LO DE LOS TETONES
Dicen que las opiniones con como los culos, o sea que cada quien tiene el suyo, y con esto de la movida de las Norias y los Tetones mi criterio difiere bastante del de la mayoría del rojerío, que creo que van un poco despistados.
Me explico desde el principio:
Al dictarse la prohibición de acudir a las Norias con carpas y demás elementos abandonables, ciertos sectores se rasgaron las vestiduras y no tardó en oírse aquella frase de “Nos quieren quitar la fiesta”, como si ese día fueran a confinar a la juventud en plan Coronavirus. Y no. Lo que se pretendía desde medio ambiente era meterle mano a un enojoso asunto que ningún alcalde (porque todos han sido hombres) había tenido los huevos de solucionar. Porque prohibir el uso de las Norias como un vertedero era algo con lo que a todas las corporaciones les hubiera gustado hacer pero ninguna ha hecho, bien por la imposibilidad de dictar una prohibición o por el carácter impopular de hacerlo.
A lo que voy. El caso es que entra medio ambiente y la culpa, claro, es de la Chivite que nos odia. Y la juventud, que para lo de la fiesta es muy de echar la carne al asador, se moviliza crenado un perfil en Instagram en el que alguien publica una nota introductoria muy bien redactada, con sus puntos, sus comas, sus tildes y sus “ques” en vez de “kes” (muy sorprendente, oiga) en la que se propone buscar una ubicación alternativa que no reste al evento la esencia de barro y blablablá. Que casualmente quien está al mando puede ser alguien cercano a la ideología que preside el consistorio pero hasta aquí voy a escribir porque no quiero delatar mis fuentes.
Los días pasan y se cuelga en la página más información a través de comunicados redactados con menos esmero que el primero, pero en los que se va dejando ver una consigna:
Que este año hay que limpiar.
Y no lo dice el alcalde ni la Chivite ni los de medio ambiente. Lo dicen los cabecillas de la iniciativa, tal vez (dada su tendencia) por darle en el morro a la presidenta de la comunidad. Porque claro, el alcalde, supuestamente, se ha quitado de en medio tras la fachaleta que le había producido lo de la imposición de ciertas normas para festejar en las Norias.
Continúo:
Se decide el lugar y el muyilustre lo autoriza y coloca, como en los años anteriores en la zona de las Norias, contenedores en el soto de los Tetones para que la mocina no deje el paraje hecho unos zorros. Y esta que redacta, que tonta no es, les dice a sus colegas que este año va a ser diferente porque van a limpiar. Y van a hacerlo porque hay un insistente interés en (textual) “dejar todo bien patena”.
Y bien patena no quedó, pero la verdad es que al menos la diferencia entre los años anteriores fue notable. Y me daba un poco de cosa leer los foros de izquierdas en los que el personal alababa la medida de la prohibición como efectiva cuando yo pienso que no. Que no ha sido la prohibición. Ha sido que alguien ha insistido mucho en que el lugar se quedase recogido solo para darle sopas con honda a la Chivite. Y que la peña, según quién y cómo la dirijan, actúa de una forma o de otra. Porque, no nos engañemos, quienes este año recogieron los desechos son seguramente los mismos que en ediciones anteriores emprendieron, tras la fiesta, el camino de regreso sin importarles cómo se quedaba aquel lugar.
En fin… Que bienvenida sea la venturosa novedad, pero yo tengo la mosca tras la oreja.
#SafeCreative Mina Cb
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
miércoles, 8 de abril de 2026
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