POETRY SLAM
Harta de no ganar
ni a tiros este slam
por mucho que me lo currase
pensé que lo mejor
era dejar fluir
y no venir con nada preparado.
Leeré,
me dije,
algo que todo dios entienda.
Y empecé a pensar en cosas
que cualquiera tiene en casa
como
por ejemplo
las instrucciones de un electrodoméstico.
Peeero…
la mayoría están traducidas con el Google
y,
la verdad,
es un follón,
que no me extraña nada
que haya quien ha metido
el gato al microondas.
Consideré la opción
del condicionado de la tarjeta de crédito,
pero la letra
(¿por qué será?)
suele ser diminuta.
Valoré la hipoteca,
el contrato de trabajo,
el testamento…
Incluso la factura de la luz.
Todo muy farragoso,
me rebatí a mí misma…
Ya está, me dije.
Leeré una receta de cocina
o mejor aún…
dos,
esto es,
recitaré recetas,
pero luego pensé,
en celíacos, veganos,
y gente que está dieta
y me dije…
No…
Inma…
Ese no es el camino.
Seguí dándole vueltas y al final
¡Eureka!
grité
y bajó el vecino del tercero
que es un poco cotilla
(una vez vino traerme pastas
-que había hecho la mujer-
a las doce de la noche)
¡Eureka!
repetí
después de echarlo.
Voy a leer el prospecto
de un medicamento.
Y en fin, como no soy muy de médicos
solo tenía uno de unos óvulos vaginales,
que los recetan mucho durante la menopausia.
Pero el listado de contraindicaciones,
aparte de sobrepasar los tres minutos,
era aterrador
de modo que aquí estoy,
la mente en blanco,
y sin un puto amigo con pizarra
enarbolando un diez y un dibujito
al grito de 1,2,3…
Seguid vosotros.
#SafeCreative Mina Cb
Cuentos, poemas, historias... Soy Inma y os propongo que hagamos un club de cuentistas. Con imaginación. Con ilusión. Con esperanza. Un club donde pasar el tiempo, donde evadirse... Donde jugar a ser otro.
sábado, 7 de noviembre de 2026
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