entre litronas
mientras se agotan las reservas hoteleras
tras meses de patrullas
amurallando regiones,
amonestando noctámbulos,
velando por nuestra salud
a golpe de sanción
o premiando con horas de recreo
nuestras buenas acciones
como niños de escuela.
Y me digo que igual soy yo,
que ya no tengo claros los conceptos:
Creí que libertad era otra cosa.
#SafeCreative Mina Cb
lunes, 10 de mayo de 2021
TUTORIALES
(Papá Manitas)
Me levanto y amenaza lluvia. Echo una mirada al gran barreño que lleva sobre la encimera desde ayer. Salgo al balcón y compruebo que la amenaza se ha materializado. Llueve y el día está desapacible. Debe ser el Universo, que se confabula contra mí para que me ponga manos a la obra.
Vacío el agua del barreño y la miro con resignación. Con lo que a mí me gustaba el bricolaje y ahora me da pereza todo. Tanto que hasta ayer no la saqué del embalaje para remojarla. Y eso que llegó el miércoles. O el jueves, no me acuerdo. Y que la vieja llevaba rota ni se sabe. O sea más de cuatro meses fácil. Que hasta que el otro día no salió la ropa sin centrifugar ni caso. Pero claro, cuando el problema se agrava pues algo hay que hacer. Y me dije: Ya lo miro. Y aún pasó una semana antes de que desmontase el filtro y sacase un guante y problema resuelto. O sea que lo de la goma todavía me corría menos prisa. Pero me dije: "Como se traga un guante se traga un sujetador. Y con el aro ya está montado el chandrío". Así que llamé al servicio técnico y perdí la pieza. 40 pavos de vellón. De modo que le dije que no mandase al técnico. Que ya me había tocado cambiar alguna. Que la cosa, según recuerdo, daba un poco por culo pero si hay que hacerlo se hace.
Así que me puse a ello. Me senté ante la lavadora, desmonté la goma vieja y empezó la aventura. Tras varios intentos baldíos recurrí a los tutoriales de YouTube y entendí dos cosas: la primera, que los vídeos que cuelgan las marcas oficiales son en realidad para que llames al técnico; y la segunda, cómo hay gente que puede empezar a beber alcohol a las diez de la mañana.
De modo que le di al neuronamen y tecleé: “Cambiar goma de lavadora”, sin especificar la marca, y hallé un canal en el que un señor muy majo explicaba, paso a paso, cómo llevar el proceso a cabo sin necesidad de desmontar medio aparato con un destornillador del que no dispongo, como hacían los de la casa comercial.
Esto sí, me dije. Me coloqué ante el aparato y, siguiendo las instrucciones de “Papá Manitas”, encajé la parte interior (esa que según la marca había que colocar tras desmontar el frontal, pero que en realidad se podía instalar dándole la vuelta como un calcetín) a la primera. Me quedaba el engorro de la brida, que el propio instructor recomendaba ceñir con ayuda de otra persona, pero que yo intenté sola sin éxito. A esas alturas no llovía y había liado a un amigo para que me echase un cable, de modo que me fui a dar un paseo. Tras la comida y la siesta, y como el aprendiz no daba señales de vida, me dije que no iba a ser yo memos que el del vídeo, que había colocado la sierga solo, y me lancé de nuevo a la aventura, probando una estrategia un tanto obvia pero que funcionó. Acto seguido encajé la parte exterior del fuelle, la aseguré con la brida, conecté el aparato, comprobé que funcionaba y a continuación recogí la herramienta y me serví una Voll Damm.
Fin del tutorial.
#SafeCreative Mina Cb
domingo, 9 de mayo de 2021
TARDE DE DOMINGO
Ser la pieza del puzzle
que procedía de otra caja,
el raro privilegio
que engulló a la belleza,
la desbocada fiera
sin dueño ni guarida,
errante,
solitaria,
atravesado a veces
el corazón salvaje
por el agudo filo de la soledad.
#SafeCreative Mina Cb
Imagen de Graciela Gheraldine
sábado, 8 de mayo de 2021
EL DELITO DE LA MUSICA
Hace algo más de un año, cuando se decretó el confinamiento y hasta la liga se paró los descubrimos. Empezaron a manifestarse tímidamente en los balcones, a las ocho, después de los aplausos, y entonces nos dimos cuenta de que los teníamos al lado, en frente, arriba… Tomamos conciencia del nivel que había alcanzado esa niña repelente que de pequeña nos daba la tabarra con el violín o con la flauta dulce. Y esperábamos ansiosos el momento en que salieran a la ventana con su instrumento para demostrarnos que no todo era horror y muerte y que el ser humano, aparte de salvar vidas, también podía crear belleza con sus manos. Y se convirtieron en héroes, como los sanitarios, y hay quienes los grababan y colgaban en Facebook o en Instagram sus actuaciones cada tarde.
Claro que para entonces ya muchos lo sabíamos. No hay que olvidar la batalla que se libró para que el conservatorio siguiera funcionando con cierta dignidad, dando así a la ciudad un buen puñado de músicos de gran talento que a veces se quedaron y otras se tuvieron que marchar. Músicos que no siempre eligen las vías oficiales, tanto parta formarse como para dar después salida a su talento. Y así, y mientras esto ha sido posible, los músicos han utilizado algunos locales públicos para compartir su pasión y sus conocimientos, enriqueciéndose así los unos a los otros y mezclando estilos, con lo que ello supone no sólo a nivel artístico sino también de integración y convivencia. Recuerdo una noche en concreto, hace tres veranos, en que coincidieron en cierta terraza unos gitanos y varios componentes de algunos grupos musicales tudelanos de distinto pelaje y pude ver, emocionada, cómo un chaval pop de veintipocos atendía, casi con devoción, a las indicaciones de un guitarrista de flamenco de esos que no han pisado una academia para después coger el instrumento y, torpemente y muerto de vergüenza, tratar de componer unos acordes. Le siguió en la ronda un melenudo de familia musical, también en la veintena, que hace rock, y luego el incombustible Juani Bones, que lo mismo te cantaba a Sabina que se marcaba un tema de los suyos.
