miércoles, 30 de septiembre de 2015



ALMAS MIGRATORIAS

Existen pululando por el éter almas migratorias que se instalan en el interior de las personas. No de todas, desde luego, sino de algunas sólo. Y no llegan con ellas; esto es, no las habitan desde el momento mismo de su nacimiento o de su concepción, sino que se acomodan en su interior en un momento dado, cuando se las tropiezan y les parecen idóneas para su propósito. Porque esas almas inquietas y errabundas vienen ya de otras vidas poseídas en pasados recientes y remotos. Son almas sin hogar, que van pasando de un lugar a otro, sembrando de inquietudes (no necesariamente negativas) las existencias de los seres s los que escogen como refugio. Y que desde ese mismo instante ya no vuelven a ser los mismos nunca más. Y se da entonces una situación dual en la persona poseída, porque por una parte saben que ya no se pertenecen a sí mismos, pero por otra se despliega ante sus ojos un paisaje que jamás hubieran sido capaces de imaginar. Y ya no son de aquí. Ni son de allá. Ni son de nada ni de nadie. Y van atravesando carreteras y puentes, a pie y hasta descalzos a menudo, y deteniéndose con frecuencia para contemplar aquello que llama su atención o para departir con otro caminante. Pero jamás construyen una casa. Ni siquiera establecen campamentos en los que pasar los meses más duros del invierno. A lo más que llegan, y eso de vez en cuando, es a vivaquear, si encuentran algo que realmente les fascina, y a pasar unas horas, o unos días explorando el terreno y confraternizando con los habitantes de la zona para, al cabo de algún tiempo, sentir que el espacio se achica por momentos y salir despavoridos, a veces olvidando incluso parte de sus escasas pertenencias, al descubrimiento de paisajes adornados con matices diferentes. Y así pasan la vida, caminando sin pausa con rumbo al infinito. Hasta el momento en que la muerte los sorprende en un recodo del camino y su alma escapa, ágil y oportuna, en busca de otro nuevo mortal en que alojarse.

#SafeCreative Mina Cb
Imagen de Mónica Carretero Ilustradora

martes, 29 de septiembre de 2015



PUFF

Se me acabó tu amor una mañana
lo mismo que el champú de los frascos opacos
que de pronto los pones boca abajo
y ya no sale nada;
tan sólo un patético chorrotón de aire perfumado,
puff…
y un par de burbujitas que en seguida se rompen.

Lo cierto
es que algo iba notando:
era como si el peso descendiera;
si el volumen del líquido viscoso
se fuera diluyendo
y brotase sin fuerza,
sin ganas,
lentamente,
como reptando, perezoso,
por dentro del envase
y deslizándose, aburrido
hasta salir,
baboso y desbravado,
sin ganas de burbujas,
por el estrecho orificio
como una obligación.

Pensé entonces en espaciar el uso,
en rellenar el bote,
en hacer cualquier cosa
(incluyendo raparme la cabeza)
mas… ¿para qué?- me dije.

Y al final sucedió:
y ya nada me resta…
Salvo la hueca presencia del frasco en el estante,
desafiante y mudo,
verde y ridículo,
como vestido de payaso…
Y ese perfume que aún sale de sus tripas
cuando a veces lo abro
y lo aprieto
y puffff…
brota tu olor de sus plásticas entrañas
y se esparce por todo
al tiempo que una tímida burbuja
se abullona y se rasga al poco tiempo
y se convierte en líquidas moléculas
juguetonas y frescas
que me irritan los ojos
y que me hacen llorar.

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 28 de septiembre de 2015



DEJAD QUE EL VIENTO HABLE

Dejad que el viento hable,
que persiga a las nubes,
que enfurezca los mares,
que azulee los cielos,
que desplace las aves,
que alborote las ramas,
que despeine arenales,
que constriña las rocas,
que erosione los valles,
que oxigene el planeta…
Que desgaje los males
con su enérgico brío.
Dejad que el viento hable.

#SafeCreative Mina Cb
Imagen de Lumina Terris

domingo, 27 de septiembre de 2015



PROMESAS

Son las promesas fruto de un instante
cargado de pasión no pocas veces
y es por eso que puede su existencia
ser efímera esencia de una noche.

Son las promesas damas ambiciosas
que sueñan con palacios alfombrados
que la ilusión pintó sobre la arena
durante un arrebato de locura.

Son las promesas material muy frágil
puesto que están compuestas de palabras
y las palabras no son sino aire…
aire y sonido…
  ….. ¡Vaya inconsistencia!

