jueves, 14 de agosto de 2014



FIERAS

Somos fieras…
Ayer fuimos amor
y hoy somos animales a la caza…...
Afilados colmillos,
puntiagudas garras,
poderosas mandíbulas voraces e insaciables…

Somos fieras…
Taimados predadores
que acechan en lo alto, silenciosos…
Pupilas dilatadas,
aliento contenido,
y los músculos prestos para el último salto…

Somos fieras…
Ayer nos devoramos,
amantes dentelladas pasionales…
Hoy se erizan las crines
y se arquean los lomos
y aúllan las gargantas furibundas...
                                             ...Es la guerra.

#SafeCreative Mina Cb

miércoles, 13 de agosto de 2014



AL DÍA SIGUIENTE

Volvió a sentirse mujer después de varios meses de lágrimas y encierro. Se entregó de nuevo y de lleno al apasionante juego de la seducción y se sintió como una quinceañera efervescente. Se compró ropa y se cortó el cabello, y hasta se puso tacones para la primera cita, una cena íntima en un local romántico durante el transcurso de la cual pudieron constatar que tenían muchas cosas en común. Muchas, que no todas. Porque en ese encuentro descubrió en él un par de defectillos que le alejaban algún que otro kilómetro de lo que ella había imaginado. Pero se dejó llevar por sus encantos, su conversación y esa amabilidad que tanto la había incomodado en un principio, y al final acabó cayendo entre sus brazos, una noche un tanto insulsa y previsible en la que él dio el alma mientras que ella no hizo sino poner el cuerpo; una experiencia frustrante que, lejos de reconciliarla consigo misma, no hizo sino devolverla a ese periodo alocado y vacuo de la adolescencia, en que su autoestima se medía por amantes y no por guiños hechos a sí misma desnuda ente el espejo. De modo que a la mañana siguiente lo despertó con un beso y un café y le dijo que había sido muy bonito.

Y se marchó para no volver jamás.

#SafeCreative Mina Cb

martes, 12 de agosto de 2014



SECRETOS

Debería existir en los armarios del alma un lugar especial donde guardar los secretos. Un bello cajón bien ajustado, forrado de terciopelo negro y con departamentos aislados entre sí; ligero y silencioso, que se deslizase suavemente por las guías para permanecer herméticamente cerrado sin necesidad de que ninguna llave hubiera de resguardar su contenido; un receptáculo estanco donde las palabras y las imágenes descansasen, dulces o amargas, añejas o novedosas, sabedoras de que ninguna circunstancia de la vida se atrevería a importunarlas.

Debería existir un lugar inaccesible donde recoger todas esas confidencias que alguien nos ha contado en un momento de amargura o desamparo y que a veces, de puro sorprendentes, nos cuesta tanto no compartir con otros. Por eso y porque en ocasiones las confesiones son de una tal dureza que se hace difícil soportar el dolor en soledad. Pero hay que hacerlo, puesto que los secretos nunca deben ser transferidos más que por unos labios. Y una vez han sido lanzados a la atmósfera, o guardados en la retina, su eco ha de ser borrado para siempre, y se han de encerrar, como piedras preciosas, en lo más profundo de nosotros mismos. Y hasta hay que olvidarlos si hace falta para evitar su difusión. Porque un secreto no es sino el resultado de un momento de debilidad o de zozobra, de un vahído del ánimo que nos empuja, casi sin sentirlo, a depositar en otras manos nuestra congoja, nuestra sorpresa… nuestra vulnerabilidad. Y aunque a menudo nos arrepintamos de habernos dejado llevar por la angustia y haber mostrado a alguien el interior de nuestras almas, también es cierto que estas confesiones, además de aliviar el peso de nuestros corazones, llegan a crear con los receptores de la información mágicos vínculos que, a menudo, ni la muerte consigue destruir.

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 11 de agosto de 2014



MUERO SIN TI

Muero sin ti…
Se me apaga la vida a cada paso,
se me consume el cuerpo lentamente,...
se me agota el espacio en los pulmones.

Muero sin ti…
Margarita y sus frágiles camelias
se agostan, silenciosas, en el vaso
mientras Armando juega al Casanova.

Muero sin ti…
ridículo en los tiempos que vivimos
morir de amor en vez de de un infarto,
o de una colisión en la autopista.

Muero sin ti…
Ya sé que no me pega ser tan ñoña;
pero aquí cada cual tiene su vicio
y el mío, de momento, aun eres tú.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 10 de agosto de 2014



LA MANICURA

Se había propuesto pintarse las uñas. De hecho, hacía meses que el frasco de esmalte que le habían regalado en una de esas reuniones de asociaciones de consumidores a las que asistía muy de vez en cuando dormía en el interior del estante del baño, pudriéndose entre pinceles, brochas, lápices perfiladores y demás aparejos. Llevaba la manicura a medio hacer cuando la idea la sorprendió,... intempestiva y reveladora como de costumbre, y salió de estampida hacia el ordenador antes de que las palabras huyeran de su cerebro y se disiparan en el maremágnum de su inagotable imaginación. Le salió un poema hermoso. Un poema de amor, de esos que ponen a todo el mundo los pelos como escarpias. Un poema sentido y sugerente, cargado de dulzor y de amargura, como corresponde a la descripción de una pasión secreta que seguramente nunca llegaría a consumarse. Un poema que nunca nadie leería. Porque se consideraba una escritora mema y cursilona que mantenía en secreto su afición, sin perder, eso sí, la esperanza de ganar en el futuro uno de esos concursos a los que algún día se atrevería a presentarse.
Guardó el texto en una carpeta y comprobó, horrorizada, que disponía de tan solo un cuarto de hora para arreglarse. Así que se metió en la ducha, se cepilló el pelo, se puso lo más decente que encontró por el armario y salió a todo correr, bajando de tres en tres las escaleras.