Unas semanas antes, o después, en otro garitro tudelano, el mismo guitarrista flamenco dejó a la clientela muda marcándose una improvisación del “Entre dos aguas” con una guitarra eléctrica y el acompañamiento de un bajista zurdo. Fueron esos años en que podías empalmar un sábado de concierto en concierto (siempre en locales públicos y con músicos de aquí) y luego acabar de guitarreo en la terraza de Kule hasta las once y después de tertulia hasta que se terciara.
Pero lo mejor no era eso: lo mejor es que podías presumir. Que podías traer gente de fuera y llevarlos por ahí para enseñarles el talento que hay en este pueblo. Y decir: “Mira, son amigos míos”. Que podías enorgullecerte de pertenecer a una ciudad que valoraba el arte y la cultura en todas sus vertientes, que no han de ser tan sólo las oficiales. Y que vivías en un barrio hermoso, mestizo, creador y hasta bohemio.
Hace ahora dos años que todo eso acabó. Lo primero fue la suspensión de un concierto programado por un bar de Herrerías, justo después de la victoria de Navarra Suma. Que algunos nos lo veíamos venir. Lo del apagón cultural quiero decir. Y luego el ninguneo de ciertos actos que se habían venido celebrando con anterioridad. Y para terminar el Covid, que junto con una nueva normativa que lleva al límite la aversión por la música en la calle, han convertido en un delito toda manifestación musical que no venga avalada por permisos oficiales.
Una pena.
#SafeCreative Mina Cb
viernes, 7 de mayo de 2021
LA CAUSA Y EL ORIGEN
Recuerdo
cuando culpaba a Dios,
al destino, a los astros,
a mi padre, mi madre o mis hermanos,
incluso a mis amigos…
Recuerdo
cuando buscaba fuera las respuestas
y estaba convencida
de que el pasado era la causa
de todas las catástrofes.
Cuando el mundo se hundía a cada instante,
y llorar era origen y destino
y tan sólo la tinta salada,
desleída y borrosa
curaba las heridas.
Y ahora
miro al cielo
y sé que el sol es rey
y que yo soy la culpa,
la causa,
la respuesta,
el destino, el origen
y la tinta salada
y que vivir es hoy.
#SafeCreative Mina Cb
FERIAS Y FIESTAS
Acabo de leer la normativa que regirá las ferias y fiestas patronales en La Rioja (la de Navarra aún no ha salido) y he tenido que mirar el calendario un par de veces para asegurarme de que no era 28 de diciembre. Que para mí que de esta mañana a ahora lo han cambiado, porque esta mañana creo haber leído la palabra “chupinazo” y ahora ya no está. Y donde la palabra “chupinazo” venía, en el mejor de los casos, un aforo limitado a diez metros cuadrados por persona hasta un máximo de mil. Personas, claro. Y yo, que tengo más ganas de blanco y rojo que un político de pillar sillón, me he empezado a imaginar la plaza con una sola charanga, con los miembros esparcidos por los balcones para no restar sitio al populacho, y luego al personal con el katxi y cuatro o seis vasos de plástico sobre un carrito de esos de servicio en el que irían además el gel y todas las mandangas profilácticas, sirviéndose con guantes desechables para luego dar un empujón al carro y enviárselo al otro miembro de la cuadrilla. Que lo bueno es que mira, calor no pasarán, pero claro, no es lo mismo. Y las hostias que va a haber por coger sitio como no se asigne por Internet. Y si se asigna por medio digital os aseguro que se acaban las entradas antes que las de un concierto de los Rolling.
Lo de las ferias y los accesos a las atracciones también tiene su aquél, porque habrá una calle marcada para cada dirección. Que a los adultos nos parecerá una tontería, pero que se lo cuenten a la chiquilla de doce años que no va poder planificar un encuentro casual con el chico que le gusta (a esa edad controlas la hora a la que él y sus amigos vuelven de la feria hasta sin Instagram) y así poder llevárselo a la Revoltosa. Que esa es otra. De la Revoltosa no dice nada porque sólo hay aquí, pero me imagino en el kiosko al Igor con la batuta y luego tres o cuatro instrumentistas. O al Toquero emitiendo desde un altavoz la melodía mientras se hace un selfi para colgarlo en Facebook. Y solamente tres corredores que habrían reservado plaza y todos en la misma dirección para evitar encontronazos. Y las verbenas con los jóvenes bailando a dos metros, como cuando los yeyés, y los abuelos marcándose los pasodobles con una distancia entre los bailadores como para que pase un tren. Y el gel hidroalcohólico en los bares de las peñas, con el peligro que puede tener si lo confundes con vodka, o lo resbaladizo que es cuando se cae al suelo.
Y sobre todo lo de no poder consumir fuera de las zonas establecidas. Que unas fiestas sin ir arrastrando el katxi de cerveza por la calle durante horas no serían lo mismo. Y eso por no hablar del bocata que te compras en la feria para irte a ver los fuegos a la campa de junto a Ribotas. O lo de las meriendas de la plaza, que lo mismo te pillan los forales con la tartera de ajoarriero por la Avenida Zaragoza y te meten un multazo del copón.
Vamos, que no sé si habrá fiestas, pero si las hay y van a ser así como que prefiero irme a ver chorbos en pelotas a una playa nudista de Almería.
Eso sí, con mascarilla.
#SafeCreative Mina Cb