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 26 de septiembre de 2015



LA ESPÍA QUE ME AMÓ

Mi amiga Pilarín ha dejado el espionaje. Claro que tampoco es que fuera una profesional. En realidad sólo lo ha hecho una vez. Lo de ser espía digo. Y en plan aficionado. A un ex novio que la había dejado. Y que, para colmo, ni siquiera se había ido con otra el pobre. Pero ella no le creía. Y se empeñó en ver fantasmas donde no los hay. Y no contenta con pasar el día y la noche pendiente de si él estaba o no en línea en el watsap al mismo tiempo que la amiga común con la que, se supone, anda liado, empezó a involucrar a terceros en la trama. Esto es, intentaba que la peña le facilitase información acerca de los movimientos de ambos. Sin ningún resultado que la satisficiera puesto que ambos no se movían en conjunto. Y ella quería que hubiese tema. Para montar un pollo que es lo que le gusta. Que a lo mejor fue por eso por lo que la dejó el muchacho y a ella no le ha dado por pensarlo.
En fin… que al poco tiempo llegó a la conclusión de que todo el mundo la engañaba y allá que se fue, a cerciorarse por ella misma de esa infidelidad que, de haber existido, no hubiese sido tal puesto que mi amiga y el chaval ya no eran lo que se dice nada. Así que se plantó en la calle donde él vive, elegante a la par que discreta con un minivestido fucsia y unos zapatos de tacón de aguja de color morado y allí que estuvo a pleno sol, controlando puertas y ventanas a la espera de verlos entrar, salir o bajar por la escalera de incendios, muy profesional al principio en plan “yo de aquí no me muevo hasta que den señales de vida” y ya un poco aburrida a medida que pasaba el tiempo. Y es que eso de espiar, me confesó mas tarde, es un rollo macabeo. Que una no puede despistarse ni un momento. Que por no poder no puedes ni mirar escaparates. O llevarte un libro. Porque, a ver, se supone que la gente a la que vas a vigilar ha de ser pillada por sorpresa, o sea que tú tienes que verlos antes de que ellos te vean. Y como te pongas a leer, a hacer sudokus o a mandar mensajes con el móvil pues ya la has cagáo, porque se te escapa la presa. Y no digamos de las ganas de hacer pis, que te las tienes que aguantar ya que no es cuestión de ausentarse para entrar en una cafetería. Así que al final Pilarín se cansó y decidió que mira, que allá ellos, que ya se le ocurriría algo mejor que el espionaje. Y se dirigió hacia el coche, taconeando orgullosa después de contestarle al camarero del bar de la esquina que la había reconocido y le preguntó qué la traía por allí:
“Nada de particular. Había venido a ver si este pedazo de cabrón piensa hacerse cargo del hijo que estamos esperando.”

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 25 de septiembre de 2015



VIENTOS RACHEADOS

Trae este otoño
vientos racheados de tristeza
para algunos amigos
en los que me apoyé
cuando las piernas ya no podían sostenerme.

Es el frágil, equívoco, engañoso,
inestable equilibrio de la raza humana
que se quiebra
y nos deja sin aire y sin palabras
y sin capacidad de reacción:
incrédulos, atónitos, rabiosos…
Huérfanos de ilusiones.

Tiempos de cambio,
fases de zozobra,
paréntesis de lágrimas y angustia
cuya extensión jamás es conocida de antemano
que atravesamos,
temerosos y expectantes
a la espera de vislumbrar el centelleo
del sol sobre las aguas
en un amanecer de primavera.

Trae este otoño
grisáceas nubes turbias de silencio…
Y yo no sé qué puedo
hacer para ahuyentarlas.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 24 de septiembre de 2015



CINCUENTA PLACERES QUE NO CUESTAN DINERO

Abrazar. El olor del campo después de una tormenta. Las cosquillas. Tirar bolas de nieve. Hacer pis después de haberse aguantado las ganas mucho rato. Bailar. Contemplar una puesta de sol. Los besos. Hurgarse la nariz. Resguardarse de la lluvia. Sonreír con disimulo cuando alguien se cae en plena calle sin hacerse nada. El murmullo del agua de una fuente. Que nos toquen el pelo. Tumbarse en el césped. Estornudar. Acariciar a un gatito. El arrebol del cielo cuando cae la tarde. Hacer las paces. Caminar descalzo por la arena tibia. Oler a un bebé. Rascarse la picadura de un mosquito. El arco iris. Cantar a voz en grito. Que un desconocido nos regale una sonrisa. Tirarse un pedo. Observar a las hormigas. Una primera cita. Chapotear en los charcos. Las mariposas de colores. Ver amanecer. Explotar los granos de pus a quien se deje. Bostezar. Disfrutar del sol en un día de invierno. Mirar las estrellas. Encontrase por azar a un viejo amigo. Remojarse los pies en un arroyo tras una caminata. Enamorarse. Las sombras chinescas. El perfume de las rosas. Llorar mientras alguien nos abraza. Arrancarse una pústula. El canto de los pájaros. Beber de un manantial. Ayudar con las bolsas a una viejecita. Desperezarse. Pisar la hierba mojada. Que nos den las gracias. Reír a carcajadas. El colorido de las hojas en otoño.
Decir te quiero.

#SafeCreative Mina Cb