LA BOLA NEGRA
Ahora que todo el mundo habla de ella, no creo que La bola negra sea una película.
Es una experiencia. Un viaje en el tiempo. Un ejercicio de honestidad y valentía que trata con naturalidad de algo que rara vez se trata naturalmente. Es un relato de amor y hombres valientes en una España donde el valor no se demostraba con actos sino con adhesiones. Es la confirmación de que los tiempos cambian y el mundo evoluciona, por mucho que les joda a algunos. Es una cinta de visión imprescindible en estos años de vuelta a las andadas. Es el reflejo de la integración de una clase perseguida y marginada. Y es un homenaje a Lorca, a su obra y a este idioma nuestro tan maltratado a veces.
La bola negra es pura poesía. Y no por el poeta sino por su propia factura. Por la belleza de sus imágenes, por ese exquisito guion y porque retrata el amor entre dos hombres con una elegancia y una delicadeza que hace que te estremezcas de emoción en el asiento. Y también por todas las historias secundarias (la hermana, la madre, el italiano) que nos muestran algunas de esas individuales realidades que han de permanecer ocultas. Y, sobre todo, porque es una obra necesaria y potente, hermosa y triste y hasta sobrecogedora. Una de esas vivencias que se agarran a la piel y te dejan como huérfana, pegada a la butaca reponiéndote cuando terminan, y te acompañan durante muchas horas tras haberlas disfrutado, vibrando en tu interior como lo hace el sonido de un arpa tras haberse detenido el paso de los dedos.
#SafeCreative Mina Cb
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
miércoles, 30 de septiembre de 2026
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