EL POETA
Le gustaba imaginar a aquel poeta que sus versos podían hacer las veces de filtros de amor. Y por eso los remitía a sus amadas, de forma anónima, un romántico goteo de anónimos mensajes que tenían como finalidad la de ir encandilándolas sílaba a sílaba. Pero aunque sensible hasta el extremo, el poeta no era lo que se dice un adonis. Y cuando al fin se producían los encuentros, su aspecto físico las desilusionaba. Y le decían que era un ser excepcional, pero que a quien ellas amaban era a otro. Y él se lamentaba de ser poeta en vez de brujo. Y de ser excepcional en vez de irresistible. De no ser, en suma, uno de esos patanes asiduos de tabernas y pendencias que iban de flor en flor, llevándose de calle a solteras y casadas. Y al fin cesó en su empeño de perseguir doncellas. Aunque siguió viviendo con el alma enamorada. Sólo que ya no hacía llegar a nadie sus escritos. Y los guardaba. Y se evitaba de este modo el sufrimiento de que ellas lo rechazaran una y otra vez.
Alguien encontró sus versos. Al cabo de los años. Cuando él ya había muerto. Y entonces fue cuando se hizo famoso. Y cuando otros casanovas empezaron a servirse de las palabras que él había escrito para seducir a todas esas mujeres a las que jamás pudo tener.
#SafeCreative Mina Cb
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
lunes, 12 de octubre de 2026
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