sábado, 10 de noviembre de 2018

La imagen puede contener: una o varias personas y gafas de sol 



DIÁLOGOS DE BESUGOS

Debo de estar haciéndome mayor porque cada vez me da más pereza discutir.

Con lo que me gustaba. Pero ahora no hay manera, oye... aunque me lo pongan a huevo. Aunque el tema sea el machismo, que me cabrea tanto. O las aperturas en festivo, que aún me cabrean más. Paso. Para qué, me digo. Sobre todo cuando el interlocutor es de los que van pidiendo guerra. Provocando. Tocando la moral. Buscando enemistarse. Con lo bonito que es quererse y respetar al otro y no andar por ahí tocando las narices a la peña.

Así que yo me abstengo. Me hago el longuis. Ni me inmuto. En cuanto intuyo que la persona busca gresca empiezo a echar balones fuera y a otra cosa mariposa. O me quito de enmedio si insiste en seguir con la batalla. Le digo que yo no. Que yo ya no. Que eso era antes, cuando iba de Agustina de Aragón y me creía en posesión de la verdad. A los veinte años, que montaba unas tanganas de cágate lorito. Pero es que ahora ya dudo hasta de mi misma mismidad. Como para no dudar del resto. Y como para ponerme a defender mis argumentos y arriesgarme a que me pillen con el culo al aire. Al escarnio y la mofa. A tener que pasar por el vergonzoso trance de retractarme. Que no, que no... que ya no tengo edad ni ganas. Y que a estas alturas lo único que sacas es que te suban las tasas de algo malo. Que la salud ya no va estando para grandes sobresaltos. Así que yo me estoy volviendo un poco como aquel del chiste ese de miraquenoquierodiscutir, y el otro puesyosí, y el primero puesvale.

Y media vuelta.

#SafeCreative Mina Cb

viernes, 9 de noviembre de 2018

 




VERANO DEL DIECIOCHO

Sé que habrá

quien haya hecho un crucero,
quien se haya sumergido en aguas cristalinas,
quien haya visitado territorios
que yo no sé ubicar en un globo terráqueo,

quien haya podido,
al fin,
llevar a cabo el viaje de sus sueños,
aquél que uno planea durante muchos años
sin saber bien si un día
el tiempo y el dinero harán posible
que se haga realidad.

Yo, en cambio,

me harté de tirar piedras
y he haraganeado hasta el escándalo,

he compuesto sonetos con las iniciales del nombre de las aves,
he salvado culebras
y perseguido ranas,

me he dejado envolver por la ephemeras
(esos curiosos lepidópteros que tan solo viven unas horas
y que de niña me daban tanto repelús)
y he salido de noche y con linterna
tras el esquivo rastro de un castor,

he aprendido algo más sobre las nubes
y he andado por caminos alfombrados
con mariposas azules que alzaban el vuelo a mi llegada,

se posó una libélula en mi mano,
me emborraché por beber cerveza demasiado deprisa
tras un paseo al sol,

resbalé y me caí,
me hundí en el barro,

salí de vermut con un vencejo,
rescaté a un murciélago
que murió al poco rato

y apenas escribí.

En fin... que he conocido
veranos más fructíferos.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 8 de noviembre de 2018

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BAJO CONTROL

Hace unos cuantos años, durante la celebración de la Expo del Agua de Zaragoza, tuve mis más y mis menos con la organización de la misma a causa de una navaja que me fue requisada en el control de seguridad y por cuya custodia la organización pretendía cobrarme cinco euros de los de entonces. Y digo pretendía porque una reclamación en plan don Erre que Erre con carta a los medios incluida hizo justicia y al final los cinco pavos acabaron convertidos en cañas a medias con el amigo que había compartido la taquilla (un mechero, creo). Por cierto que con dicha navaja había entrado hacía algunos meses en algún museo, tal vez el del Louvre. No así en las instalaciones de la Copa América de Valencia, que me pilló currando por esas latitudes, en donde el operario, muy amablemente, me preguntó si llevaba una navaja, me pidió que la dejase en depósito bajo fianza y a la salida me devolvió el dinero y el cuchillo. Para entonces ya me habían abroncado los Forales un día que caí por las oficinas del cuartel, diciéndome que cómo podía llevar eso encima cuando el detector la dibujó en la pantallita, a lo que yo les respondí que el día en que se acaben los donjuanes que te aparecen en un camino soltándote cosas tales como “Si fueras mi mujer te iba a follar hasta que te cayeras muerta” yo dejaré mi navaja en el cajón. Y asunto concluido.

