EL DÍA MUNDIAL DEL TONTO
Hay jornadas en que suenan
desafinadas trompetas
desde que una se levanta
hasta que al final se acuesta.
Espacios de veinticuatro
horas con su minutaje
en los que a cada momento
te tropiezas con un cafre.
Séptimas funestas partes
de una semana que un astro,
una deidad o un planeta
convierten en puto asco.
Días, en fin, que aún sin ir
en el calendario en rojo
debería festejarse
el Día mundial del Tonto.
#SafeCreative Mina Cb
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
miércoles, 27 de octubre de 2021
martes, 26 de octubre de 2021
“NO INGERIR”
Tengo una duda que me desespera
y me tiene en un vértigo constante
y es saber si soy la única persona
que ha pensado en probar el suavizante.
Lo veo concentrado en su botella,
homogéneo, blanquísimo, fragante,
su densidad viscosa deslizando
ese aroma floral y penetrante.
Y me digo ¿Será dulce cual nube
de algodón de caseta de feriante
o será, como agente disuasorio,
amargo como hiel de maleante?
Aproximo el tapón hasta los labios
y cuando va a llegar el gran instante
me mira de reojo la etiqueta:
“No ingerir”, recomienda el fabricante.
#SafeCreative Mina Cb
domingo, 24 de octubre de 2021
PIANO
Qué bien suena el teclado de un piäno
si la magia de un ángel lo acaricia
convirtiendo la música en delicia
que brota de los dedos de la mano.
Qué bonito saber que el ser humano
puede unir el talento y la pericia
y llevarte entre sones, como a Alicia,
hasta un reino fantástico y lejano.
Melodías de amores y de vino
que cantan a la vida y sus vaivenes.
Nupcias de lo terrestre y lo divino
que de todos reciben parabienes.
Afortunadas bromas del destino
que esconden los vagones de los trenes.
#SafeCreative Mina Cb
sábado, 23 de octubre de 2021
CROMOS
A él le gustaba escribir canciones y a ella mirar cromos en pantallas digitales. Coincidieron en un espacio abierto y sin barrotes un día en que ella iba buscando cobertura y él inspiración. Él se prendó al instante de ella y ella casi de él. Y digo casi porque, pese a que él la llenaba de atenciones y le mandaba cartas y le daba unos besos largos y envolventes que sabían a chicle de sandía, ella seguía pensando en todos los cromos que le quedaban por mirar. A él esta circunstancia no le pasaba desapercibida, de modo que se fue acercando más y más, no con el propósito de acompañarla, sino con la intención de que ella no lo dejase caer en el olvido. Y ella, que era un poco vanidosa, se dejaba hacer, aunque en ciertos momentos le incomodase esa obsesión del otro de habitar su espacio e ir limándole, poquito a poco, ese tiempo precioso de ojear los cromos que al cabo fue robándole a la convivencia, empezando a pasar cada vez más horas en el baño, en el estudio o en los antaño cortos trayectos entre la casa y el colmado de su barrio. Hasta que se empezó a ausentar de vez en cuando durante muchas horas, noches enteras incluso, y él no se atrevía a preguntarle porque lo sabía. Y sabía que le diría la verdad. Que ya le había avisado. Que ya le había dicho que nunca sería suya totalmente, incluso aunque él le diera todo. Y renunciara a todo. Y dejase su casa y su pueblo y a su gente.
Hay personas así.
#SafeCreative Mina Cb
viernes, 22 de octubre de 2021
EL ALCALDE NICANOR Y SU SECRETARIA FLOR
Nos hallamos en pleno Medievo. El alcalde Nicanor accede a su despacho flanqueado por dos hileras de acólitos que le aplauden al tiempo que lanzan pétalos de rosa a su paso. Camina sobre una alfombra dorada con ribetes carmesí qué encargó personalmente al taller que fabrica los tapetes del marajá de la India.
Le espera su secretaria Flor con el café recién hecho
- Buenos días, su Excelencia- dice, inclinándose en graciosa reverencia.
- Buenos días, Flor. Este café está un poquito amargo.
