GLORIA BENDITA, DE JOSEAN MATEOS
Una mesa. Una silla. Un perchero. Una Barbie. Una lámpara. Otra sobre un maniquí. Y una alfombra. Y bolsas. De basura. Llenas por supuesto. Y una cabeza de muñeca. Y un cuadro del año de la polca. Y maletas de viaje. Porque ella fue una diva.
Ah, sí. Y Gloria. La diva. Perdón, la que fue diva. Porque ahora es una anciana que comparte su espacio. Qué remedio. Necesidad o soledad, no saben. Ninguno. Ninguno de los dos lo sabe. Aunque en verdad son uno. Los dos quiero decir. O no. Igual ya no. Igual ya Gloria es Josean y Josean Gloria.
Ah, sí. Josean. El actor. El dramaturgo sin esperanzas aunque con aspiraciones. El cantante. El autor. El ventrílocuo. El padre al tiempo que hijo adoptivo. O más bien nieto. Porque tiene una edad. Gloria digo. Tiene esa edad en la que todo lo interesante ya es pasado. Al contrario que Josean. Que tiene esa edad en la que casi todo está aún por llegar. Y casualmente su punto de llegada es el punto de partida de Gloria. Que ya no está pero que estuvo. Y que vive de recuerdos y de sueños que ya nunca serán. Y aunque a Josean le pasa lo contario al final los dos van a parar al mismo sitio. A compartir frustración y soledad en ese espacio. En torno a esa mesa camilla cuyo tapete se desparrama sobre la falda sin ninguna simetría.
Josean y Gloria no lo saben pero ya no pueden vivir el uno sin el otro. Llevan juntos tantas horas, tantas funciones, tantas confidencias, que se han vuelto como los viejos matrimonios que aguantan hasta la tumba amargándose la vida. Tienen, igual que las parejas veteranas, memorizado cada gesto del otro y pueden adivinar las reacciones. Y se aman. Se aman como lo hacen los siameses a los que el destino ha condenado a estar unidos para siempre. Y en ese marco sentimental comparten risas y reproches. Y cantan y recuerdan y se emocionan juntos. Y crean, a través de ese bizarro vínculo, una curiosa trama que mantiene al espectador pegado a la butaca, asombrado, entretenido, embelesado ante la enorme capacidad de un actor valiente que apostó por el teatro porque sabía que no podía hacer otra cosa con su vida.
Gloria Bendita, con Josean Mateos. Mañana a las ocho en el Teatro Gaztambide.
Aún quedan entradas.
#SafeCreative Mina Cb
Por fin en casa, amigo.
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
jueves, 5 de marzo de 2026
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