Cuando llegó al bar, veinte minutos tarde, sus amigas la esperaban. Impecables, como siempre. Se volvió hacia el camarero para pedir un gin-tonic y se vio a si misma reflejada en el espejo situado tras la barra. A sí misma y a ellas, monísimas todas.

Y se repitió una vez más para sus adentros que lo suyo no tenía remedio.

“Ya perdonaréis- mintió-. He tenido problemas para arrancar el coche”

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 9 de agosto de 2014



EL PORQUÉ DE LA RABIA

Desde luego que es hermoso el amor. Y la primavera. Y las margaritas del campo que se abren con la luz de la mañana y se repliegan, tímidas y cautelosas, al aproximarse las sombras de la noche, ese siniestro fantasma bajo el amparo del que moran criaturas malignas y enigmáticas, pero sin cuya presencia las pobres flores se achicharrarían de calor, las mareas dejarían de existir y la naturaleza se volvería del revés. Y es que la noche es tan necesaria como el día, aunque su leyenda negra (y nunca mejor dicho) haya venido siempre acompañada de embrujos, crímenes y delitos de todas clases. Y es por eso que asociamos casi todas las actividades pecaminosas a la noche, y dejamos las más pacíficas e inocentes para las horas de luz. Y así vivimos una doble vida: la exterior de día y la interior de noche. De día trabajamos, paseamos por el parque, jugamos con los niños… y de noche dejamos salir la bestia que llevamos dentro y nos vamos de bares, o al casino, o hacemos el amor… No es fácil imaginar un concierto de los Sex Pistols a plena luz del día, o a Edgard Alan Poe escribiendo sus asesinatos de la calle Morgue sentado en un banco del parque una soleada mañana de domingo mientras las niñeras empujaban sus cochecitos de capota.

Todos somos día y noche. Luz y oscuridad. Todos los somos. Y el que no lo sea que se vaya sometiendo a un psicoanálisis. Pero todos ocultamos, o intentamos ocultar, nuestro lado más siniestro. Y es por eso que nos gusta leer historias de amor y ver cuadros de paisajes. Y que alabamos y celebramos la alegría. Porque no nos hace pensar. Porque simplemente nos adorna la vida, nos entretiene el pensamiento y nos deja un regusto como de ser los más buenos y los más bonitos del mundo.
Otra cosa ya es leer historias tristes. Porque nos entristecen. Pero también nos gustan, quizás porque nos hacen sentir acompañados en nuestra propia desgracia o porque nos recuerdan, a veces, que hay quien está peor que nosotros. Y porque la tristeza despierta la añoranza, y desata las lágrimas, que son a menudo un balsámico calmante del espíritu. Y porque el dolor nos une. Y nos humaniza.

Pero ¡ay! cuando se mientan la cólera y la rabia… Y sobre todo si van acompañadas de un soterrado deseo de venganza. Entonces a todos nos sale ese pedazo de santón que llevamos en la conciencia y nos erigimos en paladines de la compasión y la indulgencia, y tiramos de las orejas a aquél que, enrojecido y furibundo, escupe sapos y culebras por la boca. Y a menudo no nos damos cuenta de que la rabia no es sino la noche de los hombres, el lado oscuro, el pérfido elemento necesario que en ocasiones nos sacude y nos pone en movimiento, y nos empuja a rebelarnos contra aquello o aquellos que nos están hundiendo en la miseria… a veces contra gentes que ponen sobre un tablero imaginario nuestras vidas y juegan a ajedrez con nuestros destinos. Gentes como nosotros, de nuestra misma condición, elaborados de la misma pasta. Gentes que saben, porque también ellos tienen sentimientos, el sufrimiento que sus conductas pueden llegar a causarnos. Pero que por nada del mundo rompen el tablero y dicen se acabó, sino que continúan, un movimiento tras otro, condenando nuestras vidas a un inmisericorde jaque al rey del que ni la magia de Harry Potter puede salvarnos. Gentes que aman, y para las que las margaritas, las mareas y la primavera también existen. Como para nosotros. Y que las disfrutan con la misma intensidad. Y que no tienen ningún derecho a jugar con nuestras vidas. Ni con las mareas. Ni con las margaritas.

Es por ello que la rabia existe.
Porque existen ellos.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 8 de agosto de 2014



RABIA

Que mi dolor te alcance y te traspase
y te atrapen las garras de la pena
y que no halles consuelo, y se transformen...
el día en noche, la quietud en guerra.

Que todos los segundos de tu vida
se tiñan de carmín sanguinolento.
Que no encuentres la paz, que te persigan
el pánico y la angustia incluso en sueños.

Que no se apaguen nunca los quejidos
que atormentan tu pérfida conciencia;
y que seas consciente a cada instante
de la maldad que corre por tus venas.

Que la sombra del daño que has causado
te envuelva en las tinieblas para siempre…
y que el pesar te cele, te acompañe
y te guarde hasta el día de tu muerte.

#SafeCreative Mina Cb