Pero a lo que voy: y es que sin ser una gran viajera he contemplado espectáculos dignos de un cabaret en el control de seguridad de un aeropuerto. Yo, sin ir más lejos, tengo una especie de imán para que me paren y me abran las maletas. Me acuerdo de una vez que viajaba con el brazo escayolado, la maleta, una mochila y los papeles de embarque colgando de la boca en plan malabarista de la pista, y un chavalillo joven, policía o algo, se me acercó, la vista baja, murmurando que tenía que someter mi escayola a una prueba para detectar la posible presencia de explosivos: “Es que está mi jefe ahí- me dijo el pobre, señalando hacia la mesa- que si es por mí no se la hago... tiene usted pinta de ser buena persona”. No debió de pensar lo mismo la señorita que, en el viaje de vuelta, me sometió a la misma prueba con expresión de bulldog. En fin... que yo soy de esas a las que hacen quitarse cosas y pasar una y mil veces por el arco. Y que si me encuentran algo pues me lo quitan y lo tiran a la papelera esa que hay junto al puesto. Que no creo que luego vaya a la basura. Al menos todo. Pero vamos, que no es asunto mío.

El caso: que ayer casi se me atraganta el polvorón del postre cuando oí lo del AVE. El AVE nada menos; el megatren ese que les compramos a los franchutes a cambio de la detención de la cúpula de ETA y que desde que existe blindaron los andenes como si fuéramos todos delincuentes. Que ni a despedir al viajero puedes ir en algunas estaciones. Colocan el control y cuando llegas ya no hay vuelta atrás. Te pones en la cola, te escanean bolso y equipaje y te hacen pasar por los arcos. Por lo que puedas haberte metido por el culo. Y eso: que pobre de ti como te pillen algo peligroso porque ya lo has visto. A la saca y se acabó. Y ayer, mira tú: un trayecto Barcelona Madrid con una presunta terrorista en el pasaje. Controlada, eso sí, porque en España si algo se nos da de muerte es eso.

Controlar.

#SafeCreative Mina Cb

lunes, 5 de noviembre de 2018

 




VÉRTIGO

Quiero asomarme al filo de un barranco
disfrutar de mañanas soleadas,
dibujar monigotes en tu espalda,
cantar aunque diluvie al poco rato.

Quiero ser Peter Pan y que seas Garfio
y que me hagas cosquillas con la espada
y ponerte una flor en la solapa
y reírnos hasta que se hunda el barco.

Quiero seguir viviendo sin zapatos,
sin gafas, sin mochila, sin paraguas,
sin mirar el reloj, sin cumpleaños.

Quiero no darle tregua al calendario;
echarle a este episodio tantas ganas
que ni me quede tiempo de contarlo.

#SafeCreative Mina Cb

domingo, 4 de noviembre de 2018

La imagen puede contener: pájaro y exterior 




MARTÍN

Pequeños charcos salpican el camino
desierto esta mañana.

La luz es insultante y el verdor
se refleja en el río que descansa
tras dos días de lluvia.

Es un sábado calmo,
templado y muy celeste,
preludio de los fríos que se acercan
de forma inevitable.

Él lo sabe muy bien,

tal vez por eso
(y porque estoy de fiesta)
ha pasado muy cerca
sus metálicas plumas coloridas
llenándome los ojos
de rutilante azul.

Se demora el invierno...

#SafeCreative Mina Cb

sábado, 3 de noviembre de 2018

 




S.O.S.

Una vez más. Llevaba todo el día. Mensajes y mensajes. La estrategia de siempre. Pero hoy era distinto. Hoy no estaba tan fuerte. Hoy la ausencia pesaba. Las hormonas sin duda. Miró hacia la pantalla. Te quiero. Me muero sin ti. Una tarde de otoño. El parque. Su sonrisa. De nuevo la llamaba. Aquellas vacaciones. El modesto apartamento. Los días felices. Quería responder. Las broncas tontorronas. Los velados chantajes. Los celos sin motivo. Las lágrimas. Las dudas. El no sentirse nadie.

Y lo dejó sonar.

#SafeCreative Mina Cb

jueves, 1 de noviembre de 2018

 




DE DIFUNTOS

No me gustan estos muertos
que asustan a los zagales
ni me van los funerales
con sus tristísimos huertos.

No me gustan esas flores
que llevan al cementerio,
que su color es muy serio
y no alivia los dolores.

No me gusta la negrura
de la fiesta de difuntos,
que tantos lamentos juntos
tienen que ir contra natura.

Me va más la colorida
calavera mejicana
que esta tradición cristiana
de poner pena a la vida.

Que, ya que la última hora
a todos ha de llegarnos,
hemos de ser menos asnos
y pasarlo bien ahora.

#SafeCreative Mina Cb