- Uy, disculpe su Excelsidad. Debe de ser por el cambio de azúcar. Ahora mismo lo soluciono.
- Tranquila, no es grave. No como para descontar maravedíes de tu salario al menos. Lo compensarás con una piedrecita en el zapato.
- Gracias, su Magnanimidad. Qué generoso es usted y qué amable.
- Bah, quita, quita… ¿Alguna novedad?
- Estoooooo… Alguien ha escrito “Culo, pedo, caca” en nuestra página de Facebook.
- Uy, eso es gravísimo. Que lo encuentren y le corten la cabeza.
- Pues es que no sabemos quién es, su Reverencia.
- ¿Cómo que no?
- Pues que debe de ser un hobbit.
- Un troll, Flor. Se dice troll.
- Pues eso. Que parece un perfil falso. Sancho el Canijo se llama.
- Sí que suena a falso, sí. Que se pongan con ello los del departamento de informática. Hasta que no den con él no salen del despacho.
- Pero si estaban con lo de las amenazas a Don Pero de Grullo, que ya es la quinta vez que lo ponen a caer de un burro en Twiter esta semana. Y el otro día le dieron una paliza impresionante.
- Nada, nada… que lo dejen de lado y se pongan con lo de la caca. Y en cuanto den con el autor a la mazmorra de cabeza. Y que no le den de comer todos los días que con lo del arreglo del pabellón para gestas y torneos nos estamos quedando sin un chavo. ¿Qué más hay por ahí?
- Pues espere… Mmmmmmmhhhh, elogios, parabienes, la propuesta de hacerle hermano mayor de la cofradía del Calimocho con Marqués de Cáceres y Coca Cola Zero…
- ¿Calimocho con K?
- No, no… qué dice. Con C y Ch.
- Perfecto. Diles que sí. ¿Algo más?
- Puesssss…. Estoooooo… Es queeee…
- ¿Qué pasa?
- Es que hay una cosa… En fin.
- Dime, dime. No temas, sabes que soy hombre de mente abierta.
- Pues es queeeee…
- ¿QUÉ? ¡Habla de una vez, jopetas!
- Es que le han hecho una pintada. Hale, ya lo he dicho.
- ¿Una pintada dicessss? ¿Qué clase de pintada? ¿Y dónde?
- Pues en la plaza del pueblo. Que la hemos tapado con una banderita. Era un dibujo y una frase.
- ¿Un dibujo? ¿Y qué habían dibujado?
- Pues a su Reverencia, mi señor.
- Mmmmmmmhhhh… ¿Y me han pintado guapo?
- A usted es imposble pintarle feo, su Excelencia.
- Entonces ¿por qué la habéis tapado?
- Porque ponía una cosa.
- ¿Qué cosa?
- Una cosa.
- Habla de una vez que me tienes en ascuas.
- Ponía “Nicanor, vete a casa, por favor”.
- ¿Cómoooooooo?
- Como le digo.
- ¿Llevaba firma?
- No, pero todo indica que son los del partido calabaza con pintitas verdes, que siempre usan tinta azul cobalto.
- Que los detengan.
- ¿A todos?
- Sin excepción. Y que les corten la cabeza.
- Disculpe, su Reverencia, pero la decapitación tal vez sea excesiva por un delito tan baladí.
- ¿Baladí, dices? Diez maravedíes menos esta semana.
- Piense usted que ésta va a ser una medida harto impopular. Y que hay elecciones de aquí a un año.
- Mmmmmmmmmhhh… Cierto. Pero no puedo dejar que se me suban a las barbas. Que los arresten y luego ya veremos. Los que no hayan sido a las mazmorras y para los autores algo se me ocurrirá. Que hagan un mural con mi augusto rostro cuando llegue lo del Avant Garde.
- Mejor que la decapitación, va usted a comparar…
- Desde luego, pero no sé qué interés tienes en salvar el cuello de esos insurrectillos. ¿No tendrá algo que ver tu hermana, que es un poco levantisca?
- ¿Mi hermana? No, ni pensarlo.
