jueves, 24 de septiembre de 2026


 

¿Y SI FUERA LA ÚLTIMA?
(el corazón de Estaciones)

Desde luego que hay muchos. Y muy importantes. Y multitudinarios. Y legendarios, además.

Un montón. Hay un montón. Tantos que toca a más de uno por día. Alrededor de mil, que ya se dice pronto. Y por todo, además. Los hay en pueblos grandes y pequeños, en ciudades de todos los tamaños, en secarrales, en orillas de playas, en valles, en desiertos, en plazas mayores, en ruinas, en polideportivos...

Los hay grandes y chicos, brutales y modestos. Los hay de rock, de pop, de indie, de jazz, de blues, de folk, de heavy metal, de músicas locales. Los hay organizados por las grandes productoras, por la administración o hasta por pequeños grupos de chalados que convencieron a alguien para invertir en ello.

Como Estaciones.

“¿Oye? ¿Y si hacemos uno de estos en el pueblo?”

Con frases parecidas es como empiezan todas las grandes aventuras. Con quimeras paridas en la barra de un bar que se ponen después sobre una mesa y se valoran. Y convenciendo a gente para que se implique. Y luego, bueno, ya se sabe, buen rollo y muchas ganas de echar horas y de negociar. Porque estas cosas no salen porque sí. Salen porque todo el mundo aporta y hay algunas ideas que prosperan y otras que no. Y ahí entra la generosidad de decir que el proyecto es común y el resultado es lo que importa. Y al final ya ves: trece ediciones en cartel por las que han pasado los mejores. Y no es por el guarismo de este año sino por el riesgo que conllevan todas las burbujas (y la de los festivales es una) de convertirse en nada que los organizadores lanzan un SOS.

¿Y si fuera la última?

¿Y si el pequeño festival acabase devorado por el dragón de las grandes productoras? ¿Y si el presupuesto no diera para cabezas de cartel potentes? ¿Y si la falta de interés de las propuestas acarrease una importante disminución de la asistencia que a su vez motivase una oferta aún menos atractiva? ¿Y si esta situación hiciera mella en el ánimo de un equipo que lleva tantos años trabajando en el proyecto?

¿Hace falta que te diga lo que pasaría entonces?

Vale. Aun así, te lo digo. Pasaría que las financiaciones no se gestionan con entusiasmo sino con dinero. Y que nuestro querido festival local, ese del que nos sentimos tan orgullosos cuando viene alguien de fuera, se convertiría en un bonito recuerdo. Y que ya sé que los hay más importantes, y más grandes, y más chupis. Y donde va gente más guay y más moderna. Y puedes ver en una tarde a un montón de grupos tocho. Pero tienes que irte hasta atomatrporculo y si no dispones de una furgo donde pasar la noche la broma te cuesta un pastizal. Y además no conoces a los camareros ni te puedes echar una caña con el organizador y luego, a las tantas y cuando ya no aguantas ni un segundo más en pie, pillar el bus y caer en tu cama como un fardo.

Eso no tiene precio y lo sabemos. Así que enróllate y compra ya tu entrada. Porque el corazón de Estaciones eres tú.

Y eso también lo sabes.

#SafeCreative Mina Cb

No hay comentarios:

Publicar un comentario