- Había estudiado Bellas Artes, que me acuerdo que le pintó un retrato al anterior alcalde. Lo sacó favorecido, y eso que no era tan bello como yo.
- Es que nadie es tan bello como usted, su Reverencia.
- Ay, muchas gracias, Flor. Aunque creo que este corte de pelo nuevo no me favorece demasiado. Tal vez lleve al peluquero a las mazmorras.
- ¿Doy la orden, su Excelencia?
- Tal vez más tarde. De momento puedes retirarte. Tengo que leer la prensa. Por cierto, supongo que habréis seleccionado lo que me interesa.
- Por supuesto, su Señoría. El interventor de contenidos ha repasado todo esta mañana y se ha pasado aviso ya a quienes difamaban a su augusta persona.
- Bien hecho, Flor. Recuérdame que esta semana incluya en tus emolumentos una propinilla de diez maravedíes. Y dile al responsable de protocolo que no me lancen pétalos de rosas amarillas. Ese color me da mal fario.
#SafeCreative Mina Cb
jueves, 21 de octubre de 2021
EL APOCALIPSIS ZOMBIE
Cada vez está más cerca y algunos ya estamos preparándonos. Y aquí no vale el acumular comida porque ni el mayor de los arcones puede resistir la duración del ataque de unos seres que viven entre dos y tres años y además soportan medio bien el ayuno. Ni el irse, como dice un amigo mío, a un pueblo de Soria, porque los zombies lo que temen es el fuego y el frío soriano les viene de perilla.
De modo que lo mejor es ponerse en su lugar y decidir de qué quiere ser uno croqueta.
Sí, porque cuando la invasión ya sea un hecho los zombies empezarán a organizarse, que en cualquier grupo hay siempre un listillo que quiere sacar tajada del asunto. Y cuando se organicen acuñarán moneda y los más vivos montarán negocios. Y uno de ellos sin duda ha de ser el restaurante. Claro que como la especie zombie no lleva fama de gourmet, servirán carne cruda, que es lo que, según las pelis, más se lleva en el mundillo de los muertos vivientes. Y si los zombies comen humanos es que son carnívoros, uséase que si les dan a elegir van a quedarse con un omnívoro que, a ser posible, venga con una denominación de origen tipo cliente asiduo del Mac Donalds o la Casa del Jamón y no con un vegano, que al fin y al cabo no es sino un bocadito de espinacas, bastante magro además, que no va a satisfacer las necesidades nutricionales del comprador. Es más, ya veo el negocio extendiéndose hasta la aparición de granjas donde ceben a los mortales a base de jabugo y corderico lechal con patatas panaderas. Y luego colocarlos ahí, en el escaparate, bien sonrosados y lustrosos, para hacer las delicias de los zombies más adinerados, que podrán llevárselos a casa y ponerlos en la mesa en Nochebuena para alborozo de toda la familia mientras que los otros, los veggies, se consumen, Navidad tras Navidad, tras la vitrina del colmado sin que ningún espectro se decida a devorarlos.
Una pena.
#SafeCreative Mina Cb
miércoles, 20 de octubre de 2021
A LA SALIDA DE MISA
Era una soleada de mañana de domingo.
Tú ibas detrás de mí.
Empezaste a tocarme.
Primero un roce en la espalda
y más tarde
colocaste tus manos sobre mis hombros
y comenzaste a besarme al pelo.
Yo no podía creerlo
pero me dejaba hacer
sin formular preguntas.
Nos paramos ante la iglesia,
tú sentado sobre una especie de valla,
la espalda apoyada en una de las puertas,
obstaculizando en parte la salida de los fieles,
y yo sentada frente a ti
sobre tus muslos.
Nos besábamos y reíamos
mientras la gente salía de misa.
Yo no era yo ni tú eras tú,
pero lo parecíamos.
Y me gustaban
tu cazadora de piel
y tus cabellos cortos
y ese aire de adolescentes
a los que trae sin cuidado la opinión de los demás.
Pero lo mejor de todo fue,
sin duda alguna,
que no sentí tristeza al despertar.
#SafeCreative Mina Cb
Imagen: "Green lovers", de Chagall






